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PI Perspective #36

Octubre de 2003     Ver PDF     En inglés

Pérdida de grasa en la cara y
las extremidades: Lipoatrofia

Desde la llegada de la terapia de alta potencia contra el VIH, cada vez se presentan más reportes sobre cambios en la composición corporal entra las personas que viven con el VIH. Estos incluyen aumentos en la grasa en varias partes del cuerpo (el área del estómago y en la base de la nuca y/o agrandamiento de los senos) o disminuciones en la grasa corporal (en la cara, los brazos y/o las piernas) y cambios en la manera como el organismo procesa las grasas (llamadas lípidos). A cualquier combinación de estos problemas se le llama lipodistrofia. Aunque se han agrupado como un solo problema, de hecho se trata de diferentes síndromes que son causados por diferentes motivos.

Los inhibidores de la proteasa y el medicamento NRTI 3TC está más asociado con aumentos en los lípidos y/o acumulación de grasa corporal. Los otros medicamentos NRTI como el AZT y particularmente el d4T, y otros medicamentos similares, están más asociados con la pérdida de grasa (algunas veces llamada desgaste facial y de las extremidades o Lipoatrofia). Este artículo se focaliza en la lipoatrofia, lo que se sabe y lo que se puede hacer al respecto.

¿Qué causa la lipoatrofia?
Se cree que la lipoatrofia es causada por la infección del VIH a largo plazo o como resultado de tomar ciertos medicamentos contra el VIH. Aún no se sabe exactamente cómo el VIH o los medicamentos para tratarlos causan la pérdida de grasa, aunque se sospecha que cierto daño a la fuente de energía de las células (llamada mitocondria) puede jugar un papel importante. El uso de los medicamentos NRTI está más asociado con la lipoatrofia. Ciertos medicamentos específicos pueden ser los culpables, tales como el d4T, el ddI y el ddC (llamados medicamentos “d”). La lipoatrofia parece afectar más a los hombres de raza blanca que a las mujeres o a los afro americanos.

¿Qué puede hacerse acerca de la lipoatrofia?
Todavía quedan muchos interrogantes por resolver acerca del lipoatrofia, cómo evitarla y cómo tratarla si llegara a ocurrir. Entre estos están:

  • ¿Puede evitarse al abstenerse de usar los medicamentos contra el VIH que se cree que la provocan?
  • ¿Puede reversarse una vez que se ha iniciado?
  • ¿Existe algún beneficio al cambiarse de terapia contra el VIH o al tomar una interrupción estructurada del tratamiento?
  • ¿Puede la cirugía plástica (implantes o inyecciones) ofrecer una solución inmediata, a corto o a largo plazo?

¿Puede evitarse la lipodistrofia mediante
la elección adecuada de medicamentos?
La evidencia hasta ahora apunta a que la lipodistrofia se desarrolla bien sea lentamente o rápidamente, dependiendo de la elección de medicamentos contra el VIH. La pérdida de grasa puede ser más rápida y notoria con el d4T, un poco más lenta con el ddC y el ddI, pero de todas maneras posible con cualquier combinación de NRTIs. Varios estudios sugieren fuertemente que la combinación de medicamentos “d” puede llevar a una lipoatrofia más rápida y más extensa.

Un estudio para comparar el d4T, el efavirenz y el 3TC con el tenofovir, el efavirenz y el 3TC, mostró que las personas con tenofovir tenían en promedio 6 libras más de grasa que las con el d4T. Las personas que tomaron el régimen con tenofovir también tuvieron un mayor nivel de grasa justo debajo de la piel (llamada grasa subcutánea) en sus brazos y piernas que los que tomaron d4T después de 96 semanas (cerca de dos años).

Podría ser posible disminuir el riesgo de lipoatrofia evitando los medicamentos “d” en su régimen, pero un menor riesgo no es lo mismo que ningún riesgo. La lipoatrofia se ha observado en personas con una amplia variedad de regímenes contra el VIH, incluyendo aquellos que no contienen los medicamentos “d” así como en personas que nunca han tomado terapias contra el VIH.

El medicamento contra el VIH emtricitabine recientemente aprobado y el atazanavir no parecen inducir a la lipoatrofia en los estudios llevados a cabo hasta la fecha, de manera que tener que depender de los medicamentos “d” no es una necesidad automática. No existe un medicamento perfecto contra el VIH, pero un buen medicamento no solo controla eficientemente los niveles del VIH, sino que debe tener pocos efectos secundarios que interfieran con la calidad de la vida cotidiana.

