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PI Perspective #31

Octubre de 2000     Ver PDF     En inglés

El uso médico de la marihuana: ¿es seguro?

Muchas personas han recurrido a la marihuana para manejar los síntomas de la infección por VIH y los efectos secundarios de las terapias. Las personas que usan marihuana por razones médicas expresan que la droga los ayuda a aliviar la náusea, les estimula el apetito y actúa como analgésico leve (para aliviar dolores de cabeza o achaques). Sin embargo, las personas seropositivas al VIH no cuentan con información clara sobre los riesgos y beneficios del uso médico de la marihuana.

Un estudio reciente presentado en la conferencia en Durban dio lugar a titulares que alegaban que el uso médico de la marihuana es seguro para pacientes con VIH. Aunque el estudio demostró que, después de 21 días, la marihuana no contribuyó a aumentar los niveles del VIH, los medios de comunicación exageraron las conclusiones sobre la seguridad de uso de la droga.

Llevado a cabo en la Universidad de California en San Francisco (UCSF), éste es el primer estudio que el gobierno estadounidense ha financiado sobre el uso médico de la marihuana en personas con VIH. Se presentaron datos sobre 62 personas que habían completado el estudio, el cual requirió 21 días de internación. Tres veces al día, antes de las comidas, los voluntarios recibieron ya sea marihuana de calidad médica (fumada o inhalada), dronabinol (Marinol, una pastilla que contiene el ingrediente activo de la marihuana) o un placebo. Al cabo de 21 días, no se observó ninguna diferencia en los niveles de VIH entre las personas que recibieron marihuana, dronabinol o placebo; tanto la marihuana como el dronabinol indujeron mayores aumentos de peso y una mayor ingestión de alimentos que el placebo.

No se presentó ningún tipo de información sobre el efecto de la marihuana en los recuentos de células CD4+ ni sobre las posibles interacciones entre la droga y los medicamentos contra el VIH. El investigador prevé que esta información estará disponible para presentarse en una reunión en Toronto, más adelante este año.

Comentarios
Contrariamente a lo alegado en los titulares de prensa, el estudio no fue diseñado para evaluar la seguridad general del uso de la marihuana en personas con VIH. La seguridad de una droga puede establecerse exclusivamente a través de estudios mucho más prolongados, que examinen los efectos del uso de una terapia a corto y a largo plazo. Sería irresponsable sugerir que un estudio de 21 días está en capacidad de establecer la seguridad de cualquier droga que se tome continuamente. Además, el estudio no estableció la seguridad de las interacciones entre la marihuana y otras drogas o sustancias. Por ejemplo, se ha demostrado que el uso de marihuana en combinación con el tabaco aumenta drásticamente el riesgo de cáncer en la cabeza y el cuello. Otras investigaciones demuestran que los agentes cancerígenos presentes en la marihuana son mucho más potentes que los del tabaco. Por último, existe la preocupación de que la marihuana comprada en la calle contenga contaminantes desconocidos, como por ejemplo insecticidas y hongos.

Los investigadores de UCSF están muy al tanto de las limitaciones del estudio actual, y no fueron responsables de las exageraciones creadas por la prensa. El grupo de UCSF se propone desarrollar estudios para evaluar más exhaustivamente la seguridad y utilidad de la marihuana en las personas seropositivas. Por ahora, lo único que se puede concluir es que el uso de marihuana a corto plazo no afectó los niveles del VIH, y que tanto la marihuana como el dronabinol produjeron mayores aumentos de peso que el placebo. Estos resultados distan mucho de ofrecer pruebas sobre la seguridad del uso de la marihuana; a este respecto, todavía no se ha llegado a una conclusión definitiva.

 
     
 

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