PI Perspective #45
Abril de 2008 Ver PDF En
inglés
Project Inform considera cuál será su rol en
un esfuerzo nacional para hacer que los EEUU pasen
de manejar la epidemia del VIH a eliminarla
por Dana Van Gorder, Director Ejecutivo
En febrero de 2008, Pfizer invitó a un grupo sustancial
de Directores Ejecutivos de las agencias de VIH/SIDA de la nación
a reunirse en su sede de Research & Development en Groton,
Connecticut. La reunión tenía dos objetivos principales:
que escucháramos
de Pfizer acerca de las esperanzas y retos que caracterizan la
búsqueda de tratamientos cada vez más eficaces para
la infección del VIH; y que consideráramos cómo
los EEUU habrían de continuar financiando los costos de
la atención y el tratamiento del VIH.
Se me dio la gran oportunidad
de dirigir un panel de expertos en la financiación de la
atención médica para
el VIH en el que dimos un vistazo a los problemas de financiación
presentes y futuros que afrontan los programas Ryan White, Medicaid
y Medicare. El panel también me brindó la oportunidad
de compartir la conversación que se está llevando
a cabo en Project Inform acerca de cómo, en los años
venideros, la nación deberá pasar de manejar la epidemia
en curso, a verdaderamente llegar a controlarla y finalizarla.
Hoy
en día, hay aproximadamente 1.2 millones de estadounidenses
VIH positivos. En los próximos meses, se espera que el CDC
revele un nuevo cálculo del número de personas recientemente
infectadas cada año, pasando de su tasa anual de 40,000
a quizás unos 60,000 o más. Al hacerlo, los cálculos
del total de estadounidenses VIH positivos también aumentarán
significativamente.
Unos 17,000 estadounidenses mueren anualmente
como resultado del VIH. De manera que si mantenemos nuestra respuesta
actual a la epidemia, habrá por lo menos 1.63 millones de
personas VIH positivas en la nación para el año 2018.
Cerca
de dos tercios de las personas VIH positivas necesitarán
recurrir a los programas financiados por el gobierno para poder
pagar por su atención médica, tratamiento y servicios
sociales. Hoy por hoy, los costos para el gobierno federal—solamente
de atención médica y apoyo social para la personas
con VIH—es de $13 billones. El Departamento de Políticas
Públicas de Project Inform trabaja incansable y eficazmente
por abogar por la protección y la expansión de todos
los programas gubernamentales que ofrecen atención médica
y tratamiento para las personas con VIH más vulnerables.
Sin embargo, todos sabemos demasiado bien que los fondos actuales
son inadecuados para asegurar una atención integral y de
calidad aun para el número existente de pacientes. Entre
los que reciben atención y tratamiento para el VIH, muchos
tienen servicios inadecuados en función de quiénes
son y dónde viven.
El CDC estima que un hasta un 25 por ciento
de los estadounidenses VIH positivos no conoce su estado de infección
porque nunca se han hecho la prueba o no se la han hecho recientemente.
Además,
se estima que el 20 por ciento de las personas que no saben que
son VIH positivas, no están recibiendo atención médica
o tratamiento.
Si entonces tuviéramos una estrategia nacional
que ayudara al 45 por ciento de las personas VIH positivas a obtener
atención
médica si aún no la reciben; si fuéramos a
ofrecerles a todas las personas VIH positivas atención médica
de calidad y servicios de apoyo; y si añadiéramos
430,000 personas a las listas de los que necesitarán tratamiento
relacionado con el VIH y servicios sociales, ¿cuál
sería el verdadero costo público de la atención
y el tratamiento del VIH en los Estados Unidos para el año
2018? La lógica sugiere que la respuesta es al menos unos
exorbitantes $19.5 a $25 billones al año.
A estos costos, ¿existirá la
voluntad política
de tomar las medidas necesarias para verdaderamente controlar la
epidemia del VIH? ¿Podemos animar a que haya un segundo
movimiento en este país para crear una voluntad política?
Si verdaderamente queremos liberar a esta nación de este
azote, tendremos que hacerlo.
El tema de conversación clave
en la reunión de Pfizer
fue el plan actual de desarrollar una Estrategia Nacional contra
el SIDA. Project Inform de todo corazón apoya esta Estrategia,
y nos honra ser parte de la primera reunión organizativa
de este esfuerzo, la cual se llevará a cabo en Nueva York
el próximo mes de abril. Para nosotros, una Estrategia eficaz
debe ir más allá de abordar las muchas necesidades
y objetivos que habrán de surgir a raíz de los esfuerzos
actuales por enfrentar al VIH/SIDA. La Estrategia deberá ser
verdaderamente estratégica, abarcando un plan de salud focalizado
y detallado que describa cómo vamos a controlar y luego
erradicar domésticamente al VIH. La Estrategia deberá responder
las siguientes preguntas:
¿Exactamente cómo
vamos asegurarnos de que todos los estadounidenses VIH positivos
que actualmente no son concientes de su estado, se hagan la prueba
del VIH, y que en el futuro, todos los estadounidenses se hagan
regularmente la prueba del VIH?
