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Hepatitis DOctubre de 2007 View PDF En inglés Enviar una pregunta La hepatitis D es una enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis D, o VHD. Este virus no puede provocar enfermedad por sí mismo. El VHD necesita utilizar partes del virus de la hepatitis B (VHB) para desarrollarse, de manera que el VHB debe estar presente para que el VHD pueda enfermar a una persona. Cuando una persona tiene ambos virus al mismo tiempo, se llama una coinfección. Cuando una persona adquiere el HDV luego de haber tenido el BVH, se llama una super-infección. La hepatitis D actúa de manera muy similar a la hepatitis B. Se transmite de maneras similares y puede provocar enfermedad tanto a corto plazo (aguda) como a largo plazo (crónica). Sin embargo, puesto que coexiste simultáneamente con el VHB, la enfermedad aguda y la enfermedad crónica del VHD tienden a ser más severas que en las personas que solo tienen el VHB. La hepatitis es un problema grave de salud para muchas personas que viven con el VIH. Se trata de una inflamación e hinchazón del hígado. Puede llevar a una cicatrización del hígado (cirrosis), un cáncer, una insuficiencia hepática y aun, a la muerte. La hepatitis también puede ser causada, entre otros, por otros virus, bacterias, o el uso de alcohol y drogas legales e ilegales. Para las personas que viven con el VIH, tener tanto el VHD como el VHB puede plantear problemas especiales. Esta publicación ofrece información sobre el VHD. Project Inform tiene también otros materiales disponibles. Estos incluyen Un hígado sano, La hepatitis y la enfermedad del VIH, Hepatitis A, Hepatitis B y Hepatitis C. ¿Se puede prevenir la hepatitis D?Sí. La mejor manera de prevenir adquirir el VHD es vacunándose contra el VHB, lo que es seguro para las personas con VIH. Esto es debido a que el VHD no puede vivir sin el VHB. De manera que si usted nunca ha tenido el VHB, hable con su médico acera de ponerse esta vacuna. Por otro lado, si usted tienen el VHB, no se involucre en hábitos personales que lo pongan en riesgo, como los que se describen en la siguiente sección, ¿Cómo se adquiere la hepatitis D? También puede leer la sección ¿Cómo se previene la hepatitis B? En la publicación de Project Inform, Hepatitis B. Esperemos que se descubra una vacuna que prevenga el desarrollo de la enfermedad del VHD en las personas con hepatitis B crónica. ¿Cómo se adquiere la hepatitis D?Primero que todo, la única manera de adquirir el HDV es si ya se tiene la hepatitis B. Si usted ha sido vacunado contra el VHB o ya lo ha eliminado, usted no adquirirá el VHD. El VHD se transmite de manera similar al VHB. Con frecuencia suele ser transmitido en la sangre o en los productos de la sangre. Esto incluye compartir artículos personales como cepillos de dientes o afeitadoras, tocar sangre o compartir drogas o utensilios para la manipulación de drogas (como algodones, calderos o agua de los mismos). (La hepatitis D suele afectar con más frecuencia a los usuarios de drogas.) Con menor frecuencia se transmite por medio de relaciones sexuales y raramente de la madre al bebé durante el nacimiento. Las personas con hepatitis D crónica pueden transmitir el virus a otros. La hepatitis D no se transmite por alimentos o por el agua, por el contacto casual como un apretón de manos, un abrazo o un beso; o por compartir cubiertos, atender a un paciente, toser o estornudar. ¿Quién está en riesgo?Las mismas personas que están en riesgo de adquirir el VHB también lo están del VHD. Esto es debido a que el VHD suele estar presente donde está el VHB. Algunos grupos están en mayor riesgo debido a su trabajo, sus acciones o su estilo de vida. La infección por el VHD afecta más a los adultos que a los niños. El VHD infecta con mayor frecuencia a los usuarios de drogas inyectadas y las personas de la región mediterránea. Otros grupos incluyen a los residentes de los hogares en los que hay la enfermedad crónica, los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, los que tienen contactos sexuales con personas infectadas, y las personas que en su trabajo manipulan sangre y otros fluidos corporales. Para más información acerca del riesgo y la prevención, lea la publicación de Project Inform, Hepatitis B. ¿Cuáles son los síntomas?Los síntomas, cuando están presentes, son parecidos a los de la gripe. Cuando la persona recién adquiere el VHD, la mayoría (9 en 10) no tendrá ningún síntoma. Sin embargo, mientras más edad tenga usted más probable es que experimente los síntomas. En la enfermedad aguda, los síntomas por lo general ocurren aproximadamente a las 4 a 6 semanas después de la exposición al virus. La enfermedad puede durar desde un par de semanas hasta seis meses. En la enfermedad crónica, los síntomas pueden ser más severos y aparecer y desaparecer a medida que la enfermedad retorna con el tiempo. Las personas que viven con el VIH pueden enfrentar brotes aún más problemáticos de la enfermedad. Tanto en la enfermedad aguda como en la crónica, si los síntomas aparecen incluyen fiebre, fatiga, pérdida del apetito, dolores corporales, náuseas, vómito, dolor de estómago y urticaria. Los síntomas más severos incluyen coloración amarilla de la piel y los ojos (ictericia), orina de color oscuro y cambios en las deposiciones (heces). Algunas personas pueden tener síntomas menos frecuentes y más leves, mientras que otros experimentan síntomas más duraderos. Algunos tienen que dejar de trabajar o estudiar para poder recuperarse. Un número muy pequeño de personas, con más frecuencia los adultos mayores y quienes tienen una enfermedad hepática crónica, pueden desarrollar rápidamente una forma severa de insuficiencia hepática