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PI Perspective #29Abril de 2000 Ver PDF En inglés Prevención posterior a la exposición (“PEP”)Existe cada vez más interés en utilizar la “prevención posterior a al exposición” (PEP por sus siglas en inglés) como una manera de prevenir la infección del VIH. Este tipo de prevención implica que las personas que sospechen haber estado expuestas al VIH, comiencen una terapia a las pocas horas de dicha exposición con el fin de bloquear el posible establecimiento de la infección del VIH. Ciertamente, el uso de terapias contra el VIH en mujeres seropositivas y sus bebés, ha demostrado ser supremamente efectiva en disminuir la tasa de transmisión de la infección de la madre al recién nacido. El uso de terapias contra el VIH entre trabajadores de la salud seronegativos, a las pocas horas de sospechar haber estado expuestos al VIH (como por ejemplo, después de haberse pinchado accidentalmente con una aguja que ha estado expuesta a sangre infectada con el VIH), es una de las normas de cuidado en hospitales y clínicas, y ha demostrado reducir notablemente el desarrollo de la infección. Sin embargo existe mucha controversia, sobre los riesgos, beneficios e impacto sobre la salud pública de utilizar la “PEP” entre personas seronegativas que recientemente han tenido una relación sexual o compartido agujas en las que pudo haber una exposición al VIH. Tres carteles presentados en la reciente Interscience Conference on Antimicrobial Agents and Chemotherapy (ICAAC) suministraron cierta información adicional sobre el uso de la “PEP” en exposiciones de carácter sexual o no ocupacional. Francia, Suiza y Australia son los únicos países en el mundo con recomendaciones y pautas para el uso de la “PEP” después de sospecharse exposiciones al VIH de tipo sexual. Un pequeño estudio de observación en Lyon, Francia, evaluó la “PEP” cuando es utilizada y se le hace un seguimiento, después de un ataque de tipo sexual (como una violación). Para reunir los requisitos para la “PEP”, una persona debe llegar a la clínica y comenzar la terapia contra el VIH, dentro de las siguientes 48 horas de la posible exposición al VIH. Treinta y cinco personas, es decir un poco más de la mitad, escogió comenzar la “PEP”, pero de estas, solamente 19 regresaron a la clínica para efectuar las evaluaciones de seguimiento. Los resultados del estudio francés determinaron que los programas para promover el seguimiento en los receptores de la “PEP” son de una gran importancia, no solo para documentar la eficacia de la “PEP” sino para vigilar los posibles efectos secundarios de las terapias contra el VIH. En Brasil, un estudio sobre la “PEP” empalmado dentro de un estudio mayor que observaba las nuevas ratas de infección entre hombres homosexuales, evaluó el impacto del uso de la “PEP” después de haber participado en comportamientos de alto riesgo para el VIH. Aunque el estudio principal es bastante extenso (202 hombres homosexuales), el estudio sobre la “PEP” incluyó solo a 29 hombres que se presentaron dentro de las 48 horas siguientes a sospecharse una exposición al VIH y que eligieron iniciar una terapia contra el VIH. En el estudio en general, después de 18 meses de seguimiento, tres personas se han convertido en seropositivas, sin que ninguna haya recibido la “PEP.” Los individuos que escogieron usar la “PEP” habían tenido repetidos comportamientos de alto riesgo (es decir, sexo sin la debida protección). La decisión de usar la “PEP” no aumentó ni disminuyó las actividades de alto riesgo. De las 29 personas que escogieron usar la “PEP”, unos pocos individuos repitieron el uso de la “PEP” debido a que sospecharon exposiciones posteriores. Tres personas iniciaron la “PEP” dos veces y una lo hizo cuatro veces en el curso de los18 meses de seguimiento del estudio. El mayor estudio que se ha hecho hasta ahora sobre las “PEP” fue llevado a cabo por la Dra. Michelle Roland de la UCSF. Este estudio reclutó a 436 personas que habían iniciado la “PEP” dentro de las 72 horas siguientes a sospechar una exposición al VIH, que no fuera de carácter ocupacional. En este estudio la “PEP” incluía una prueba del VIH, asesoría continua sobre reducción de riesgos y adherencia (cumplimiento) a la terapia, la opción de usar durante un mes terapia contra el VIH y seguimiento intensivo. No todos los individuos escogieron usar la terapia contra el VIH, pero a todos, sin importar cual hubiera sido su decisión sobre la terapia, se les animó a que