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PI Perspective #29

Abril de 2000     Ver PDF     En inglés

Resumen sobre las terapias inmunológicas

Las terapias inmunológicas son consideras por muchos como el “santo grial” de la investigación sobre el SIDA. Las terapias de mayor éxito hasta la fecha, han sido los medicamentos contra el VIH que controlan la reproducción del virus que causa el SIDA. Sin embargo, el éxito suele cobrar el alto precio de una multitud de efectos secundarios. Los investigadores, y los pacientes por igual, han ambicionado una terapia en la que no tanto se libre una batalla contra el virus, sino más bien en la que se fortalezca el sistema inmunitario que ha sido debilitado por el virus del SIDA. La esperanza es que una estrategia de este tipo sea más natural y menos tóxica. Aunque las tiendas naturistas ofrecen una abundancia de productos que dicen “aumentar” o “fortalecer” la inmunidad, casi siempre sólo son tretas publicitarias. Ayudar al sistema inmunitario en su batalla contra el VIH es algo mucho más complejo que simplemente “aumentar” algo.

La IL-2 y el HIV-1 Immunogen (Remune)
La IL-2 o interleuken 2 es un mensajero químico del sistema inmunológico el cual, entre otras cosas, hace que las células “T” se dividan y se reproduzcan rápidamente, incrementando así su número. El organismo produce naturalmente IL-2 para ayudar en su batalla contra una variedad de infecciones, mediante el rápido aumento de un ejército de células “T” que combatan al enemigo. El IL-2 fue uno de los primeros productos que se probó contra el SIDA, ya que era claro desde los primeros años de investigación sobre el SIDA, que con esta enfermedad el organismo no estaba produciendo suficientes células “T”. La disminución en el número de un tipo de células “T”, llamadas células CD4+, es una de las características más fácilmente medibles de la enfermedad del VIH. La mayoría de los estudios sobre el IL-2 en la enfermedad del VIH han utilizado IL-2 sólo o en combinación con los medicamentos antivirales estándar.

Un nuevo estudio comparó el uso del IL-2 contra la vacuna terapéutica conocida como Remune. El IL-2 fue administrado en ciclos de a cinco días, cada cuatro semanas para los primeros tres ciclos, y luego cada seis semanas para los ciclos subsecuentes. El Remune fue administrado una vez cada tres meses.

Después de cuatro meses, los que estaban recibiendo solo la terapia contra el VIH o la terapia contra el VIH con HIV-1 Immunogen experimentaron un aumento en las células CD4+ de aproximadamente 100. Los que recibieron la terapia contra el VIH combinada con IL-2 mostraron aumentos más pronun ciados en los recuentos de CD4+, de cerca de 750. Los participantes en todos los tres grupos mostraron una respuesta mejorada contra el VIH, aunque las personas con porcentajes más altos de estos incrementos habían recibido Remune. Aún no se sabe si esto corresponde a un mejor control inmunológico del VIH.

La gran mayoría, en todos los tres grupos, tuvieron disminuciones en su carga viral por debajo del umbral de detección de las pruebas actuales. A medida que pasó el tiempo, el número de personas con disminuciones virales óptimas aumentó establemente hasta la semana 48. Sin embargo, después de la semana 48, no se notó aumentos adicionales en los recuentos de células CD4+ entre los tres grupos.

El IL-2 y la interrupción estratégica de la terapia
Un estudio muy pequeño sobre dosis bajas de IL-2 dadas diariamente fue presentado el la Interscience Conference on Antimicrobial Agents and Chemotherapy además de cierta información de seguimiento que fue presentada en la Human Retrovirus Conference. El estudio produjo resultados inesperados mientras que la presentación en la conferencia dio mucho de que hablar a los participantes.

