Relaciones sexuales y consideraciones para la prevención
del VIH
Septiembre de 2002 View PDF En
inglés
¿Cuál es el riesgo de contagiar el VIH a
mi compañero/a sexual que es seronegativo/a?
Una preocupación de muchas personas con VIH es la de contagiar
a su compañero(s). Si bien abundante evidencia sugiere que
los hombres son más propensos a transmitir el VIH que las
mujeres, también las mujeres pueden contagiar a compañeros
sexuales no infectados—tanto del género masculino como
femenino. Esto se debe a que el VIH se presenta en la sangre (incluyendo
los flujos menstruales), las secreciones vaginales, así como
en las células de los conductos vaginal y anal. De hecho,
es posible encontrar niveles elevados del VIH en estas áreas
incluso cuando hay una presencia baja del VIH en la sangre.
En el caso de las mujeres, los niveles del VIH en las secreciones
vaginales aumentan considerablemente cuando se presentan afecciones
ginecológicas como infecciones por levadura o inflamaciones.
Numerosos estudios en tubos de ensayo muestran que algunas enfermedades
de transmisión sexual (STD, por sus siglas en inglés),
como la clamidia, incrementan la reproducción del VIH. La
inflamación vaginal, un síntoma común de estas
infecciones, produce la concentración de raspaduras y cortes
minúsculos en la delicada membrana de la zona vaginal que
consecuentemente puede albergar el VIH. Los niveles de VIH también
pueden aumentar temporalmente después del tratamiento de
algunas de estas afecciones.
Del mismo modo, los hombres que presentan una enfermedad de transmisión
sexual activa, y de manera particular un herpes activo, tienen una
mayor propensión tanto a adquirir como a transmitir el VIH.
Por otra parte se tiene menos información sobre la posibilidad
de que los niveles del VIH sean de hecho más elevados en
la sangre y el semen en los hombres que presentan una infección
activa STD; lo que no cabe duda es que cualquier infección
que produzca una lesión, como es el caso del herpes, proporciona
un portal por el cual puede introducirse el VIH, lo cual hace más
factible la transmisión. Hay estudios que demuestran que
incluso cuando un hombre presenta en el flujo sanguíneo niveles
indetectables del VIH, esos niveles sí que son detectables
en el semen y los flujos que preceden el orgasmo. La transmisión
del VIH por parte de hombres con niveles indetectables del VIH en
la sangre, ha sido documentada en numerosas ocasiones.
En breve, si la persona no está practicando relaciones sexuales
más seguras, no hay manera de saber en qué momento
existen mayores probabilidades de contagiar el VIH al compañero
o compañeros sexuales. Estar en contacto con secreciones
anales o vaginales, semen u otros flujos sanguíneos con niveles
elevados del VIH aumenta el riesgo de transmisión. Este riesgo
se incrementa aún más cuando la pareja sexual está
experimentando una infección o inflamación. También
es posible que existan infecciones activas o afecciones ginecológicas
sin que aparezcan síntomas o sin que la persona lo sepa.
(Para consultar las recomendaciones generales en lo referente a
prácticas sexuales más seguras, ver
debajo.)
Por último, un número de casos registrados indica
que en numerosas ocasiones personas con VIH han transmitido a sus
compañeros infecciones del VIH resistentes a varios medicamentos.
En otras palabras, esto significa que los compañeros recientemente
infectados adquieren una modalidad del virus difícil de tratar
con medicamentos contra el VIH, lo cual los deja con opciones limitadas
para tratar las infecciones.