permanecieran con la asesoría y el seguimiento del programa de la “PEP”. La mayoría de los individuos que escogieron recibir la terapia contra el VIH, recibieron una combinación dual con nucleósidos análogos inhibidores de transcriptasa reversa (NRTI por su sigla en inglés). Se tiene información sobre el seguimiento durante seis meses a 293 personas y durante doce meses a 145 personas. Hasta ahora, cuatro de las personas del estudio se convirtieron a seropositivas. Esto incluye a una de las personas que escogió no tomar la terapia contra el VIH, y tres que sí. Ninguna de las cuatro infecciones parece estar asociada con la exposición sospechada inicialmente, que fue la que los trajo a la clínica. Las cuatro personas reportaron haber tenido repetidas actividades de alto riesgo después de haber iniciado el programa de la “PEP”. Cabe anotar que una de las mujeres del estudio que se convirtió a seropositiva, solo tuvo relaciones sexuales protegidas con su compañero seropositivo después de haberse presentado a la debido a un incidente de ruptura de un condón. Seis meses después de iniciar su terapia contra el VIH en la “PEP”, ella y su compañero comenzaron a tener relaciones sexuales sin protección, cuando los niveles del virus en el compañero estuvieron por debajo del límite de detección, creyendo que así no sería infeccioso. Un corto tiempo después, ella desarrolló los síntomas de un síndrome de infección aguda y luego una comprobada infección del VIH. Este caso en particular, destaca la necesidad de continuar las prácticas de sexo seguro entre las personas seropositivas que han logrado la máxima reducción del virus según las pruebas disponibles en la actualidad. Tener un nivel indetectable del virus en la sangre no significa que el VIH esté ausente en el semen o en las secreciones vaginales, ni significa que la persona no vaya a transmitir el virus. Alguna información existente también sugiere que toma más tiempo lograr niveles indetectables del VIH en el semen o en las secreciones genitales, que lo que toma en la sangre. Así pues, llegar a un límite indetectable del virus en la sangre, la única cosa que los pacientes pueden medir fácilmente, nunca debe ser considerado como una señal de que la persona de repente a perdido la capacidad de transmitir el virus a otros. Comentario Para las personas que se involucran en repetidas actividades de alto riesgo que pueden resultar en una exposición al VIH, el uso repetido de las terapias contra el VIH podría teóricamente debilitar el sistema inmunológico y dejarlas más susceptibles a la infección del VIH. Esto no quiere decir que la terapia contra el VIH de por sí debilite el sistema inmunológico, sino que los medicamentos tienen efectos secundarios que pueden ser dañinos para el cuerpo, como lo puede atestiguar cualquier persona seropositiva que se encuentre tomando terapia contra el VIH. En general, el uso de la “PEP” no se recomienda para las personas que dicen tener repetidas actividades de alto riesgo de exposición al VIH. La forma más efectiva de prevenir la infección del VIH es reducir el comportamiento que implique riesgo de exposición al virus, practicar el sexo seguro, y utilizar agujas limpias y no compartirlas si se usan drogas intravenosas. Project Inform está desarrollando un propuesta de discusión sobre las “PEP” el cual debe estar completo para finales de año. Para una discusión completa sobre asuntos relacionados a las “PEP” para exposición al VIH de carácter no ocupacional, llame a la línea de información de Project Inform o revise nuestro sitio web para ver si hay algo de esta información. Para más información sobre cómo prevenir la transmisión del VIH de la madre al bebé, pregunte sobre el nuevo propuesta de discusión acerca de este tema. Sin embargo, como regla general, la línea de información de Project Inform (Hotline) no ofrece consejo sobre prevención. Si usted tiene alguna duda en particular sobre la prevención del VIH, los comportamientos de riesgo o sobre cómo reducir los riesgos llame a Centers for Disease Control National HIV/AIDS Prevention Hotline al 1-800-458-5231. |
CONTENIDOSLos medicamentos contra el VIH Suspender el desarrollo del adefovir Nuevos medicamentos en desarrollo Pruebas genotípicas y fenotípicas Cómo tratar naturalmente las infecciones por hongos La candidiasis y la prevención El estudio sobre trasplante de órganos ¿Pensando en una terapia inmunológica? Prevención posterior a la exposición |
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