PI Perspective #32
Marzo de 2001 Ver PDF En
inglés
Cómo tomar una buena decisión sobre el tratamiento
Tomar decisiones sobre el tratamiento del VIH algunas veces puede
resultar algo abrumador; pero elaborar un programa personal que
le ayude a pensar, planificar y tomar dichas decisiones, suele ser
una gran ayuda. Es importante que usted se sienta cómodo
con su programa y que éste le brinde la sensación
de que usted lleva las riendas de la situación. Este artículo
resume los asuntos que usted debe tener en cuenta cuando esté
elaborando su propio programa para la toma de decisiones.
¡Infórmese, aprenda sobre la
enfermedad del VIH y sobre sus opciones de tratamiento!
Cuando sea posible, entérese sobre los tratamientos antes
de utilizarlos. Comenzar a hablar de esto con su médico le
evitará iniciar una terapia bien sea demasiado temprano o
demasiado tarde.
Averigúe lo que muestran las investigaciones.
Entender las investigaciones sobre los tratamientos del VIH puede
ser difícil al comienzo y en este momento hay en circulación
una cantidad agobiante de información. En Project inform
podemos ayudarle, ya que contamos con información objetiva
sobre el VIH, las opciones de tratamiento y las distintas estrategias.
Aunque hacemos todo lo posible por ser la mejor fuente de información,
no somos el único lugar donde se puede obtener información
sobre los tratamientos y las estrategias contra el VIH. Para obtener
un listado de referencia, llame a la línea gratuita de ayuda
de Project Inform y pida el Guía
de recursos relacionados con el VIH/SIDA.
Explore, examine y desafíe sus creencias
sobre la terapia.
Es común sentir temor y desconfianza antes de iniciar una
terapia, pero aprender sobre ella puede disminuir las inquietudes
y ayudarle a decidir si un tratamiento es el adecuado para usted.
Al explorar sus creencias sobre una terapia o combinación
de terapias, usted puede descubrir que ha llegado a una conclusión
basado en temores personales, rumores o una publicidad tendenciosa.
Adquirir conocimientos más bien que temores infundados, y
desafiar estos últimos cuando puedan convertirse en un obstáculo,
puede ser de suma importancia para una toma objetiva de decisiones.
Si después de analizar los hechos usted cree
que una estrategia podría hacer más daño que
posibles beneficios, le resultará mucho mejor considerar
otra opción. Existen muchas terapias y estrategias posibles
de las cuales se puede escoger, y ninguna es exclusivamente la adecuada
para todo el mundo. Más tarde usted puede perfectamente reconsiderar
sus decisiones. No rechace lo que usted cree sobre una terapia,
sino que más bien explore, examine y desafíe esas
creencias, sopesándolas con otras consideraciones.
Aprenda de la experiencia de amigos y personas
en las que usted confía.
Hable con sus amigos, grupos de apoyo y otros individuos que estén
experimentado condiciones de salud similares. Averigüe que
tipo de tratamientos están tomando, por qué los escogieron
y qué están experimentando.
Aunque aprender sobre la experiencia de los demás
puede ser útil, es importante que usted mantenga su mente
abierta. El simple hecho de que alguien que usted conoce tuvo una
mala o una buena experiencia con una terapia en particular no quiere
decir que usted también la tendrá. La imagen más
real del desempeño de una terapia provendrá de estudios
bien diseñados, y ni siquiera estos pueden predecir con certeza
cómo responderá usted.
Pregúntele a su médico cuál
es si opinión sobre la terapia que está considerando
y en qué se basa para emitirla.
¿Tiene su médico alguna recomendación sobre
una terapia en particular que pueda beneficiarle a usted? ¿Ha
hecho él algún seguimiento a personas bajo esa misma
terapia?
Obtenga la mayor información posible de una
variedad de fuentes en las que usted confíe. Es mucho mejor
tomar una determinación informada con la que usted se sienta
cómodo que una apresurada.
Una vez que haya tomado la decisión
de iniciar un tratamiento, considere …
Cuándo iniciar?
