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PI Perspective #29Abril de 2000 Ver PDF En inglés Actualización sobre la candidiasisA los aumentos sostenidos en las células CD4+ debidos a las potentes terapias contra el VIH, se les ha atribuido la significativa disminución de algunos de los problemas asociados con esta enfermedad. Ciertamente, las últimas recomendaciones federales para la prevención de las infecciones oportunistas reflejan la práctica cada vez más común de suspender las terapias preventivas y de mantenimiento. Aunque el riesgo de desarrollar infecciones oportunistas o experimentar recaídas aún persiste en el momento en que falle la terapia antiviral, la posibilidad de suspender la terapia contra dichas infecciones una vez que se ha mejorado la respuesta inmunológica, sigue siendo promisoria para muchos. Desafortunadamente, a pesar del éxito que se ha tenido con muchas de las infecciones oportunistas, no se ha observado aún una disminución en la tasa de la infección por hongos conocida como candidiasis. ¿Qué es la candidiasis? La candidiasis puede presentarse en la boca, el esófago (garganta), el tracto digestivo, la vagina o en la piel. El sitio más común de la infección es en la boca (thrush) y/o en la vagina (infecciones de levadura, vaginitis). Entre las mujeres la candidiasis vaginal aparece como el síntoma más común. Aunque la candidiasis vaginal es ligeramente más común entre las mujeres seropositivas que en las seronegativas, no existe una relación clara entre su ocurrencia y el recuento de CD4+. Así pues, la relación entre la candidiasis vaginal y la infección del VIH no está muy clara. Por último, la candidiasis esofágica ha sido reportada como la infección oportunista que con mayor frecuencia indica la presencia del SIDA, probablemente debido a la menor incidencia de las otras infecciones oportunistas. Síntomas de la candidiasis Entre los síntomas de la candidiasis vaginal están la picazón, la hinchazón vaginal y un flujo espeso y maloliente. La candidiasis vaginal es a menudo asociada con el embarazo, los anticonceptivos con altos niveles de estrógeno, la diabetes, el uso de antibióticos, las prendas de vestir apretadas, algunos factores alimenticios y las enfermedades de transmisión sexual. La candidiasis esofágica tiende a ocurrir con mayor frecuencia cuando los recuentos de CD4+ están por debajo de 100. Por lo general viene acompañada de candidiasis oral y dolor en la garganta. Consideraciones sobre el tratamiento Las terapias sistémicas pueden ser utilizadas para tratar cualquier tipo de candidiasis. Deben ser usadas para la candidiasis esofágica y para tratar la que se ha esparcido por todo el cuerpo. El tratamiento intravenoso es por lo general la opción menos deseable debido a que puede producir varios efectos secundarios. Esta se deja como último recurso en casos raros pero serios, en los que se pone en peligro la vida y cuando no hay respuesta a los otros tratamientos. El problema de la resistencia antimicótica (contra
los hongos) La resistencia a los “azoles” a menudo requiere tratamiento con amphotericin B (Fungizone). Aunque potente y efectivo o, el amphiotericin B, tanto en su formulación oral como intravenosa, es tóxica, especialmente para el riñón. Las nuevas versiones liposomales, tales como el ABLC, han demostrado ser menos tóxicas para los riñones que su formulación anterior. Un estudio reciente comparó la versión original del medicamento a una versión más nueva en personas que no podían tolerar el amphotericin B convencional y/o a quienes no les estaba respondiendo el medicamento. Este estudio encontró que en general las personas tenían más probabilidades de tolerar el ABLC y por lo tanto podían tomar el medicamento hasta lograr sanar la infección. Aún entre las personas con algún problema de riñones preexistente, el ABLC fue mejor tolerado, produciendo solo unos pocos cambios en los marcadores de las funciones renales. Más recientemente los estudios han mostrado que la exposición al tratamiento con los “azoles”(incluyendo al fluconazole, el ketoconazole y el itraconazole) trae como resultado una disminución de la actividad antimicótica (contra los hongos) del anphotericin B. Este el probablemente el caso para las formas de medicamento más nuevas y menos tóxicas; pero aún se necesitan más estudios para confirmar esto. Igual que el dilema planteado por la resistencia a los medicamentos contra el VIH, el desarrollo de la resistencia antimicótica resalta la importancia de desarrollar nuevos tipos de medicamentos que puedan tratar eficazmente la candidiasis. Consejos para la prevención de la candidiasis
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CONTENIDOSLos medicamentos contra el VIH Suspender el desarrollo del adefovir Nuevos medicamentos en desarrollo Pruebas genotípicas y fenotípicas Cómo tratar naturalmente las infecciones por hongos La candidiasis y la prevención El estudio sobre trasplante de órganos ¿Pensando en una terapia inmunológica? |
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