cuando adquieren el VHD. A esto se le denomina hepatitis fulminante. Aunque es seria, la mayoría de las personas suele recuperarse de esta afección. ¿Cómo descubrir si se tiene hepatitis D?Si usted cree que estuvo expuesto al VHD o a otro virus de la hepatitis, hable con su médico tan pronto como pueda y explíquele por qué. Su médico puede diagnosticar la hepatitis D haciendo un examen físico, pruebas de la función hepática (LFT) y una prueba de anticuerpos. Pero diagnosticar la hepatitis D puede ser complicado, ya que las pruebas buscan detectar los anticuerpos del VHD — que son lo que su sistema inmunológico elabora en respuesta al VHD. Sin embargo, estos pueden no encontrarse hasta 30 días después de que los primeros síntomas hayan aparecido. Además, la prueba solo puede detectar si el VHD está presente y no el estado de la enfermedad — al menos no con la eficiencia que lo hacen las pruebas de VHB. Actualmente, se está desarrollando una nueva prueba para diagnosticar con mayor prontitud y facilidad la hepatitis D. Su médico también puede guiarse por otros signos para ayudarse a hacer el diagnóstico. Si su infección aguda del VHB parece severa, podría indicar una coinfección con el VHD. Asimismo, si repentinamente empeora su hepatitis B crónica puede indicar una super-infección con el VHD. En algunas personas con super-infección, sus pruebas de función hepática pueden alcanzar su máximo en dos oportunidades — cuando la infección del VHB comienza y una vez más, en el momento de adquirir el VHD. ¿Qué pasa si se tiene tanto la hepatitis D como la B?COINFECCIÓN: Cuando una persona adquiere ambos virus al mismo tiempo, se le llama una coinfección. Cuando esto sucede, entonces casi todas las personas (más de 9 en 10) se recuperan completamente. Unas pocas personas desarrollan la enfermedad crónica. El VHD puede evitar que el VHB se reproduzca tan rápido como si el VHB estuviera solo, de manera que la infección crónica es menos probable. Una vez más, debido a que los dos virus están presentes, la enfermedad aguda puede provocar una enfermedad más severa en algunas personas, así como en las personas que viven con el VIH. SUPER-INFECCIÓN: Cuando una persona adquiere el VHD después de tener el VHB, se le llama una super-infección. Este es un problema de salud más grave. Una vez que las células del hígado contienen una gran cantidad de de VHB, el VHD tiende a ser más activo. Más de la mitad de quienes tienen la super-infección pasan por una enfermedad aguda severa. Casi 9 en 10 personas con super-infección desarrollarán hepatitis crónica severa. La cirrosis y la insuficiencia hepática también son más comunes. Prevenir la super-infección es un importante desafío. ¿Cómo se trata la hepatitis D?La hepatitis D suele no tratarse por sí misma. Para las personas que viven tanto con el VIH como con el VHB, es importante mantener al VHB bajo control. Esto a su vez puede mantener a la hepatitis D bajo control puesto que el VHD necesita del VHB para subsistir. En teoría, una menor cantidad de VHB equivale a una menor cantidad de VHD. Mantener los recuentos de células CD4+ por encima de 200, también puede ayudar. El interferón-alfa, el cual es usado para tratar la hepatitis B y la C, no ha sido eficaz en tratar la hepatitis D. Algunos estudios sugieren que una dosis más alta que la que suele usarse contra el VHB podría funcionar mejor. Es importante beber abundante agua y otros líquidos, especialmente si se tiene vómito, diarrea o fiebre. También es importante comer aunque no se sientan deseos de hacerlo. Comer pequeñas comidas con mayor frecuencia podría ayudar. Otra cosa que ayuda es suspender o reducir el consumo de alcohol, drogas en general y remedios herbales. Estos pueden empeorar la enfermedad y prolongar su duración. También ayudan el reposo y hacer lo que se pueda hacer en un día de acuerdo al grado de energía. Se puede encontrar más información en la publicación de Project Inform, Un hígado sano. Inquietudes para las personas que viven con el VIHLas personas que viven con el VIH tienen un mayor riesgo que otras de adquirir el VHB, puesto que ambos se transmiten de manera similar. Si adquieren el VHD entonces también tendrán el VHB. Esto quiere decir que sus hígados están luchando contra tres enfermedades distintas al mismo tiempo. Esto puede ser muy difícil de superar. Un caso severo de hepatitis D puede forzar a una persona a suspender sus medicamentos con el fin de recuperarse del VHD. Las personas que viven con el VIH pueden afrontar síntomas más severos y tiempos de recuperación más prolongados que las personas VIH negativas, tanto en las enfermedades agudas como en las crónicas. Esto puede deberse a la toma de medicamentos contra el VIH y otros medicamentos y remedios herbales que el hígado descompone, así como a otras enfermedades del hígado que se puedan tener, como la hepatitis C. La cirrosis, la insuficiencia hepática y la muerte son más comunes con la enfermedad crónica. A veces, se requiere tomar la decisión de iniciar un tratamiento contra el VHB primero o contra el VIH primero, o aun, al mismo tiempo. Esto puede ser una decisión difícil tanto para usted como para su médico por varias razones. Saber cuáles son todas sus opciones puede ayudar. Lea más sobre este tema en la publicación de Project Inform, Hepatitis B. Por esta razón, se recomienda que las personas que viven con el VIH se hagan vacunar contra el VHB y el VHA si no han tenido ya hepatitis B o A. Al prevenir la hepatitis B, no se puede adquirir la hepatitis D. La vacuna es segura de usar y es mejor aplicársela cuando los recuentos de CD4+ están por encima de 300. Inquietudes sobre las mujeres,
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