No existe un momento “adecuado” que haya sido probado
para iniciar la terapia contra el VIH. Existen diferencias de opinión
sobre si se debe iniciar la terapia temprano o tarde en el curso
de la infección del VIH. Cada elección puede tener
consecuencias posibles en el largo plazo. Decidir con su propio
criterio, y bajo la guía de su médico, le permite
estar en control sobre sus decisiones de tratamiento. El artículo
en la primera página de esta PI Perspective ofrece una discusión
a fondo sobre cuándo iniciar la terapia.
¿Cómo vigilar si una terapia
le está funcionando?
Antes de iniciar una terapia, es importante que determine de manera
realista lo que puede esperar y cómo va a evaluar su eficacia.
En una terapia contra el VIH típicamente se puede esperar
disminuciones en la carga viral (ARN VIH), aumentos en las mediciones
de la salud inmunológica (recuentos de células CD4+)
y un mejoramiento en el nivel general de salud.
Determinar si una terapia complementaria está
funcionando, cuando no actúa directamente contra el VIH,
puede ser más complicado. Hable con su médico y con
él determine una manera realista de evaluar si el producto
que usted desea usar está cumpliendo su objetivo. Si después
de un período determinado usted no está logrando sus
metas acepte reconsiderar el uso de la terapia que está ensayando.
Hable sobre todo esto antes de iniciar la terapia.
¿Cómo vigilar (y manejar)
los efectos secundarios potenciales?
Antes de iniciar una terapia, aprenda sobre los efectos secundarios
potenciales, cómo vigilarlos y cómo manejarlos. Pero
no asuma automáticamente que va a experimentar un efecto
secundario en particular. Muchas personas que inician o que se cambian
a un nuevo régimen contra el VIH pueden experimentar algunos
síntomas de efectos secundarios. Estos pueden incluir dolores
de cabeza, náuseas, diarrea y/o tensión. Con frecuencia
estos desaparecen en cuatro a seis semanas y no todo el mundo los
experimenta. Algunas terapias tienen ciertos efectos secundarios
que aunque raramente ocurren, pueden poner en peligro la vida. Usted
puede aprender a vigilar los síntomas iniciales de los efectos
secundarios graves por si estos llegaran a aparecer. (Lea el documento
de Project Inform denominado Tabla de efectos secundarios). Sin
embargo, es igualmente cierto, que muchas personas no experimentan
ningún efecto secundario serio, y que otras tantas perciben
la severidad de los efectos secundarios de forma diferente.
¿Cuándo cambiar de terapia
y a qué se puede cambiar (si es necesario)?
Muchas personas están tomando decisiones estratégicas
que tienen en cuenta varios años hacia el futuro en vez de
solo días o meses. Para hacer esto, piense en cómo
las terapias que inicie hoy afectarán sus opciones el día
de mañana. Considere lo que usted podría hacer si
su terapia actual, o la que está a punto de empezar, llegara
a dejar de funcionar, le causara demasiados efectos secundarios
o por cualquier motivo no compaginara con su estilo de vida.
¿Cuándo suspender?
¿Cómo determinar si una terapia dada o una estrategia
simplemente no le está funcionando? En que punto va a decir
que el costo o los posibles riesgos que implica el uso de esa terapia
no valen la pena si se compara con los beneficios que le ofrece?
Es importante que en conjunto con su médico establezcan criterios
con los que se sientan cómodos, antes de iniciar la terapia.
En todos los campos usted puede llegar a ciertas
decisiones y acuerdos con su médico que podrían cambiar
con el tiempo. Sus expectativas sobre una terapia podrían
cambiar a medida que usted vaya obteniendo nueva información.
Cambiar de idea y reconsiderar sus estrategias es una parte saludable
y normal de un proceso de toma de decisiones en evolución.
Conclusión
Desarrollar un programa de toma de decisiones ofrece muchos
beneficios, pero también requiere un esfuerzo de su parte.
Cuando usted se involucra con sus propias decisiones y evalúa
lo que le ocurre, la posibilidad de beneficiarse con la terapia
aumenta y la de experimentar efectos secundarios disminuye. Para
una discusión más completa sobre estos asuntos, contacte
a la línea de ayuda de Project Inform (por ahora solo en
inglés) en el 1-800-822-7422 y solicite el documento Cómo
tomar buenas decisiones sobre la terapia.