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PI Perspective #26Diciembre de 1998 En inglés Actualización sobre antiviralesEn un futuro próximo, estarán disponibles varios medicamentos nuevos para combatir el VIH. Entre ellos están el abacavir (Ziagen) el cual debió haber llegado a las farmacias a finales del 1998 o comienzos de 1999, y el amprenavir (Agenerase) que deberá estar disponible para comienzos de 1999. Aunque estas terapias no ofrecen un avance importante sobre lo que ya existe, son una adición bien recibida, ya que ofrecerán una mayor variedad de medicamentos con dosis más fáciles de manejar. El mayor beneficio de estas terapias será para las personas que recién comienzan el tratamiento. La potencia de ambas drogas puede verse disminuida, o eliminada del todo, en los pacientes que ya hayan desarrollado una resistencia a las terapias similares. Sin embargo, la resistencia cruzada (entre las distintas terapias) no es absoluta, sino que depende de a cuántas y a cuáles drogas del mismo tipo se ha desarrollado la resistencia. La información más importante y alentadora fue el informe que se presentó sobre el nevirapine (Viramune), el cual aumenta el entusiasmo sobre la potencia de la droga en los tratamientos en que no se utilizan inhibidores de proteasa. El siguiente artículo da una visión general de estos y otros descubrimientos en la investigación de las nuevas terapias contra el VIH. Amprenavir Una de las principales inquietudes con este estudio fue el riesgo para las personas que sólo recibieron AZT + 3TC, el cual se considera ahora, y se consideraba cuando comenzó el estudio, una terapia de menor potencia de la adecuada para una persona con VIH. A pesar de los grandes esfuerzos de los defensores comunitarios para cambiar el diseño del estudio de tal forma que todo el mundo recibiera la terapia óptima, Glaxo Wellcome, los fabricantes del amprenavir, se rehusaron alegando que en países más conservadores como el Reino Unido, lugar de origen de los patrocinadores del estudio, todavía se recomienda la terapia de combinación de sólo dos drogas. Hace poco, Glaxo Wellcome envió estos resultados y otros estudios a la FDA, con el fin de obtener la aprobación para el amprenavir, la cual se espera obtener para la primavera de 1999. Los resultados de los estudios pequeños sobre las “terapias de salvamento” con combinaciones complejas de varias drogas, no han sido muy alentadores, pero todavía existe alguna esperanza de que el medicamento permanezca activo en las personas que han desarrollado resistencia a otros inhibidores de proteasa. El amprenavir tiene una pauta de resistencia al medicamento un poco, aunque no totalmente, diferente a los otros inhibidores de proteasa. Así pues, para algunas personas a quienes les han fallado uno o más inhibidores de proteasa, aún muestran alguna sensibilidad a la droga en las pruebas típicas que se hacen para determinar el desarrollo de una resistencia. Todavía está por verse la frecuencia de la efectividad en estos casos. Nevirapine y Delavirdine En forma similar, un estudio sobre el delavirdine (Resciptor) en 369 personas, comparó dos combinaciones de drogas diferentes (delavirdine + AZT y AZT + 3TC) a una tercera combinación de delavirdine + AZT + 3TC. Como se esperaba, la combinación de tres drogas fue superior a cualquiera de las otras dos combinaciones en todos los aspectos de la investigación. Tal vez lo más importante es que la combinación de las tres drogas (en 122 personas) mostró unos resultados excelentes y duraderos en cuanto a la disminución de carga viral por debajo de los niveles de detección en las pruebas disponibles, tanto estándar como más sensibles (menos de 400 y menos de 40 copias respectivamente). Aunque los resultados del estudio aún no están completos, en el informe más reciente, aproximadamente el 70% de los que habían alcanzado las 52 semanas (29 personas) dentro del estudio, seguían con cargas virales indetectables en la prueba estándar, mientras que cerca del 60% resultaron indetectables en la prueba más sensible. Todavía resulta un poco complicado comparar estos resultados a los del efavirenz. Por ejemplo, el estudio del efavirdine incluyó a personas que ya habían tomado AZT, mientras que el del efavirenz