PI Perspective #43
Abril de 2007 Ver PDF En
inglés
Se necesita una nueva área de investigación
para las personas mayores de 50 años
Desde los primeros días de la pandemia del SIDA, se ha centrado
mucho la atención en los efectos que la enfermedad produce
en los jóvenes. Hombres gay, adultos jóvenes, que
antes estaban en perfecto estado de salud, comenzaron a presentarse
en los hospitales a lo largo y ancho del país con una desconcertante,
y a menudo fatal, nueva enfermedad. La tragedia que implica la pérdida
temprana de la vida se hizo palpable. Cuando la enfermedad prontamente
empezó a aparecer en recién nacidos y en niños,
aun aquellos que no simpatizaban con las dificultades de los hombres
gay sintieron la punzada del SIDA. Aunque esta triste dinámica
continúa siendo una realidad en muchas partes del mundo,
una diferente población infectada con el VIH viene en aumento,
principalmente en el mundo desarrollado—las personas mayores
que viven con el VIH.
La población envejeciente de personas viviendo con el VIH
en los Estados Unidos es el resultado de varios factores. En primer
y principal lugar, los avances en los cuidados y tratamientos han
permitido que las personas vivan vidas más largas y más
sanas con el VIH. La esperanza de vida de las personas con VIH ahora
se mide en décadas más bien que en años. De
hecho, en una reciente reunión pública de Project
Inform, uno de los médicos líderes en el VIH le comentó
a la audiencia que no existía un motivo importante para que
las personas con VIH no esperaran vivir una duración de vida
normal.
Otro factor importante es el envejecimiento de la población
general en los Estados Unidos. De acuerdo al US Census, las personas
mayores de 50 años conformaban hasta un 27% de la población
en el año 2000. Se espera que ésta aumente hasta más
del 35% hacia el año 2025, a medida que envejecen los llamados
“baby boomers.” Esto se refleja en las estadísticas
de personas que viven con el VIH. En la primera mitad de los noventa,
el número de casos de SIDA en personas mayores de 50 años
creció a dos veces la tasa de la población general.
A medida que la población envejece, es probable que esta
tendencia continúe, si no es que se acelera.
Otros también piensan que el uso extendido de los medicamentos
contra la impotencia como el Viagra en esta población contribuye
a nuevas infecciones entre las personas mayores. Pocos esfuerzos
de prevención han sido dirigidos a las personas de edad.
Las presunciones generalizadas acerca de la sexualidad y el uso
de drogas han contribuido a una falta de dirección en el
mensaje. Los nuevos tratamientos para la disfunción sexual,
así como el uso recreativo de estos medicamentos y otros
factores, probablemente han contribuido a un mayor número
de personas recientemente infectadas después de los 50 años.
Cualesquiera que sean sus causas, claramente existe una población
en aumento de personas mayores de 50 años viviendo con el
VIH. Con gran parte de la investigación y los servicios centrados
en los jóvenes, los problemas relacionados exclusivamente
con esta población están aumentando en importancia.
Varias áreas son de particular interés para Project
Inform, tales como la creciente complejidad de la interacción
entre los medicamentos, el sistema inmunológico y el envejecimiento,
la dificultad para distinguir entre las consecuencias de la edad
y los problemas del VIH, y el acceso a la atención y el tratamiento.
En los próximos meses, presentaremos artículos de
mayor profundidad en cada una de estas importantes áreas.
Existe una gran necesidad de llevar a cabo investigaciones médicas
sobre el tema del VIH y el envejecimiento. Existen muchas áreas
apropiadas para una investigación específica sobre
las personas mayores con VIH. En general, pueden clasificarse en
dos categorías: el impacto de la edad sobre la enfermedad
del VIH y el impacto del VIH sobre el envejecimiento. Dentro de
estas dos amplias categorías existen muchas posibilidades
de investigación.
Cómo impacta el envejecimiento a la enfermedad del
VIH
Fundamentalmente, el VIH/SIDA es una enfermedad de disfunción
inmunológica. Es una enfermedad compleja, con muchos importantes
aspectos que aún no han sido totalmente entendidos. Algunos
de los interrogantes más fundamentales son sobre cómo
el VIH provoca enfermedades que no están muy bien establecidas.
Esto se complica aún más cuando se tiene en cuenta
a las personas mayores con VIH, ya que ha habido muy poca investigación
sobre este grupo.
Está bien documentado que el sistema inmunológico
de una persona se va deteriorando con la edad. Este deterioro se
observa en todas las áreas principales de la función
inmunológica, desde cómo se comunican entre sí
las células inmunológicas hasta cambios a gran escala
en los órganos inmunológicos mismos. Sin embargo,
el estudio del sistema inmunológico se ha quedado rezagado
con respecto a otras áreas de las medicina—una brecha
que se ha ido cerrando en buena parte gracias a la investigación
promovida por la epidemia del VIH.
