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PI Perspective #32Marzo de 2001 Ver PDF En inglés El nuevo gobierno presidencial plantea nuevos desafíosLa toma de posesión de George W. Bush como Presidente ha generado aprensión e incertidumbre entre los defensores de las causas del VIH y el SIDA. Por primera vez en ocho años tenemos un nuevo presidente y un nuevo gobierno, un cambio que trae consigo muchas incógnitas y varios desafíos muy bien definidos. El Presidente Bush no habló mucho sobre el VIH y el SIDA durante su campaña electoral, ni tampoco tiene antecedentes de grandes logros al respecto durante los años en que fue gobernador de Texas. Sin embargo, su actuación en el sector de la atención médica sí es motivo de preocupación. Además, una de las primeras medidas que tomó el gobierno de Bush fue la renovación de la prohibición del aporte de fondos a organismos internacionales que ofrecen ayuda para la planificación familiar. Esta actitud es un indicador serio y alarmante de la posición del gobierno de Bush respecto a las políticas de salud. El Presidente emitió unas cuantas aseveraciones a favor de asuntos relacionados con el VIH y el SIDA durante su candidatura. Bush prometió “poner de su parte” para luchar contra el SIDA y propuso aumentar al doble el presupuesto de los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health), con lo cual se incrementarían proporcionalmente las actividades de investigación sobre el SIDA; además, declaró públicamente su apoyo al Decreto CARE de Ryan White. En una carta a Numedx, una revista médica trimestral dedicada al VIH, Bush manifestó su apoyo a una “prórroga permanente del crédito fiscal otorgado a las compañías farmacéuticas que en la actualidad llevan a cabo investigaciones y desarrollo de medicamentos contra el SIDA.” En esa misma carta, Bush afirmó que está a favor de aumentar la ayuda económica al África subsahariana para combatir el VIH, con medidas preventivas no especificadas para garantizar que los fondos estadounidenses sean destinados realmente a las personas que los necesitan. También se comprometió a prestar apoyo a la legislación sobre privacidad médica. Sin embargo, aunque Bush ha indicado que respalda los programas de prevención del VIH, ha declarado públicamente que se opone a los programas de intercambio de agujas. También prometió que dará prioridad a subvencionar la educación sobre la abstinencia sexual. Las personas que el Presidente Bush ha elegido para su gabinete envían aún más mensajes diversos sobre su compromiso para luchar contra el VIH y el SIDA. Designó al Gobernador de Wisconsin, Tommy Thompson, como Secretario de Salud y Servicios Humanos. En la opinión de muchos defensores en Wisconsin, el Gobernador Thompson ha demostrado una firme dedicación a los asuntos relacionados con el VIH y el SIDA. Por ejemplo, ha asegurado el financiamiento adecuado del Programa de Asistencia con Medicamentos para el SIDA (AIDS Drug Assistance Program) y respalda el programa Medicaid de Wisconsin. Además, ha buscado la concesión de una exención federal que extendería la elegibilidad para Medicaid a personas con VIH. Estas dotes de liderazgo podrían facilitar la aprobación de un decreto de expansión de Medicaid para portadores del VIH a nivel federal. Sin embargo, el hecho de que Bush haya designado al ex-Senador de Missouri John Ashcroft para el cargo de fiscal general es sumamente alarmante. Project Inform se opuso a este nombramiento sobre la base del pésimo historial del senador Ashcroft sobre asuntos relacionados con el VIH y el SIDA. Además del cambio de gobierno, también ha habido un cambio bastante drástico en la composición del Congreso, especialmente en el senado estadounidense que ahora cuenta con 50 republicanos y otros tantos demócratas. El Vicepresidente Cheney desharía los empates que pudieran producirse en el Senado. Se desconocen los desafíos específicos que este cambio traerá, aunque posiblemente cada senador y diputado se encuentre con más poder para llevar adelante asuntos legislativos y presupuestarios. Tendremos que hacer un esfuerzo para garantizar que la respuesta del gobierno ante de la epidemia siga ocupando una posición prioritaria tanto en el nuevo gobierno como en el congreso. Muchas personas se han percatado de la mayor relevancia que tienen los individuos y los movimientos populares urbanos en el clima político actual. Usted puede desempeñar un papel fundamental uniéndose a la red de acción sobre tratamientos (PI Action) de Project Inform. Los integrantes de la PI Action responden a las solicitudes de acción urgente (Action Alerts) y se comunican con funcionarios elegidos y administrativos sobre asuntos de legislación y financiamiento que les afectan tanto a ellos como a sus seres queridos. Los legisladores deben ser conscientes de cómo sus actos y sus votaciones influyen en las personas a quienes representan. Le suministraremos toda la información y el asesoramiento necesario para ayudarle a preparar su mensaje a sus legisladores. Si usted desea formar parte de la PI Action y hacerse escuchar en este nuevo entorno, llame a la línea gratuita de ayuda de Project Inform al 1-800-822-7422 y solicite un formulario de afiliación a la PI Action, o envíenos su nombre e información de contacto por correo electrónico a action@projectinform.org. |
CONTENIDOSLos medicamentos contra el VIH Nuevas formulación para el ddI Acceso expandido para el tenofovir Puntos relevantes para la mujer Mujeres embarazadas y ddI + d4T El nuevo gobierno presidencial |
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