¿Cómo
vamos a asegurarnos de que todos los estadounidenses VIH positivos
que decidan recibir tratamiento, obtengan una atención médica
asequible y de calidad, y cómo vamos a eliminar las desigualdades
en la atención
médica y en los resultados clínicos para las mujeres,
las personas de color y las personas de bajos ingresos que tengan
el VIH?
¿Cómo, por medio de la reforma nacional a
la atención médica, se puede promulgar la recomendación
del Institute of Medicine de que el programa Ryan White se vuelva
un programa de ayuda social, o por otros medios, garanticemos el
acceso a una atención médica integral y de calidad,
así como a los tratamientos, a todos los estadounidenses
VIH positivos?
¿Cómo vamos a eliminar las barreras para la
investigación y el desarrollo de terapéuticas adicionales
para la enfermedad del VIH, con énfasis en las que van más
allá de controlar la replicación del virus a una
real cura para la infección del VIH?
¿Cómo vamos a reducir por lo menos tres cuartos
del número de estadounidenses que se infectan anualmente
con el VIH por medio de programas de prevención mejorados
y un gran esfuerzo por prevenir el VIH utilizando enfoques biomédicos? ¿Cuál
será el costo de este esfuerzo, y cómo será financiado?
Una
cosa es dolorosamente clara acerca del reto que afrontan los defensores
del VIH/SIDA al tratar de asegurar los fondos futuros adecuados
para la atención, el tratamiento y los servicios
de apoyo necesarios para las personas VIH positivas. Si no reducimos
dramáticamente la tasa a la que otras personas se están
infectando con el VIH cada año, no hay posibilidades de
esperar financiar el costo total de afrontar el VIH en los Estados
Unidos.
Project Inform históricamente no se ha involucrado
en las actividades relacionadas con la prevención del VIH,
excepto que nuestro apoyo a las personas VIH positivas que entran
a recibir atención médica y tratamiento claramente
ayuda a reducir la carga viral comunitaria y con ella la posibilidad
de transmisión del VIH. Pero hoy en día, estamos
discutiendo maneras en las que podamos agregar a nuestro portafolio
actual de actividades vitales de defensoría un apoyo significativo
a los enfoques biomédicos de prevención del VIH,
los cuales establezcan estrategias que traigan conjuntamente prevención
y tratamiento para el VIH, y poder reducir así aún
más la incidencia del VIH. Entre las posibilidades que está considerando
Project Inform para la defensoría de la prevención
biomédica
está lo siguiente. Apoyar eficazmente los esfuerzos de:
• aumentar
las pruebas entre los individuos en riesgo de la infección
del VIH y alentarlos a ingresar a tratamiento con el fin de preservar
su salud y evitar transmitir el VIH a otros;
• alentar a
todas las personas VIH positivas a considerar el tratamiento temprano
para el VIH con los mismos beneficios;
• determinar la posible
eficacia de la profilaxis anterior a la exposición (PrEP,
por sus siglas en inglés)
para prevenir la transmisión del VIH y una expansión
de la profilaxis después de la exposición (PEP, por
sus siglas en inglés) para prevenir la infección
del VIH, así como abogar por la financiación pública
de estas estrategias de prevención,
• desarrollar y
administrar microbicidas eficaces y asequibles, tanto vaginales
como rectales;
• alentar la detección expandida y
el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual,
incluyendo el herpes, en los individuos VIH positivos; y
• aunque
no sea exactamente una actividad de prevención
biomédica, asegurar una amplia disponibilidad de los programas
de intercambio de jeringas a través de los Estados Unidos.
Espero mantener a los lectores de PI Perspective bien informados,
tanto a medida que Project Inform toma sus decisiones acerca de
su liderazgo en la prevención biomédica del VIH,
así como en cuanto procedan los esfuerzos para desarrollar
una Estrategia Nacional contra el SIDA. Me complacería recibir
sus comentarios y sugerencias acerca de cómo esta agencia,
y la nación como un todo, pueden crear un movimiento más
musculoso para ayudar a que nuestra nación pase de manejar
la epidemia del VIH a erradicarla. Por favor .