¿Cómo exactamente estos dos procesos inmunológicos,
el envejecimiento y la enfermedad del VIH, se afectan entre sí?
Esta es un área fértil para la investigación.
Nuestro entendimiento de la función y la actividad del sistema
inmunológico irán aumentando con el tiempo, y con
una investigación cuidadosa e innovadora. Para adquirir un
entendimiento útil y práctico de la interacción
entre la edad y el VIH sobre el sistema inmunológico, esta
investigación es absolutamente necesaria. Las enseñanzas
que se obtengan seguramente beneficiarán a todas las personas
que viven con el VIH, ya que todo el mundo está en proceso
de envejecimiento.
Una de las áreas en las que el envejecimiento y el VIH se
intersectan es alrededor de la interacción entre los medicamentos.
A medida que las personas envejecen tienden a tomar más medicamentos
recetados. Medicamentos para el colesterol, la deficiencia de hormonas,
los problemas digestivos, la alta presión arterial y para
otros problemas son usados con mayor frecuencia por las personas
mayores. Esto hace que evitar y manejar la interacción entre
los medicamentos sea mucho más complicado. Es probable que
este problema se complique aún más a medida que continúe
creciendo la población de personas mayores—y que la
industria farmacéutica siga desarrollando nuevas terapias
para tratar los problemas relacionados con el envejecimiento.
Deben hacerse estudios sobre la interacción entre los medicamentos
contra el VIH y los ampliamente usados por las personas mayores
de 50 años. Sin embargo, esto podría no ser suficiente.
En general, los estudios sobre la interacción entre los medicamentos
se llevan a cabo entre dos medicamentos a la vez. Esto no suele
reflejar la situación real de las personas que toman muchos
medicamentos juntos. Sabiendo cómo tres, cuatro o más
medicamentos van a interactuar no siempre es tan fácil como
observar cómo un par de medicamentos interactúan.
La interacción entre los medicamentos del VIH y otros medicamentos
de las personas mayores son bastante complicados cuando el régimen
contra el VIH de una persona incluye un medicamento como Norvir,
el cual altera enormemente la manera en que el hígado elimina
muchos de los medicamentos de la sangre.
Cómo impacta la enfermedad del VIH al envejecimiento
Es igualmente importante entender el rol que el VIH desempeña
en el proceso de envejecimiento. La infección del VIH, así
como los tratamientos que se utilizan para combatirla, pueden impactar
significativamente algunos de los procesos del envejecimiento. Esto
ya ha sido sugerido en varias de las enfermedades que continúan
azotando a las personas que viven con el VIH, a pesar de una terapia
exitosa contra el virus, las cuales son enfermedades de la edad
madura. Específicamente, las personas con VIH tienen un mayor
riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y disfunción
cognitiva—las cuales constituyen todas signos del envejecimiento.
El VIH mismo y los medicamentos contra el VIH también han
sido vinculados a síndromes metabólicos, los cuales
aumentan en frecuencia y gravedad con la edad.
Discusión
Esto dista mucho de ser una discusión exhaustiva de las necesidades
de las personas mayores de 50 años que viven con el VIH.
Existen otros muchos problemas—incluyendo los métodos
de prevención, nutrición, apoyo piscosocial, enfermedades
autoinmunes como la artritis, el estigma y la sexualidad. Este artículo
pretende iniciar una discusión mucho más amplia y
profunda acerca del VIH y el envejecimiento. Aun los temas bio-médicos
mencionados aquí son solo muestras de los muchos interrogantes
que plantea este tema. Solamente la investigación dedicada
en estas áreas y otras, nos darán las respuestas que
esta población en crecimiento necesita.
La mayor parte de la investigación hasta la fecha se ha
centrado en la enfermedad en los niños y los adultos jóvenes.
Los notables avances en el tratamiento han llevado a que muchas
personas vivan más tiempo y más sanas con el VIH.
A medida que un mayor número de personas infectas en sus
cuarentas entran ahora a sus cincuentas y más allá,
la oportunidad para la investigación específica crece
paralelamente. Project Inform aboga por la investigación
en esta área de creciente importancia, de manera que las
personas con VIH puedan vivir vidas productivas y saludables hasta
una edad avanzada.
La National Association of HIV Over Fifty (NAHOF por sus siglas
en inglés) es una organización dedicada a la educación
y la defensoría relacionadas con estos asuntos, desde la
prevención a los cuidados y tratamientos, para las personas
mayores de 50 años que viven con el VIH. Para más
información, visite a www.hivoverfifty.org
o llame al (617) 233-7107. Usted también puede leer el artículo
de Project Inform en El VIH y la edad madura.