Estrategias para la terapia
de tercera línea contra el VIH
Mayo de 2008 View PDF En
inglés
Opciones de terapia después de varias fracasos
Es posible encontrar un régimen exitoso, aun cuando no
sea uno nuevo, con dos nuevos medicamentos. El éxito de
estas estrategias puede no ser igual a un régimen completamente
nuevo, pero han producido resultados favorables por lo menos en
algunas de las personas observadas en los estudios hasta la fecha.
Estas estrategias suelen necesitar guía experta y monitoreo.
También pueden plantear otros riesgos de efectos secundarios
y avance de la enfermedad.
La permanencia en un régimen “fallando”,
con recuentos estables de células CD4
Algunas veces, cuando el VIH cambia y se vuelve resistente a
algunos medicamentos, puede no reproducirse tan eficientemente.
Esto es particularmente cierto con los inhibidores de la proteasa
y algunos NRTI — Emtriva (emtricitabina? FTC) y Epivir (lamivudina/
3TC) — que hacen que el VIH desarrolle la mutación
M184V.
Cuando el VIH no se reproduce tan bien por su propia
cuenta, por ejemplo con la mutación M184V, se dice que hay una reducción
en la salud viral o la capacidad de replicación. De
manera que cuando el VIH tiene una “salud viral” menos
buena en las personas cuyos recuentos de CD4 permanecen altos y
estables, éstas pueden permanecer en sus regímenes “fallando”,
obteniendo algunos beneficios, mientras esperan que haya
disponibles nuevos tratamientos.
Uno de los mayores riesgos de permanecer
en un tratamiento “fallando” es
que el virus puede desarrollar varias mutaciones, lo cual aumenta
las probabilidades tanto de la resistencia a un medicamento en particular
como de la resistencia cruzada. Otro riesgo es que los niveles del
VIH se eleven por encima de 100,000 en las personas experimentadas
en los tratamientos, lo que reduce las posibilidades de que el siguiente
tratamiento funcione bien. Aunque permanecer en un tratamiento “fallando” no
es lo ideal, puede ser conveniente para aquellos que esperan nuevos
medicamentos.
La interrupción de la terapia antes
de iniciar un nuevo régimen
Algunos estudios han utilizado la interrupción estructurada
del tratamiento (STI, por sus siglas en inglés) antes de
cambiarse a un régimen nuevo o reciclado con la esperanza
de que el virus resistente a los medicamentos se desvaneciera durante
la interrupción. En teoría esto permitiría
que los virus silvestres del VIH (es decir, los virus que son sensibles
a los medicamentos) volvieran a ser la mayoría, dándole
a las personas la oportunidad de una respuesta más beneficiosa
al nuevo régimen.
Los resultados de estos estudios son mixtos. Uno muestra beneficios
de hacer una interrupción estructurada del tratamiento antes
de iniciar un nuevo régimen, mientras que otros no muestran
ninguno. En cada uno de los estudios, los que interrumpieron la
terapia tuvieron aumentos significativos en los niveles del VIH
y marcados descensos en los recuentos de células CD4. El
principal peligro del uso de los STI en la terapia de tercera línea
es el riesgo de un avance grave de la enfermedad. En todos los
estudios, las personas que ensayaron el STI típicamente
perdieron la mitad de sus células CD4.Las personas que tienen
recuentos bajos de CD4 en cualquier momento tienen un mayor riesgo
de esta interrupción estructurada del tratamiento.
Cada vez
hay más evidencias que sugieren que los ITS son riesgosos.
El estudio más importante relacionado con esto fue el llamado
SMART, el cual comparó el tratamiento continuo contra el VIH
al tratamiento intermitente basado en los recuentos de células
CD4 en cerca de 6,000 personas alrededor del mundo. Como
se reporto aquí (en inglés), el estudio SMART fue suspendido tempranamente
cuando mayores tasas de enfermedad y muerte fueron observadas en
las personas en el grupo del tratamiento intermitente. Otros estudios,
incluyendo el PART, el DART y el TRIVICAN han encontrado riesgos
similares en los ITS. Para más información, lea la
publicación de Project Inform, Las
interrupciones estructuradas del tratamiento.
La creación de un nuevo régimen,
con guía experta y cinco o más medicamentos
Varios estudios han observado los posibles beneficios de utilizar
múltiples combinaciones de medicamentos después de
una “falla” del tratamiento. A esto se le llama algunas
veces megaterapia antiviral de alta potencia (megaHAART o GigaHAART,
en inglés). Aunque un estudio observó un régimen
con dos NNRTI (Sustiva y Viramune), la mayoría de ellos
incluyó el uso de dos, y posiblemente hasta tres, inhibidores
de la proteasa en conjunto con varios NRTI. Algunas veces se utilizaron
hasta cuatro NRTI. Los retos de dicha estrategia son obvios. Mientras
más medicamentos use una persona, mayor es el riesgo de
efectos secundarios y más grande es el impacto que la persona
experimenta en su calidad de vida.
Cuando más, estas estrategias han ofrecido solo modestos beneficios
en la mayoría de los casos y con frecuencia han aumentado
los efectos secundarios además de complicar enormemente la
interacción entre los medicamentos. La tendencia ahora es
tratar de reducir el número de medicamentos que toma una persona,
cuando esto se puede hacer de manera segura. De hecho, las pautas
federales acabaron de aumentar información sobre cómo
y cuándo reducir de manera segura el número de medicamentos
que está tomando una persona experimentada en el tratamiento.