se limitó a las que iniciaban terapia por primera vez. Sin embargo, no existe ninguna información donde se sugiera la más mínima indicación de que el delavirdine es menos eficaz o potente que el efavirenz, cuando se utiliza en combinación con AZT y 3TC. Debido a la habilidosa campaña promocional que ya caracteriza al efavirenz como una droga superior, no se le ha dado la debida importancia a la necesidad de realizar estudios que comparen este medicamento con el delavirdine y el nevirapine. Esta necesidad se hace más apremiante si se tiene en cuenta, que con base en cierta afirmaciones que aún no están comprobadas, se le ha puesto un precio al efavirenz muy superior al de los otros dos medicamentos. Estudios sobre inhibidores de proteasa Otro estudio comparando las dosis de nelfinavir tomadas dos veces al día contra las de tres, muestra en sus resultados preliminares que no hay diferencia en las respuestas de carga viral y CD4+ entre los dos grupos. Las personas recibieron nelfinavir en dosis de 750mg tres veces al día, o 1250mg dos veces al día en combinación con d4T y 3TC. Aproximadamente el 65% de los participantes tenía niveles inferiores a las 400 copias y el 55% niveles inferiores a las 50 copias. Tampoco hubo diferencias en los efectos secundarios entre los dos grupos, aunque se presentó un número ligeramente mayor de episodios de diarrea entre los que recibían las dosis dos veces al día. Sin embargo, la experiencia reciente con el indinavir sugiere que las personas deben tener mucha precaución al cambiarse a tomar sus dosis dos veces al día, para un régimen que ha sido aprobado para tomarse tres veces al día. En este momento se están desarrollando otra serie de estudios en distintas etapas sobre los inhibidores de proteasa, pero ninguno habrá concluido para un futuro próximo. El nuevo medicamento de Abbot ABT-378, ha mostrado pruebas iniciales promisorias pero todavía le falta mucho para la aprobación de la FDA. Los nuevos inhibidores de proteasa de Pharmacia & Upjohn, y Bristol-Myers Squibb inicialmente se muestran promisorios en cuanto a la actividad en las personas que han desarrollado ya una resistencia a otros inhibidores de proteasa, pero aún es demasiado pronto para cantar victoria. Estudios sobre “terapias de salvamento” Un estudio muy interesante llevado a cabo en Vancouver, Canadá, muestra que el uso de tratamientos que incluyen hasta 9 medicamentos, pueden ser beneficiosos para las personas con un amplio uso previo de tratamientos contra el VIH. Hasta ahora, 83 personas han sido tratadas con una combinación de hasta 9 medicamentos incluyendo 2 no nucleósidos inhibidores de transcriptasa reversa (NNRTI por su sigla en inglés), 2 inhibidores de proteasa, 3 ó 4 nucleósidos análogos, más hidroxiurea (Hydrea). Todos los medicamentos fueron dosificados para tomarse 2 veces al día. Los participantes tenían en promedio una carga viral de 50.000 copias de ARN VIH, recuentos de CD4+ de 200, y anteriormente habían tomado unos 7 medicamentos antivirales (aunque cerca de la mitad de los participantes no había tomado los NNRTI). Este estudio aún se encuentra en desarrollo, pero los resultados preliminares muestran que cerca del 40% de los participantes lograron cargas virales inferiores a las 400 copias después del primer mes del estudio, aunque para el quinto mes el número se había reducido al 25%. Como era de esperarse con un régimen tan intenso, cerca de 175 de los participantes se retiraron del estudio y cerca del 16% tuvieron efectos secundarios graves, siendo el más común el aumento en los niveles de enzimas hepáticas. Además, cerca del 34% de los participantes debieron modificar sus tratamientos debido a los efectos secundarios. Las personas que probablemente más se beneficiaron de este tratamiento fueron aquellos que habían tenido un menor número anterior de terapias antivirales, y quienes tenían los niveles más bajos de carga viral al comienzo del estudio. Los resultados de este estudio son muy interesantes puesto que aunque muchos participantes ya habían tenido previamente varios tratamientos antivirales, aún un 40% logró inicialmente una buena respuesta antiviral. Una posible explicación de esto es que es improbable que un solo tipo de virus sea resistente a