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Los interrupciones estructuradas del tratamiento

Mayo de 2008     View PDF     En inglés

El uso de una STI para ayudar
a las personas con fatiga del tratamiento

En pocas palabras, la fatiga del tratamiento es cuando una persona está “cansada” de tomar medicamentos contra el VIH. Esto podría deberse al cansancio físico y/o emocional. Para las personas que desean suspender su terapia por este motivo, la información es un poco contradictoria. Varios resultados muestran que algunas personas pueden tomar un descanso sin desarrollar una resistencia a los medicamentos, una falla del tratamiento o un avance de la enfermedad.

Para quienes pudieran tener unos resultados menos buenos, varios factores pueden ayudar a predecir cuándo una persona podría afrontar esta situación. Estas son:

  • un recuento bajo de células CD4 antes de iniciar la terapia (menos de 200)
  • un nivel alto del VIH antes de iniciar la terapia (más de 55,000)
  • un mal control del virus mientras se está en terapia u otras señales de resistencia a los medicamentos, y
  • la aparición de infecciones oportunistas tempranas.

Existe una diferencia significativa entre los estudios que observan una sola STI y los que observan varias. Numerosos estudios utilizaron los recuentos de CD4 y niveles del VIH como guía sobre cuándo reiniciar la terapia después de una STI. Casi todos se hicieron en personas que habían logrado niveles indetectables del VIH en los últimos 12 meses o más tiempo, y recuentos de células CD4 superiores a 350 durante los últimos 6 meses.

En la mayoría de los estudios, al menos 1 de cada 3 de los voluntarios podían permanecer por fuera de la terapia durante por lo menos un año. El tiempo promedio fuera de la terapia para otros varió de 8 a 12 semanas. Sin embargo, debe notarse que las personas que interrumpieron sus tratamientos tuvieron mayores descensos en sus recuentos de CD4 (en promedio un descenso del 50%). Sin los medicamentos preventivos adecuados para combatir las infecciones oportunistas, estos descensos podrían ser peligrosos para las personas cuyos recuentos desciendan por debajo de 200.

Además, la mayoría de los estudios no pudieron medir de manera consistente las mejoras significativas en el colesterol o los triglicéridos entre las personas en una STI en comparación a aquellos en una terapia continua. Las tasas de abandono también fueron más altas entre las personas en una STI. Esto indica que las STI pueden de hecho ser más difíciles de manejar que tomar pastillas todos los días.

Para las personas que deseen tomar un descanso de su terapia debido a fatiga del tratamiento, hay ciertas pautas que pueden seguirse. Debido a los mayores riesgos de avance de la enfermedad e infecciones oportunistas, un monitoreo cuidadoso por parte del médico es de suma importancia durante este tiempo. Las personas deben revisar sus planes de atención médica (privados y públicos) para asegurarse de que el costo de los exámenes de laboratorio adicionales va a estar cubierto. En los casos en los que no lo estén, se puede argumentar que el costo de los exámenes va a ser mucho menor que seguir en la mayoría de terapias contra el VIH.

Debe hacerse una revisión de los niveles del VIH y los recuentos de CD4 antes de una STI, así como tres meses después, si no antes. Usted y su médico deben decidir de antemano cuáles factores serán los que van a indicar cuándo reiniciar la terapia. Como mínimo, se recomienda que la mayoría de las personas sigan las pautas federales como una base para reiniciar la terapia.

Además, deben hacerse las pruebas de resistencia a los medicamentos cuando los niveles del VIH estén en su punto más alto a fin de determinar si una persona de cambiarse a un nuevo régimen cuando decidan reiniciar el tratamiento. Si su recuento de células CD4 estuvo alguna vez por debajo de 200, o si alguna vez ha tenido una infección oportunista, es riesgoso tomar una STI como respuesta a la fatiga del tratamiento. Las personas que toman una STI por lo general ven caer sus recuentos de CD4 a los niveles anteriores al tratamiento.

Sin embargo, algunas informaciones muestran que podría ser seguro para las personas que iniciaron temprano la terapia interrumpir su tratamiento de manera segura. Un grupo de investigadores suizos observó a un grupo de personas que empezaron a tomar medicamentos contra el VIH cuando sus recuentos de CD4 estaban por encima de 500. Estas personas tenían la opción de suspender o continuar su tratamiento contra el VIH. Los investigadores no encontraron evidencias de ningún daño en el grupo de personas que suspendieron el tratamiento.

Otra investigación reciente sugiere lo contrario. Un análisis del estudio SMART encontró que las personas que reiniciaban sus medicamentos contra el VIH cuando se suspendía el estudio continuaban teniendo tasa más altas de problemas del corazón, el hígado y los riñones en comparación con los que habían continuado en el tratamiento.

Las personas que iniciaron el tratamiento con un recuento de CD4 más alto eran los que con mayor probabilidad podían suspender la terapia del VIH de manera segura. En promedio, aproximadamente entre un tercio y la mitad de las personas tratadas tempranamente que participaron en la investigación sobre la STI han podido permanecer por fuera del tratamiento durante varios meses a la vez sin que sus niveles del VIH se volvieran a elevar. Algunos fueron capaces de controlar sus niveles del VIH durante la primera STI; otros necesitaron dos o tres. Para las personas que iniciaron el tratamiento contra el VIH un poco más tarde, los resultados han sido menos promisorios y consistentes.

 
     
 

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