Project Inform
   

Project Inform on Facebook   Project Inform on Twitter       

PI Perspective #40

Enero de 2006     En inglés

Análisis de Project Inform:
Resultados de un estudio sobre una “cura”

El número de agosto 12 de 2005 de The Lancet reportó los resultados de un estudio que intentó reducir los depósitos de células latentemente infectadas con el VIH. En teoría, si se pudiera lograr esto de manera eficaz, entonces podría empezarse a hablar de una verdadera cura de la enfermedad del VIH, ya que los científicos opinan que es la presencia continua de este depósito la que hace que la infección del VIH sea una afección permanente. Este estudio ha sido una de las medidas que los investigadores han tomado al tratar de afrontar el problema de los depósitos de células infectadas con el VIH. Desafortunadamente, la revista utilizó la palabra CURA en la portada, despertando niveles inadecuados de expectativa sobre lo que el estudio pudo en realidad lograr.

Estas células con infección latente por lo general no son afectadas por los medicamentos contra el VIH debido a que están inactivas y no producen virus. Por consiguiente, dichos medicamentos no tienen ningún efecto sobre ellas. La mayoría de los medicamentos contra el VIH solo actúan en las células infectadas por el VIH que están activamente produciendo nuevas copias del virus. Además, cuando las células infectadas por el VIH están inactivas, no son reconocidas por el sistema inmunológico como un problema, ya que como se dijo antes, no están produciendo virus o haciendo algo que el sistema pueda reconocer como “dañino.” Así pues, estas células “vuelan bajo la detección del radar” del sistema inmunológico y permanecen como una amenaza constante y desapercibida. En cualquier momento en que la célula con infección latente se “despierta” o es activada, comienza a producir nuevas copias del VIH, lo que no permite que el organismo se deshaga del virus. Siempre queda algo en reserva.

Este enfoque particular de reducir los depósitos descritos en el artículo de The Lancet fue propuesto y discutido en el Immune Restoration Tank de Project Inform hace ya varios años. En ese momento fue propuesto por el Dr. David Margolis, cuyo laboratorio dirigió el estudio mencionado en el artículo de The Lancet. El modelo general para intentar una “cura” de esta manera fue propuesto por el inmunólogo Max Cooper de Alabama desde la primera reunión del Think Tank en 1991, cuando este encuentro fue patrocinado por el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Project Inform ha tratado este enfoque potencial hacia una cura en una serie de artículos durante varios años. Para quienes deseen tener una información más amplia, consideren consultar los siguientes artículos disponibles en inglés solamente en el sitio Web de Project Inform:

PI Perspective #26, 1998 — Interleukin-2: A Path Toward Functional Eradication?
PI Perspective #24, 1998 — HIV Eradication: Dead or Alive, or Even Necessary? (en inglés)
PI Perspective #19, 1998 — Eradication of HIV: Hope or Hype? (en inglés)
PI Perspectiva #17, 1995 — Four New Concepts for Combating HIV Infection

La idea básica de purgar el depósito comienza por suministrar la máxima reducción de la replicación del virus mediante cualquiera de los métodos disponibles. Esto es para asegurarse de que no se creen nuevos virus del VIH en el organismo o se les permita infectar células mientras que el proceso de eliminación de los depósitos es llevado a cabo. En este caso, en el pequeño estudio que reportó The Lancet se incluyó a cuatro personas cuyos niveles del VIH ya eran “indetectables” debido al efecto de la terapia. Luego, se les intensificó el tratamiento con la adición de un nuevo medicamento de gran potencia, el T20 (enfuvirtide, Fuzeon). Hasta este momento, el enfoque de Margolis era similar a los intentos anteriores por liberar al organismo del VIH, pero difirió en el paso siguiente. Los intentos anteriores llevados a cabo por otros investigadores añadieron otros tipos de medicamentos con la intención de “activar” las células latentes en los depósitos. La esperanza era de que estas células se hicieran visibles al sistema inmunológico a medida que comenzaban a producir nuevos virus, lo que llevaría a su eventual eliminación debido a la acción de los medicamentos estándar contra el VIH, los cuales bloquearían la infección de nuevas células. Estos enfoques anteriores fallaron, o bien por que el intento de activar las células resultó tóxico, o porque fracasó en activar la totalidad de las células latentes.

