Estrategias para el manejo
de las infecciones oportunistas
Mayo de 2008 View PDF En
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Tratamientos preventivos para las OI
Las OI por lo general no son un problema para las personas cuyos
recuentos de CD4 permanecen por encima de 200. Es extremadamente
raro que una persona con VIH muera de SIDA cuando su recuento
de CD4 esté por encima de 200. Sin embargo, a medida que
estos recuentos disminuyen el riesgo de adquirir infecciones oportunistas
aumenta.
Quizás la mejor estrategia para prevenir las OI es mantener
los recuentos de células CD4 por encima de 200. Por lo
tanto, las Pautas Generales para el uso terapias contra el VIH
recomiendan que las personas consideren iniciar la terapia contra
el VIH cuando sus recuentos de células CD4 sean de 350
o menos. También
recomiendan fuertemente tratar cualquiera de los síntomas
de la enfermedad del VIH (sin importar cuál sea el recuento
de células CD4) e iniciar inmediatamente la terapia cuando
el recuento sea de 200 o menos. Esto es debido a que la terapia
contra el VIH previene que el virus siga destruyendo las células
inmunológicas, previniendo así un deterioro mayor
del sistema inmunológico.
También existen Pautas Generales para prevenir y tratar
las OI relacionadas con el VIH. Usted puede obtener un resumen de
estas pautas en la publicación de Project Inform, “Cuadro
de Infecciones Oportunistas”.
En general, si los recuentos de células CD4 caen por debajo
de 200 (o el porcentaje de CD4 es inferior a 14%), las personas
están en un mayor riesgo de PCP, y se aconseja iniciar
la terapia preventiva. Para las personas con otros síntomas
de la infección del VIH, especialmente con infecciones
por hongos recurrentes (candidiasis), la terapia preventiva
contra la PCP se inicia antes, alrededor de los 300 CD4. Si
los recuentos de células CD4 caen en la gama de 100
a 150, se recomienda la terapia preventiva contra la toxoplasmosis
para quienes tengan un resultado positivo de la misma. Si los
recuentos de células
CD4 descienden a 50 o menos, se recomienda la terapia preventiva
contra el MAC y el CMV. Para las personas que sospechan que
han estado expuestas a la tuberculosis, se sugiere también
una terapia preventiva.