todos los tipos de medicamentos, sino solamente a algunos de ellos. Por consiguiente, al utilizar una terapia agresiva con varios medicamentos, se aumentan las probabilidades de que un tipo de virus específico sea suprimido por uno o más tipos de medicamentos. Sin embargo el inconveniente de esta estrategia, son los efectos secundarios, a corto y a largo plazo, del uso de varios medicamentos simultáneamente, así como la dificultad que representa tener que tomarlos en la rutina diaria. En otros estudio cuyo objetivo fundamental era la terapia de salvamento, el T20 (pentafuside), un medicamento del nuevo tipo del los llamados inhibidores de fusión, ha demostrado una fuerte actividad antiviral en las personas a quienes previamente les habían fallado tratamientos con inhibidores de proteasa. Hasta la fecha, el principal efecto secundario es dolor e inflamación en el sitio de la inyección (el T20 debe ser administrado por inyección intravenosa o subcutánea.) Sin embargo, esta droga parece ofrecer una verdadera promesa en lo que se refiere a terapias de salvamento. El uso extendido del medicamento, parece aún demorarse por lo menos un año o más. Comentarios Tomados en conjunto, estos hechos destacan la importancia de que los pacientes hagan el uso más prudente posible de las terapias que hay disponibles en la actualidad. En primer lugar, esto comienza con la elección cuidadosa del momento adecuado para iniciar una terapia, así como con la decisión más libre posible sobre los medicamentos que se van a utilizar, independientemente de los intereses promocionales de la industria farmacéutica. Aunque suenen atractivos los tratamientos sin inhibidores de proteasa, con dosis más simples, aún no existe la más mínima evidencia de que estas estrategias vayan a resultar en prolongación de la vida o en lo contrario. Aún falta mucho por aprender sobre la forma óptima de utilizar las terapias disponibles. Cada decisión de terapia, sin importar que medicamentos se escojan, afectará las opciones futuras para cada individuo. Por ahora, la terapia más eficaz y de más larga duración sigue siendo la combinación de 3 medicamentos, incluyendo un inhibidor de proteasa, y el mejor uso de estos medicamentos sigue siendo la forma como fueron aprobados por la FDA. Todavía hay esperanzas de que algunos medicamentos nuevos permanezcan activos a pesar del desarrollo previo de una resistencia, aunque sea para algunos pacientes. Las personas no se deben dar por vencidas sin ensayar nuevas terapias, simplemente basados en suposiciones teóricas sobre la resistencia y la resistencia cruzada. Las respuestas individuales pueden siempre ser diferentes a las del “promedio”, que es lo que se limitan a informar los estudios clínicos. Mientras más prudentemente se utiliza cada nuevo medicamento, más probable es que contribuya a su bienestar general. Con tantos medicamentos disponibles ahora, el número de opciones es muy amplio. Puede ser o no ser posible que se pueda “retirar” algunos medicamentos el suficiente tiempo como para restaurar su actividad después de haber desarrollado una resistencia. Tal vez, la mayor esperanza reside en la cantidad de información que muestra que mantener la carga viral indetectable, aunque resulta útil, puede no ser necesario para el éxito clínico a largo plazo. Un gran número de personas a quienes les ha “fallado” la terapia, de acuerdo a como se define ahora una “falla”, no experimentan tasas aceleradas de deterioro y enfermedad a continuación de la falla de la terapia. Al contrario, existe poca evidencia de una desmejora, clínicamente hablando, en comparación a aquellos a quienes les continúa funcionando la terapia. El tratamiento de la enfermedad del VIH sigue siendo compleja y lejos de ser completamente entendida, no pudiendo ser reducida a un conjunto de fórmulas simples basadas en los exámenes de laboratorio. La duración y la calidad de vida no dependen exclusivamente del éxito de los medicamentos. La estrategia de tratamiento, la nutrición, la fe en el futuro y un estilo de vida productivo continúan siendo armas poderosas contra el SIDA. La vida no depende exclusivamente de lo que el gobierno o la industria farmacéutica decidan hacer. |
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