El equipo de Margolis intentó un enfoque diferente en esta etapa. Ellos añadieron un medicamento anticonvulsionante bien conocido y seguro, ácido valproico, al régimen diario del paciente. Las investigaciones recientes han mostrado que, en principio, este medicamento parece interferir en el proceso que permite que las células entren en latencia. Las células que ya se encontraban con infección latente del VIH serían eliminadas por sí mismas con el tiempo. Si no se creaban nuevas células con infección latente, al menos en teoría, la infección crónica del VIH quedaría eventualmente eliminada.

El reto de este o cualquier otro enfoque para verdaderamente “curar” la enfermedad es que virtualmente cada célula con infección latente debe ser eventualmente eliminada sin permitir que ni una sola copia del virus pueda infectar a otra célula. Esa es una tarea extraordinaria y hasta la fecha, nadie ha llegado siquiera a aproximarse a su logro.

En el estudio reportado en el número de agosto de The Lancet, se observó una reducción del número de células con infección latente de entre el 68 y el 85% en tres de los cuatro voluntarios, mientras que no hubo ninguna respuesta en el cuarto voluntario. Los investigadores concluyeron que ésta podría ser la prueba del concepto de que algún día estaríamos en capacidad de curar la enfermedad. El Dr. Margolis expresó su preocupación de que la gente fuera a interpretar estos resultados como si se hubiera encontrado la cura, pero defendió la creencia de que este, definitivamente, era un paso en esa dirección. Algunos científicos y muchas personas que viven con el VIH aplaudieron este esfuerzo, mientras que otros aconsejaron precaución debido al gran reto de tener que lidiar virtualmente con cada célula infectada.

Aunque Project Inform es un firme creyente de la posibilidad y eventualidad de una cura para el SIDA, no está claro que tenga que ser a través de esquemas de erradicación de este tipo. Otros han llevado a cabo experimentos similares, tales como los de Roger Pomerantz de la Thomas Jefferson University. Él obtuvo resultados similares y unos pocos pacientes permanecieron libres del virus posteriormente, sin recibir ningún tratamiento durante varios meses. Pero eventualmente los niveles del virus volvieron a ser detectables, lo que demuestra que no todas las células infectadas fueron eliminadas. Otro experimento similar, en el Aaron Diamond Research Center en Nueva York, resultó en lo que podría ser complicaciones que pusieron la vida en peligro de un paciente debido a los efectos secundarios de una dosis alta del medicamento (OKT3) utilizado para activar las células. Debido a que el experimento falló y el paciente estuvo en peligro de muerte, dicho experimento fue suspendido. Algunos investigadores en el laboratorio del Dr. Anthony Fauci en el National Institute of Allergy and Infectious Diseases también intentaron la erradicación mediante una combinación de medicamentos contra el VIH e IL-2 (Interleukin-2, Proleukin), un potente estimulador inmunológico. Aunque se eliminó totalmente la expresión virológica en un grupo de personas, la falta de tratamiento posterior durante varios meses, hizo que el VIH reapareciera. Esto comprobó que algunas células con infección latente habían escapado al proceso.

Fue refrescante ver que en este nuevo caso algunos científicos pudieron considerar los resultados como una señal de progreso más bien que de fracaso. Las investigaciones de este tipo definitivamente deben continuar, aunque hasta el momento no hayan sido totalmente exitosas. Podría ser que haya que repetirse múltiples cursos del proceso o prolongar el tratamiento durante un período mayor para lograr el éxito. O quizás, haya que probar la combinación de activar las células con infección latente más el nuevo enfoque demostrado por el Dr. Margolis. Sin embargo, una cosa se tiene clara, y es que el solo uso de la terapia estándar contra el VIH es muy probable que no vaya a curar el SIDA. De una u otra manera, el problema de los depósitos de células con infección latente debe ser tenido en cuenta. Aplaudimos al Dr. Margolis y a su equipo por continuar este tipo de investigaciones, aunque creemos que The Lancet se exageró un poco en el entusiasmo de su portada.

CONTENIDOS

Resultados de un estudio sobre una “cura”

Inhibidores de entrada

Medicamentos contra el VIH: En breve

Cómo comprender Medicare Part D

 
     
 

© 2010 Project Inform  1375 Mission Street,  San Francisco, CA 94103  415-558-8669
National HIV/AIDS Treatment Hotline 1-800-822-7422 (415-558-9051 local/int'l) 10a-4p Mon-Fri PST