La leucoencefalopatía
multifocal progresiva
Junio de 2007 View PDF En
inglés
Comentario
Actualmente, muchos médicos afirman que la PML no es tratable.
Sin embargo, algunos individuos han respondido a varios tratamientos.
Aunque la terapia contra el VIH no afecta directamente al virus
JC en sí, su uso prudente parece tener un impacto en la supervivencia
después de un diagnóstico de PML, muy seguramente
debido a las mejorías en el sistema inmunológico logradas
cuando se suspende la reproducción del VIH.
Es importante reconocer que el tratamiento exitoso, en el mejor
de los casos, por lo general solo involucra la estabilización
o disminución parcial de los síntomas, aun cuando
se reducen las lesiones del cerebro. Esto es distinto a estar completamente
sin ningún síntoma. Pese a un detenimiento o decrecimiento
de las lesiones en el cerebro, una persona con PML puede experimentar
síntomas permanentes que podrían incluir debilidad
en un lado del cuerpo o en las extremidades, pérdida de la
visión y/o entorpecimiento de ciertas funciones (tales como
divagaciones en el habla, pérdida de la memoria, desorientación,
pérdida del equilibrio, etc), aun cuando se extienda la supervivencia
y se estabilicen o mejoren las lesiones de la PML.
En uno de los casos reportados de resolución completa de
las lesiones de la PML en el cerebro después de iniciarse
una terapia contra el VIH de alta potencia (HAART por sus siglas
en inglés), a pesar de su mejoría, la pérdida
parcial de visión causada por el virus JV en la parte del
cerebro que controla la visión se mantuvo permanentemente.
Esto sugiere que es prudente tratar la PML en forma temprana y agresiva
para que los daños no se hagan permanentes. Sin embargo,
no es raro que después de una lesión o enfermedad,
el cerebro se repare parcialmente o que otras partes del cerebro
compensen las que han sido afectadas, y que otros síntomas
asociados con la afección mejoren.
La PML es difícil de estudiar. Los factores que aumentan
la dificultad incluyen el rápido comienzo de los síntomas,
las semejanzas con otros trastornos (tales como la toxoplasmosis)
y el hecho de que algunas personas espontáneamente se recuperan
o estabilizan por razones desconocidas. La mayoría de la
información acerca de los tratamientos de la PML ahora viene
de pequeños estudios y reportes anecdóticos.
El diagnóstico de la PML continúa siendo un problema.
Una biopsia del cerebro es muy invasiva, y por lo tanto deben desarrollarse
técnicas que sean menos invasivas. Una punción lumbar
está lejos de no ser invasiva, pero comparada a una biopsia
del cerebro, es mucho más aceptable para muchas personas.
Entre las personas con VIH, cerca del 70% con y el 30% sin PML
tienen el virus JC perceptible en la sangre. Dado el gran porcentaje
de gente con niveles notables del virus JC sin PML, usar una prueba
de sangre como una forma de diagnosticar el PML no resulta práctica.
Demasiadas personas sin PML pudieran ser diagnosticadas incorrectamente
como si tuvieran la enfermedad. Explorar el líquido encefalorraquídeo
podría ser una mejor manera de diagnosticar la PML, aunque
no es la óptima.