¿El cambio de terapias me ayudará si ya tengo lipoatrofia?
Cambiarse de un régimen que contenga medicamentos “d” puede ser beneficioso para ganar niveles en la grasa justamente por debajo de la piel (cuando se mide con instrumentos sofisticados), pero esta ganancia a menudo no resulta tan obvia para una persona cuando se mira el espejo.

Un estudio encontró una diferencia en las mediciones de ganancia en grasa subcutánea (escáns DEXA y TC) en intervalos de un año para 61 personas que se cambiaron de regímenes que contenían NRTIs a ritonavir + indinavir + efavirenz. Sin embargo, cuando se les pidió en un cuestionario que evaluaran su ganancia de grasa, contestaron que personalmente no notaban ninguna mejoría.

En un estudio llamado MITOX, la mitad de 111 voluntarios con lipoatrofia de moderada a severa los cuales se cambiaron de AZT o d4T a abacavir (300mg dos veces al día) sin cambiar el resto de sus regímenes también experimentaron cerca de un 10% de ganancia de grasa subcutánea, pero no notaron la diferencia cuando se miraron al espejo. La otra mitad del grupo, que permaneció con sus regímenes originales, no vio ganancias de grasa, ni en las pruebas ni frente al espejo. Las mediciones de la ganancia de grasa se hicieron durante un período de seis meses, posiblemente demasiado corto para producir cambios visibles.

Un seguimiento de dos años del estudio MITOX fue presentado en un taller sobre lipodistrofia en julio de este año. Quienes se cambiaron de AZT o d4T a abacavir tuvieron ganancias continuas de grasa en piernas y brazos (36% más de grasa). A este ritmo de recuperación, los investigadores proyectan que podrían restaurarse depósitos completos de grasa después de seis años.

En el momento presente, la conclusión es que cambiarse de la terapia que está causando la lipoatrofia puede traer algunos beneficios, pero requiere de abundante paciencia, posiblemente años, para ver las ganancias visibles de grasa. Sin embargo, no todos los que se cambian van a experimentar ganancia de grasa en un plazo corto o largo, ya que los medicamentos podrían no ser la única causa de la lipoatrofia.

¿Qué se sabe sobre las inyecciones o los implantes?
Una variedad de procedimientos cosméticos probados o sin probar se han ensayado para tratar el desgaste facial. En general, estas estrategias pueden clasificarse en soluciones a largo y a corto plazo. Las soluciones a corto plazo por lo general incluyen la inyección de materiales debajo de la piel, los cuales pueden disolverse y absorberse por el organismo. Las soluciones a más largo plazo incluyen la colocación de implantes permanentes de material o inyecciones de sustancias que no son absorbidas por el organismo.

Cómo abogar por el cambio
Es importante reconocer que la pérdida indeseada de grasa en la cara puede tener un poderoso impacto psicológico tanto en cuanto a la adherencia a los medicamentos como a la autoimagen, y podría constituirse en una barrera para que las personas empezaran a tomar terapias contra el VIH. Las personas que confían en sus medicamentos son más capaces de tomarlas con fidelidad que aquellas que les tienen desconfianza.

Los procedimientos de restauración facial son considerados “cosméticos” y por consiguiente no son cubiertos por los planes de seguros. Algunas mujeres que han tenido mastectomía radical han recibido reembolsos de sus seguros; por consiguiente, es posible con base en prácticas anteriores tener argumentos para obtener reembolsos para la restauración facial. Para obtener información sobre las actividades de defensoría para obtener reembolsos de los procedimientos de restauración facial, contactar a Nelson Vergel de la organización de defensoría para el SIDA PoWer en www.facialwasting.org o en el 1-713-520-6630. Para más información sobre la lipoatrofia, llamar a la línea gratuita de ayuda de Project Inform.

Otros recursos
En Internet puede verse un resumen de las estrategias de tipo cosmético para tratar el desgaste facial en www.facialwasting.org.