Los voluntarios que comenzaron la terapia contra el VIH y experimentaron una disminución óptima de la carga viral, añadieron IL-2 a sus regímenes de tratamiento. Luego, suspendieron su terapia contra el VIH pero continuaron con el IL-2. Después de suspender la terapia contra el VIH, lo niveles de ARN VIH inicialmente aumentaron, pero luego cayeron a niveles inferiores de los que habían sido observados antes de comenzar al terapia contra el VIH.

Lo que es importante notar es que el IL-2 sin la terapia contra el VIH no logró controlar la reproducción del VIH. Aún más, en este estudio los recuentos de células CD4+ no aumentaron, pero los recuentos de células CD8+ aumentaron de forma dramática. Además, no está claro si el IL-2 hizo alguna contribución, ya que los estudios sobre la interrupción estratégica de la terapia ha mostrado resultados similares. Para más información sobre la interrupción estratégica de la terapia, llame a la línea gratuita de ayuda de Project Inform.

Aprobación del uso compasivo de la IL-2 en Francia
Con base en un estudio sobre 72 personas llevado a cabo en Europa, el gobierno francés aprobó el uso compasivo de la IL-2 en personas con recuentos de CD4+ inferiores a 200, y con replicación viral controlada (ARN VIH inferior a 1,000 copias/ml). Este uso compasivo es similar a la aprobación acelerada en los Estados Unidos, con restricciones específicas sobre quién deberá tener acceso a la terapia.

Esta aprobación se basa en los resultados de un estudio con personas cuyos recuentos de CD4+ fluctuaban entre 50 y 200, y cuyas cargas virales eran inferiores a 1,000 copias de ARN VIH, quienes recibieron bien sea terapia contra el VIH sola, o en combinación con IL-2. La IL-2 fue administrada por medio de inyección directamente debajo de la piel (subcutánea), dos veces al día durante cinco días, cada seis semanas. La dosis fue de 4.5 millones de unidades internacionales (MIU), para una dosis diaria total de nueve MIU. Al final de los seis meses, las personas que recibían IL-2 experimentaron un aumento en el recuento de células CD4+ de 65, mientras que los que permanecieron sólo con la terapia antiretroviral lograron un pequeño aumento en las células CD4+ de 18. La carga viral fue similar en los dos grupos. Las autoridades francesas aparentemente concluyeron que el mayor aumento en los recuentos de CD4+ pudo apreciarse en las personas tratadas con IL-2, justificándose así una mayor disponibilidad del medicamento entre las personas con recuentos muy bajos de células CD4+. Sin embargo, el estudio no hizo un seguimiento lo suficientemente largo a los participantes como para determinar si quienes experimentaron esos aumentos en los recuentos de CD4+, de hecho vivieron durante más tiempo o se vieron más libres de infecciones oportunistas. Un estudio internacional de mucho mayor escala el cual se describe a continuación, trata de dar respuesta a este interrogante.

Reclutamiento para el estudio sobre la IL-2
Un estudio de la IL-2 sobre 4,000 personas, llamado ESPRIT, fue lanzado oficialmente en enero del 2000. Los voluntarios recibieron o bien IL-2 mediante inyección subcutánea, dos veces al día, durante 5 días consecutivos cada ocho semanas, o no recibieron IL-2. El estudio durará 5 años. Para ser elegibles, los voluntarios deberán tener recuentos de células CD4+ inferiores a 300 y cargas virales por debajo de 10,000 copias del ARN VIH. Un tercer estudio, que evalúa el uso de dosis muy bajas de IL-2 dadas diariamente a personas con recuentos bajos de CD4+, en este momento ya ha reclutado la totalidad de los participantes y se espera que pronto comience a dar sus primeros informes. Sin embargo, ya hay rumores de que la táctica de dosis bajas no dio resultado en producir aumentos sustanciales en los recuentos de células CD4+.

Para más información sobre la IL-2, lea la publicación de Project Inform, Interleukin-2. Para más información sobre los estudios, llame al 1-800-TRIALS-A.

 
     
 

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