Estrategias para el manejo
de las infecciones oportunistas
Mayo de 2008 View PDF En
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Tratar las infecciones a medida que se presenten
El Cuadro de Infecciones
Oportunistas de Project Inform resume las Pautas Generales
para el tratamiento de la mayoría de las OI. Puesto
que el VIH se replica a una mayor velocidad cuando el sistema
inmunológico
está combatiendo las infecciones, tratarlas a medida que
se presentan es de gran importancia no solo para la lidiar con
la infección en sí, sino para prevenir que el VIH
haga un mayor daño al sistema inmunológico. Esto
es cierto bien sea que la enfermedad sea una OI o no. Sin embargo,
en lo que respecta a las OI, así como a muchos otros problemas
en las etapas tardías de la enfermedad del VIH, resulta
muy difícil
poder diagnosticar algunas de estas infecciones.
Uno de los principales desafíos en el tratamiento de las
OI es el diagnóstico temprano, antes de que puedan afectar
a varios órganos como los pulmones, el colon, el cerebro,
la médula ósea, etc. Mientras más temprano
se diagnostique y se trate algo, es mayor la probabilidad de que
el tratamiento tenga éxito y produzca una recuperación
total. Esto implica chequeos médicos regulares (por lo menos
cada tres meses) e informar bien todos los síntomas.
Si usted experimenta síntomas nuevos o inusuales en el período
entre una vista y otra, pida una nueva cita. No espere tres meses
para que lo atiendan. Mantenga un diario o registro de salud, o
simplemente escriba en un calendario cuando se presente un síntoma
nuevo o inusual, y lleve la cuenta de su duración. Esto podría
ayudar a su médico a detectar si un síntoma es el
efecto secundario de un medicamento, la señal de una infección
oportunista u otra cosa.
Muchas infecciones oportunistas tienen los mismos síntomas
y algunas infecciones podrían enmascarar a otras. Así
pues, el tratamiento inicial podría resolver solamente parte
del problema pero no todo. Lidiar exitosamente con múltiples
infecciones puede requerir diligencia de su parte cuando vea muchos
médicos y especialistas. Lo ideal es que su médico
de cabecera (primario) se haga cargo y se comunique con los otros
médicos para poder así asegurarse de que se están
comunicando entre sí.
La parte más difícil de lidiar con afecciones múltiples
es que a veces los médicos no son muy buenos para comunicarse
entre sí. Fácilmente se puede convertir en un trabajo
de tiempo completo sortear todas sus citas, ya que cada médico
podría ordenar distintas pruebas de laboratorio. El manejo
de todo esto es la responsabilidad de su médico de cabecera
(o primario) aunque este se encuentre muy ocupado. Es muy aconsejable
preparar bien sus citas, escribir de antemano sus preguntas y tener
a alguien, como un defensor de pacientes, para que registre las
respuestas, especialmente cuando se presenten muchos problemas simultáneamente.
Una vez que se diagnostica una afección, es de vital importancia
completar el tratamiento. Además, los medicamentos que tratan
algunas de las OI podrían interactuar con sus medicamentos
contra el VIH. Cada vez que se añade un tratamiento a su
régimen, es prudente que usted y su médico evalúen
si es seguro usarlo con sus otros medicamentos, y si hay que hacer
ciertos ajustes a las dosis.