Hacia un hígado sano

Enero de 2011    Ver PDF    Envie una pregunta    En inglés

Fuera de la piel, el hígado es el órgano más grande del cuerpo. También es uno de los que trabaja más duro y hasta puede regenerar su propio tejido. Puede seguir funcionando cuando una gran parte del mismo ha sido extraída o se enferma. Todo lo que usted come, bebe, respira y absorbe por su piel es filtrado a través de su hígado. También es donde su organismo almacena vitaminas, liberándolas a medida que se vayan necesitando. En resumen, el hígado lleva a cabo cientos de tareas a lo largo del día.

Su hígado filtra el alcohol y las toxinas de su sangre. Descompone muchos medicamentos en formas que le son más fáciles de usar al cuerpo. Transforma los alimentos que usted come en energía y proporciona sustancias químicas que ayudan al cerebro y el sistema nervioso. También ayudan a mantener su calor corporal para coagular su sangre.

Muchas sustancias pueden ser tóxicas para el hígado. El alcohol, las drogas callejeras, el humo, los vapores tóxicos, algunas hierbas y aún algunos medicamentos, recetados o no, pueden hacerle daño al hígado. Las infecciones también pueden lesionarlo, tales como los virus de la hepatitis y las bacterias. Puesto que el hígado lleva a cabo tantas funciones esenciales, cualquiera de estas toxinas puede hacer que no trabaje adecuadamente. Esto, a su vez, puede afectar a casi todos los otros sistemas del organismo.

Un hígado sano es esencial para una vida sana. Hay muchas cosas que usted puede hacer todos los días para mantener su hígado sano. No ponerse en riesgo de enfermedades hepáticas puede ayudar. Cambios sencillos en su alimentación pueden ser de gran utilidad para mantener funcionando bien el hígado y recuperarse cuando esté enfermo—especialmente si usted tiene insuficiencia hepática. Esta publicación describe estas y muchas otras maneras de promover la salud del hígado.

Su hígado …

  • Almacena vitaminas, minerales y azúcares para suministrar energía
  • Produce nuevas proteínas
  • Ayuda a digerir los alimentos
  • Limpia la sangre
  • Ayuda a la coagulación
  • Controla el colesterol y las grasas
  • Elimina el alcohol y las toxinas
  • Ayuda a controlar el calor corporal
  • Mantiene las hormonas
  • Ayuda a combatir las infecciones

Hacer algunas cosas sencillas diariamente puede ayudarle a mantener su hígado sano. En las páginas siguientes encontrará muchas de estas ideas para tener en cuenta al cuidar su hígado. Consulte con su médico cuando inicie o cambie su dieta, una rutina de ejercicios, sus medicamentos o suplementos.

Infórmese

Lea sobre las enfermedades hepáticas y cómo prevenirlas. Esta publicación es un buen punto de partida y varias fuentes de información confiables pueden encontrarse en Internet. Su médico o un nutricionista experimentado también puede aconsejarle cómo hacer un plan de salud para su hígado.

Otra forma de aprender asuntos relacionados con la salud es hablando con otras personas con inquietudes similares. Considere unirse a un grupo de apoyo. Los foros en línea como “Ask the Experts” y los tableros de boletines también pueden ayudarle. Puede encontrarlos a través de su consultorio médico, una organización local de salud o un motor de búsqueda en Internet.

Haga cambios en su estilo de vida

Hacer cambios en su alimentación puede ser de gran utilidad para que su hígado funcione bien. Comer una dieta saludable también puede ayudar a que el hígado se recupere cuando esté enfermo, y es algunas veces una parte importante del tratamiento. Revise la pirámide de alimentos del US Food Guide Pyramid en www.mypyramid.gov.

El alcohol es más bien difícil de procesar para el hígado. Algunas personas son más sensibles a éste que otras. Puede llegar a ser un problema dependiendo de cuánto tome la persona y con qué frecuencia. Dejar de tomar o reducir su consumo dará a su hígado la oportunidad de funcionar mejor. Algunos expertos sugieren no más de una o dos bebidas al día, pero para las personas con insuficiencia hepática, se recomienda no tomar nada de alcohol. Tenga en cuenta el contenido de alcohol de muchos medicamentos líquidos para la gripe y los resfriados. Asimismo, tomar alcohol junto con acetaminofén y otros medicamentos puede ser tóxico para su hígado.

Lo que respiramos también es filtrado por el hígado. Dos maneras de preservar su hígado es evitar fumar y permanecer alejado de vapores y líquidos tóxicos. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de cáncer de hígado. Los vapores de cosas cotidianas como la laca para el pelo, los productos de limpieza, los repelentes de insectos y los diluyentes de pinturas, también pueden hacerle daño a su hígado. Use una mascarilla o guantes, o abra las ventanas para que entre aire a la habitación donde se encuentre. Además, inspeccione si en su casa o sitio de trabajo hay señales de productos químicos que puedan causar daño al hígado.

