PI Perspective #45
Abril de 2008 Ver PDF En
inglés
Actualización de CROI 2008 —
Las células madre: ¿Un avance hacia la cura?
por Martin Delaney, Fundador
Durante los últimos tres años, Project Inform ha
estado liderando los nuevos llamados hacia una investigación
cuyo objetivo sea encontrar una verdadera cura para la enfermedad
del VIH, más bien que contentase con una terapia de mantenimiento
con medicamentos que han de tomarse de por vida. Un caso de estudio
de la Universidad Médica de Berlín reportado en la
CROI 2008 ofreció los resultados intrigantes de un trasplante
de células madre, estrategia que ya había sido ensayada
antes pero sin mucho éxito.
Los programas anteriores de trasplantes
de células madre
buscaban primordialmente restaurar el sistema inmunológico
con las nuevas células. Después del transplante,
estos programas típicamente seguían utilizando la
terapia contra el VIH para proteger a las nuevas células
inmunológicas.
Sin embargo, en este caso, una persona que
había estado
viviendo con el VIH desde 1995 se sometió a un tratamiento
con células madre debido al resurgimiento de una leucemia
mieloide aguda, que es un crecimiento canceroso de un tipo de glóbulos
blancos. Puesto que el paciente era VIH positivo, los investigadores
buscaron un donante de células madre cuyas células
carecieran del receptor CCR5, el cual es utilizado comúnmente
por el VIH para ingresar a las células inmunológicas.
Las
investigaciones muestran que las personas que carecen de dicho
receptor son altamente resistentes a la infección por el
VIH. Todos heredamos dos copias del gen que produce este receptor,
uno de cada uno de nuestros padres. Si la copia de uno de nuestros
padres es defectuosa, la persona experimenta un lento avance del
VIH debido al menor número de receptores CCR5 funcionales.
Si las copias de ambos padres son defectuosas, la persona es altamente
resistente a la infección del VIH, o si se infecta, suele
experimentar un muy lento avance de la enfermedad.
Un pequeño
porcentaje de personas, por lo general de descendencia europea,
poseen esta afortunada característica genética.
La importancia de los receptores CCR5 se muestra claramente en
los estudios del medicamento Selzentry (maraviroc), el cual bloquea
dicho receptor y retrasa la replicación del VIH. Las propias
células de este paciente poseían la cantidad usual
de receptores CCR5, y la cepa del VIH en su sangre era del tipo
que utiliza este receptor. Los investigadores alemanes tuvieron
la esperanza de que al utilizar células madre que no estuvieran
en capacidad de producir este receptor, las nuevas células
inmunológicas restauradas podrían resistir mejor
la infección y replicación del VIH.
Los investigadores
suspendieron el régimen contra el VIH
del paciente el día del trasplante de las células
madre y todavía no lo han vuelto a comenzar. Los estudios
continuos después de 145 días del trasplante han
mostrado que las células CD4 mucosales carecían ahora
del receptor CCR5. Más importante aún, a partir de
los 61 días del trasplante, los niveles del VIH del paciente
cayeron por debajo del límite de detección y han
permanecido indetectables desde entonces. Similarmente, ya no se
encuentra evidencia del ADN proviral en la sangre periférica,
la médula ósea o la mucosa rectal.
El ADN proviral
es la información genética del VIH
que ha sido incorporada dentro del ADN mismo de la célula,
la cual tiene la capacidad de generar nuevos virus. Estas pruebas
permanecen negativas casi a los 300 días (285 días
antes de la CROI), a pesar de la ausencia de cualquier tratamiento
con medicamentos contra el VIH desde el trasplante de las células
madre. Antes del trasplante, el paciente requirió un régimen
normal de tres medicamentos.
Los investigadores están haciendo
solo modestas declaraciones sobre lo que esto significa, diciendo
que “este hallazgo
provee una posible opción terapéutica para los pacientes
infectados con el VIH”. Varios médicos e investigadores
a quienes entrevistamos estuvieron mucho más entusiastas.
Como mínimo, esto refuerza decisivamente la importancia
de bloquear (o eliminar) el receptor CCR5.
Pocos donantes potenciales
podrían ofrecer células
madre no solo que correspondan con las del paciente, sino que carezcan
del receptor CCR5, aunque puede haber maneras de clonar dichas
células. Quizás podría usarse terapia genética
para alterar las células madre. Por ahora, el seguimiento
de este caso es importante para ver cuándo, si es que alguna
vez, hay un retorno de la replicación del VIH. Los investigadores
alemanes con los que hablamos dijeron que podría ser posible
encontrar vestigios del VIH en el paciente utilizando otros métodos,
pero que mientras no existiera la evidencia de una replicación
continua en las pruebas del ARN del VIH, no recomenzarían
la terapia.
Este es un tipo de estrategia “de un paso a la
vez” que
esperamos que algún día lleve a la cura real de la
infección del VIH, en la que las personas que estuvieron
alguna vez activamente infectadas puedan permanecer con un “VIH
indetectable” sin el uso de una terapia continua. Urgimos
a otros investigadores a que emulen o se basen en este asombroso
caso de estudio, y presentamos nuestros respetos al paciente y
sus médicos por utilizar esta audaz estrategia para tratar
el VIH.