Los interrupciones estructuradas del tratamiento
Mayo de 2008 View PDF En
inglés
Uso de una STI para revigorizar
la respuesta inmunológica
Algunas observaciones sugieren que el avance de la enfermedad
del VIH puede deberse en parte a la pérdida de un potente
tipo de células inmunológicas, llamadas linfocitos
citotóxicos específicos al VIH (CTL, por sus siglas
en inglés). Estas células buscan y destruyen a las
células infectadas con el VIH. Algunos hallazgos indican
que muchas de las personas a quienes no les avanza la enfermedad — llamadas
en inglés long-term non-progressors— y que se mantienen
bien durante muchos años sin necesidad de una terapia, preservan
sus CTL mientras que esto no les sucede a quienes les avanza la
enfermedad más rápidamente.
Aunque no todas las investigaciones
apoyan la pérdida de
CTL como una de las causas del avance de la enfermedad, hay varios
estudios al respecto bien sea ya programados o en curso. Estos
incluyen dar tratamiento dentro de las primeras pocas semanas o
meses posteriores a la infección (infección aguda)
seguido de una STI, así como STI tomadas con vacunas terapéuticas
para intensificar la respuesta inmunológica de la persona
contra el VIH.
En últimas, el objetivo de este tipo de STI
es preservar e intensificar la respuesta inmunológica natural
del organismo en etapas tempranas de la infección del VIH.
En teoría,
esto ayudaría a que el sistema inmunológico de una
persona controle por sí solo el VIH durante un mayor tiempo,
o quizás indefinidamente, sin el uso de una terapia. Para
quienes tienen una infección del VIH establecida, el objetivo
es intensificar o restaurar su respuesta inmunológica, con
la esperanza de que estén mejor en el largo plazo.
Al empezar
y suspender la terapia en intervalos regulares, se esperaba que
con cada STI el sistema inmunológico se volviera más
capaz de controlar por sí solo al VIH. A esto a veces se
le denomina autoinmunización, y consiste en intensificar
la exposición de la persona al VIH de una manera controlada
para crear una respuesta más potente y eficaz contra el
virus.
Sin embargo, los resultados de esta investigación
fueron lo contrario de lo que se esperaba. Las personas que habían
vivido con el VIH durante más tiempo, de hecho tenían
una mayor probabilidad de responder con una gama más amplia
y potente de CTL. Aquellos que habían iniciado la terapia
justo antes o después de la infección aguda tuvieron
una respuesta bastante débil de CTL. Los CTL fueron aumentados
un poco durante la STI pero luego volvieron a descender a niveles
bajos después de reiniciar el tratamiento. Similares resultados
se encontraron en varios otros estudios en personas con infecciones
de largo tiempo.
Varios estudios combinaron STI con terapias inmunológicas,
como IL-2 (Interleuquina-2) o vacunas terapéuticas. La esperanza
en este caso era que estas terapias, cuando se utilizan con STI,
van a proporcionar el “empujón” necesario para
coordinar una respuesta inmunológica más potente
contra el VIH. Los resultados no son muy promisorios. Por consiguiente,
las personas que esperan “fortalecer” sus
sistemas inmunológicos no deben considerar las STI como
un tratamiento comprobado.