Los daños al hígado son comunes en las personas que utilizan drogas inyectadas. Esto puede pasar virus y bacterias de una persona a otra, lo que puede dañar sus hígados. Las drogas callejeras suelen también contener impurezas. Limitar o no usar las drogas callejeras le ayudará a proteger su hígado. No comparta con nadie sus materiales. Esto también es cierto para las jeringas para inyectarse esteroides o medicamentos para la diabetes.

Tener relaciones sexuales más seguras y una buena higiene personal también puede ayudar a prevenir las infecciones que afectan al hígado. Averiguar más sobre la historia sexual de sus compañeros sexuales también puede ayudar. (Lea la publicación de Project Inform El sexo y las inquietudes de prevención para las personas positivas.) Además, no comparta los artículos personales como los cepillos de dientes, las máquinas de afeitar, los instrumentos de manicura u otros artículos que puedan tener sangre en ellos.

Vacúnese

Dos de las infecciones más comunes del hígado son la hepatitis A y B. Ambas son prevenibles. Su médico puede ordenarle una prueba para saber si ha estado expuesto antes a ellas. Si no lo ha estado, vacunarse puede prevenir que estas infecciones causen un gran daño a su hígado. Las vacunas se administran en dos o tres inyecciones y están disponibles independientemente o en combinación.

Mantenga al día su atención médica

Muchas personas no saben que tienen insuficiencia hepática. Su médico puede ordenarle una prueba para saber si su hígado está funcionando adecuadamente. Infórmele a su médico si usted tiene algún factor de riesgo de insuficiencia hepática.

Asegúrese de hacerse chequeos regulares y análisis de sangre. Las pruebas de función hepática evaluarán los cambios en los niveles las diferentes sustancias químicas de su organismo. Estás mostrarán si su hígado está funcionando adecuadamente o si hay una infección u otro problema que necesite ser tratado. También, puede ser útil llevar un registro de los resultados de sus pruebas en el tiempo.

Si usted tiene una enfermedad hepática crónica, como hepatitis B o C, un especialista como un hepatólogo o un gastroenterólogo puede ayudarle. Los especialistas en enfermedades contagiosas también pueden ayudar. Dependiendo del nivel de su enfermedad, podría ser conveniente utilizar un equipo de médicos para su tratamiento.

Otras afecciones que pueda tener, como la diabetes, pueden afectar qué tan bien funcione su hígado. Tratar estas otras afecciones adecuadamente le dará una ayuda general a su organismo y brindará apoyo a su hígado para que funcione lo mejor que pueda.

Conozca los síntomas y las causas

Su hígado puede continuar funcionando aun cuando se haya hecho un daño. De manera que es importante conocer los posibles síntomas de una enfermedad hepática. Infórmeselos a su médico a la mayor brevedad posible. La enfermedad hepática suele poder ser corregida si se detecta tempranamente.

Los síntomas pueden no presentarse en todas las personas. Cuando se presentan, pueden incluir fatiga, náuseas, pérdida de apetito, dolor de estómago, cambios en la memoria o el comportamiento, e hinchazón y picazón prolongada en la piel. Los síntomas más severos incluyen amarillamiento de la piel o los ojos (ictericia), orina de color oscuro y cambios en las heces.

La inflamación del hígado, llamada hepatitis, afecta el funcionamiento normal del hígado. Esta se relaciona con los daños al hígado causado por virus, bacterias, alcohol, drogas legales e ilegales, entre otras. Si la hepatitis se deja sin tratar puede llevar a cicatrización del hígado, cáncer, insuficiencia, trasplante o aun la muerte. Por lo anterior es que es importante primero que todo ayudar a prevenir la enfermedad.

Aliméntese bien y haga ejercicio

Coma una dieta balanceada que incluya una variedad de frutas y vegetales, carnes magras, granos enteros y alimentos ricos en fibra. Reduzca los alimentos grasosos y con mucha azúcar o sal. El exceso de grasa, de azúcar o de sal puede hacer esforzar su hígado, así como los alimentos fritos, las comidas rápidas, los quesos procesados y las carnes, y muchos alimentos procesados, empacados y congelados. Comer comidas más pequeñas con mayor frecuencia puede ayudar a que su hígado trabaje menos.

Beba abundantes líquidos, incluyendo agua, para eliminar las toxinas de su organismo. Para la mayoría de las personas se recomienda beber ocho vasos de agua al día. También haga ejercicio regularmente y reduzca el nivel de estrés en su vida. Hacer esto promueve un cuerpo sano, lo que a su vez le ayuda al hígado a funcionar mejor.

Obtener la cantidad adecuada de proteínas y mantener un peso corporal normal, es esencial. Unas buenas fuentes de proteínas incluyen carne, pescado, huevos, pollo, frijoles, nueces y productos lácteos. Sin embargo, comer demasiadas proteínas puede hacer esforzar su hígado. Tener sobrepeso o diabetes puede ponerlo en un mayor riesgo de una enfermedad hepática seria llamada esteatohepatitis no alcohólica.

