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PI Perspective #38Julio de 2004 Ver PDF En inglés Lo que viene en terapias contra el VIHInhibidores de la integrasa Después de muchos años de investigaciones, se está llegando a los medicamentos que bloquean otra etapa del ciclo vital del virus. A estos se les llama inhibidores de la integrasa. Este artículo describe tanto los retos como las promesas del desarrollo de los inhibidores de la integrasa. ¿Qué son los inhibidores de la integrasa? Bloquear la integrasa podría ofrecer mucho al tratamiento de la enfermedad del VIH. Puesto que actuaría en una etapa diferente del ciclo vital del virus que los medicamentos existentes, es muy probable que un inhibidor de la integrasa actúe contra virus que son resistentes a los medicamentos actuales. Además, la enzima integrasa, no se presenta naturalmente en el organismo, de manera que bloquearla podría causar algunos efectos secundarios comunes a los medicamentos actuales. Es probable que también se desarrolle una resistencia a los inhibidores de la integrasa. Sin embargo, los investigadores esperan que los virus resistentes a los inhibidores de la integrasa tengan una menor capacidad de infectar a otras células y fabricar otros virus. Tales esperanzas han mantenido viva la investigación sobre los inhibidores de la integrasa a pesar de los retos que presenta su desarrollo. Identificación y desarrollo de los inhibidores
de la integrasa El primero, el L-870,810 de Merck, fue el último en ser reportado en la primavera del 2003. Funcionó bien en los tubos de ensayo y en los estudios sobre animales. Tanto en las pruebas en tubos de ensayo como con monos, la resistencia al L-870,810 fue lenta en presentarse y cuando lo hizo, el virus resistente resultó severamente discapacitado en su habilidad para reproducirse. Las prueba iniciales en voluntarios VIH negativos encontraron que el medicamento era bien tolerado. Un estudio de fase II fue planificado para el 2003. Sin embargo, Merck ha venido siendo objeto de una extensa reestructuración y su investigación sobre el VIH ha sido retrasada considerablemente durante el último año. Hace poco afirmaron que todavía estaban interesados en la investigación de la integrasa y esperamos saber más al respecto el próximo año. El segundo candidato a inhibidor de la integrasa, el S-1360, es una aventura conjunta entre Shionogi Pharmaceuticals y GlaxoSmithKline. El S-1360 demostró actuar contra el VIH en tubos de ensayo y ser seguro en animales. En los estudios de fase I, los voluntarios mantuvieron niveles adecuados de S-1360 en la sangre. Esto era una inquietud antes de que comenzara el estudio, debido a que el medicamento se une fácilmente a las proteínas en la sangre, lo que impide que mucho entre a la células donde se necesita que vaya. Los efectos secundarios fueron mínimos en el estudio y el desarrollo del medicamento prosiguió. Un estudio de fase II del S-1360 se llevó a cabo a comienzos del 2003 en personas VIH positivas. Desafortunadamente, el S-1360 no redujo los suficiente los niveles del VIH como para continuar su desarrollo. Sin embargo, las compañías tenían un candidato de reserva, al que se le llama actualmente RSC 1838. Este compuesto es similar al S-1360 en su estructura y funcionamiento. El RSC 1838 no ha entrado todavía a la fase de estudios en humanos y hay pocos detalles disponibles acerca de las pruebas en tubos de ensayo y en animales. Aunque ha tomado más tiempo para que los inhibidores de la integrasa lleguen a los estudios en humanos que las otras clases actuales de medicamentos, la falla y/o la demora de estos dos primeros no es motivo para concluir que lo mismo va a ocurrir al resto de medicamentos de esta clase. Las personas que viven con el VIH solo pueden beneficiarse de poder contar con más opciones en el tratamiento de la enfermedad, y el activismo sobre tratamientos está determinado a que muchos otros medicamentos lleguen al mercado. El futuro de los inhibidores de la integrasa Varios de los medicamentos aprobados para el VIH se originaron en investigaciones en las universidades. Medicamentos como el enfuvirtide y el tenofovir nunca hubieran llegado a desarrollarse sin la asistencia de los activistas comunitarios. Ayudar a añadir los inhibidores de la integrasa a al lista de medicamentos es meramente un reto más, y estamos preparado para enfrentar esta tarea. |
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