Soluciones a corto plazo
Los colágenos (Zyderm, Zyplast, Resoplast) y los productos a base de ácido hialurónico (Restylane, Perlane, macrolane) son biodegradables y sus beneficios pueden desaparecer con el tiempo. Los costos varían desde $250 a $500 y muchos no están aprobados por la FDA. Algunos se consiguen solamente fuera de los Estados Unidos. El costo de extraer colágeno de la propia piel para luego volver a inyectarlo varía entre $1,000 y $4,000. La cobertura de los planes privados de seguro no se extiende a estos procedimientos ni tampoco Medicare o Medicaid los reembolsan.

La succión de grasa de un área del cuerpo (liposucción) para reubicarla en la cara crea otra opción, pero esta grasa puede ser rápidamente reabsorbida o migrar a otra parte diferente del área de la cara.

Soluciones a más largo plazo
Un grupo de implantes de colágeno elaborados con tejidos de personas fallecidas (Dermalogen, Fascian, AlloDerm, Cymetra) pueden injertarse en los pliegues y arrugas profundas. Estos implantes pueden ayudar a que el colágeno de la persona empiece a acumularse alrededor de dichos implantes, lo que constituiría una solución más duradera que la de otros colágenos, los cuales son derivados de tejidos animales. Estos también son más costosos alcanzando los miles de dólares. Implantes suaves hechos con materiales fabricados por el hombre tales como el Goretex, el Fibrel y el Dermalogen, son otras soluciones a largo plazo. En los dos casos mencionados anteriormente, el organismo podría rechazar los implantes. Los implantes sólidos de silicona o fibras de Gorotex deben usarse con precaución, ya que podrían verse a través de la piel si el desgaste es muy pronunciado.

Los gels y los aceites de silicona no son disueltos y absorbidos por el organismo, pero se sabe que pueden desplazarse. También involucran riesgos de unas inflamaciones continuas y visibles (llamadas granulomas). Los gels y aceites de silicona carecen de aprobación por parte de la FDA para el tratamiento del desgaste facial. Sin embargo, la silicona inyectable líquida (LIS por su sigla en inglés) y el Silikon-1000 (microesferas de polímeros) han sido utilizadas por un médico con cierto grado de éxito, particularmente cuando se monitorea de cerca la formación de granulomas y se trata prontamente cualquier infección para evitar que queden cicatrices. El Bioform (un gel polisacarida) y BioAlcamid (un gel polialquilamida) son otras preparaciones elaboradas por el hombre que podrían ser utilizadas para tratar los cambios faciales. Los costos de estos procedimientos giran alrededor de los $4,000 y con frecuencia se requiere viajar fuera de los Estados Unidos para obtener los productos.

El injerto de piel (dérmico), el cual implica extraer piel de otra área del cuerpo para luego utilizarla en llenar los espacios vacíos de la cara es otra de las opciones quirúrgicas. Los estiramientos de la cara (facelifts) varían ampliamente en cuanto al costo, y pueden ofrecer una solución a largo plazo para los cambios provocados por la lipoatrofia.

La pasta de teflón y los bioplásticos producen reacciones inflamatorias muy problemáticas y serias, lo que las hace opciones no muy recomendables.

Un estudio de una preparación hecha por el hombre, New-Fill (ácido poliláctico), para el desgaste facial se encuentra en este momento en curso en el Blue Pacific Aesthetic Medical Group en Hermosa Beach, CA. Se llevan a cabo hasta seis tratamientos en intervalos de tres meses; se planea hacer seguimientos a los seis y doce meses, Este grupo médico puede ser contactado llamando al 1-310-374-0347 o por Internet en www.bpacific.com. El Conant Medical Group de San Francisco también está planeando un estudio con New-Fill ; los interesados pueden llamar a Chris Eden al 1-415-255-0744.

El New-Fill puede adquirirse dentro de la misma gama de precios que el BioAlcamid y el Bioform, y está disponible a través de DAAIR, Direct Access Alternative Information Resources en 119 West 23rd Strret, Suite #404, New York, New York 10011; llamar al 1-212-255-9280 enviar un fax al 1-212-255-9355, o enviar un correo electrónico a info@daair.org. El uso de este producto se apoya en varios reportes positivos que se dieron en el taller internacional sobre reacciones adveras a los medicamentos (2000 International Workshop on Adverse Drug Reactions in Lipodystrophy and HIV) y en el Segundo Taller Europeo sobre la Distrofia (Second European Workshop on Lypodystrophy).

 
     
 

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