Las frutas, los vegetales y las carnes deben ser lavadas muy bien antes de usarse. Tenga cuidado con cualquier alimento que usted no sepa de donde proviene. No coma pescado o mariscos crudos o poco cocinados como sushi, ostras, langostinos o almejas si tiene un sistema inmunológico debilitado. Una persona con un hígado ya deteriorado no necesita combatir una batalla adicional.

Medicamentos

Hable con su médico sobre los medicamentos que usted toma—tanto con receta como los de venta libre tales como los analgésicos (para el dolor) o los remedios contra la gripe. Haga un listado de ellos y llévela a su próximo chequeo médico. Si usted alguna vez se pregunta qué hay en un medicamento o producto, lea la etiqueta o pregúntele a su médico o farmacéutico. Esto puede ayudarle a evitar peligrosos efectos secundarios o interacciones entre los medicamentos.

Algunos analgésicos o calmantes del dolor pueden ser pesados para el hígado si se usan con frecuencia. Algunos medicamentos recetados, incluyendo los del VIH, también pueden hacer esforzar al hígado. El acetaminofén puede ser muy tóxico especialmente si se toma junto con alcohol. Si usted tiene insuficiencia hepática, los NSAIDs (siglas en inglés de medicamentos antiinflamatorios no esteroides), como el advil (ibuprofén) también pueden ser peligrosos.

La aspirina puede disminuir el recuento de plaquetas en una persona. Las personas con insuficiencia hepática suelen experimentar hinchazón del bazo. Esto puede destruir las plaquetas con una mayor rapidez de la que el organismo puede producirlas. Tomar aspirina podría añadir a este problema.

Todas las benzodiasepinas como el Valium (diazepam) pueden hacerle daño al hígado. Deben utilizarse con precaución. Las pruebas de la función hepática ayudarán a monitorear la salud de su hígado cuando usted toma esos medicamentos.

Vitaminas y hierbas

Dígale a su médico, farmacéutico o nutricionista titulado cuáles suplementos toma usted. Usted puede hacer un listado de ellos o llevar una bolsa con las cajas o las etiquetas de los productos. Incluya vitaminas, infusiones y remedios herbales, suplementos nutricionales, artículos de venta libre y otros productos que usted tome. Muchos de estos pueden tener efectos secundarios e interactuar entre ellos y con los medicamentos. Esto puede acabar por afectar su hígado.

Algunas personas creen que tomando más vitaminas y minerales de lo necesario, incluyendo aquellas cuyas etiquetas dicen “natural”, va darles una mejor salud. Sin embargo, esto puede llegar a ser perjudicial. Evite tomar altas dosis de vitamina A, D, E y K. Asimismo, tomar suplementos de hierro podría ser pesado para su hígado. Puede ser sensato evitar los alimentos fortificados con hierro o los utensilios de cocina recubiertos de hierro.

Virtualmente ningún estudio bien hecho ha probado que las hierbas ayuden al hígado. De hecho, no se requieren estudios para demostrar la seguridad de los productos herbales como se requieren para los medicamentos recetados.

Unos cuantos suplementos son fuertes, pero no se ha probado que ayuden al hígado. Algunos de ellos incluyen las alcachofas, el astrágalo, el California poppy, la camomila, el diente de león, el ajo, el gingko biloba, la raíz de regaliz, la leche de cardo, la menta y los frijoles de soya. Un listado de hierbas que pueden hacerle daño al hígado. se encuentra en el recuadro de esta página.

Otra hierba llamada “leche de cardo” (milk thistle) puede alterar los niveles en la sangre de los medicamentos contra el VIH ya que utiliza una proteína hepática llamada P450 que también es utilizada por dichos medicamentos. Otra hierba común, St. John’s Worth, reduce en gran escala los niveles en la sangre de los medicamentos contra el VIH y por lo tanto no se recomienda su uso cuando se está tomando un régimen contra el VIH. A final de cuentas, no se tienen pruebas de qué tipo de reacciones van a presentarse con los diferentes productos herbales.

Varios grupos de personas deben evitar utilizar las hierbas a no ser que sean autorizados por sus médicos. Estos incluyen a los bebés, las mujeres embarazadas o amamantado, las personas con deficiencia hepática, trasplante de órganos, afecciones médicas serias y quienes tienen programada una cirugía.

Hierbas que se deben evitar por una posible toxicidad al hígado

  • Blue-green algae (alga verde-azul)
  • Borage (borraja)
  • Bupleurum
  • Chaparral
  • Comfrey (consuelda)
  • Dong Quai
  • Efedra (algunas formas)
  • Germander
  • Jin Bu Huan
  • Kava
  • Mistletoe (muérdago)
  • Pennyroyal
  • Sassafras (sasafrás)
  • Shark Cartilage (cartílago de tiburón)
  • Skullcap (solideo)
  • Valeriana

Otros recursos que pueden ayudar

HCV Advocate

Consumer Lab

Herbal products, recreational drugs and HIV meds

Sex and Other Prevention Concerns of Positive People

Strategies for Maintaining Your General Health