PI Perspective #44
Octubre de 2007 Ver PDF En
inglés
Estudio encuentra que las interrupciones
al tratamiento son seguras para algunos
Un estudio publicado en el número de abril de 2007 de la
publicación “AIDS” encontró que las interrupciones
al tratamiento pueden ser seguras en personas que iniciaron una
terapia contra el VIH por primera vez cuando sus recuentos de células
CD4 estaban por encima de 350. Este hallazgo contradice a otros
estudios sobre las interrupciones de tratamiento— entre los
que se destaca el estudio SMART, además del PART, el DART
y el TRIVICAN— los cuales todos encontraron riesgosa la interrupción
del tratamiento. La diferencia puede deberse a los grupos de personas
que han sido estudiadas.
Los investigadores observaron las personas del estudio ATHENA,
el cual incluye a personas infectadas con el VIH que reciben atención
en Holanda. Para ser elegibles, las personas tenían que estar
en un tratamiento antiretroviral estable durante por los menos un
año, tener niveles indetectables del VIH al comienzo del
estudio, y más notablemente haber comenzado a tomar medicamentos
contra el VIH con un recuento de células CD4 superior a 350.
Otras investigaciones han mostrado que las interrupciones al tratamiento
son más riesgosas para las personas cuyos recuentos de células
CD4 han estado bajos en algún momento. El recuento de células
más bajo de una persona se llama el nadir de CD4.
En este estudio, a 71 personas se les dio a elegir si suspender
el tratamiento o continuar con sus terapias de medicamentos contra
el VIH. Un total de 46 personas eligieron suspenderlo y 26 decidieron
continuar. Después de 48 semanas, 5 (el 11%) de las personas
en el grupo que interrumpió el tratamiento volvier on a empezarlo,
pero ninguna a causa de enfermedad. Después de 48 semanas,
las personas que suspendieron el tratamiento vieron elevarse sus
niveles del VIH a lo que estaban antes del tratamiento, pero sus
recuentos de células CD4 se mantuvieron en un promedio de
85 por encima de las que tenían al comenzar el tratamiento
por primera vez. Ninguno de los recuentos de CD4 cayó por
debajo de 300.
Los investigadores también observaron los efectos en cuanto
a la calidad de vida, y no encontraron diferencias significativas
entre los grupos. Debido a SMART y otros estudios, la tendencia
a interrumpir el tratamiento ha sido definitivamente negativa. Estos
resultados parecen sugerir que la interrupción del tratamiento
podría ser segura para quienes hayan iniciado la terapia
contra el VIH con altos recuentos de células CD4. Importantemente,
no se encontraron beneficios ni perjuicios a la calidad de vida
con la interrupción del tratamiento.
Es importante notar que este fue un estudio pequeño, y casi
un 86% de las personas estudiadas eran hombres. Tampoco fue un estudio
al azar y por lo tanto se considera menos confiable que si lo hubiera
sido. Este estudio sugiere la necesidad de más investigación
acerca de la interrupción del tratamiento en personas cuyos
sistemas inmunológicos nunca han sido significativamente
deteriorados por el VIH.