Estrategias para el manejo
de las infecciones oportunistas
Mayo de 2008 View PDF En
inglés
Las infecciones oportunistas y la enfermedad del VIH
Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por su sigla
en inglés) han desarrollado una lista
de infecciones serias que ponen la vida en peligro, a las
cuales se les conoce como “infecciones oportunistas que
indican la presencia del SIDA”. (SIDA es la sigla de síndrome
de inmuno deficiencia humana.) Así es que cuando una
persona tiene una infección que indica la presencia del
SIDA, a la persona se le diagnostica SIDA. Otra forma de diagnosticar
el SIDA ocurre cuando las pruebas que miden la función
inmunológica
muestran que se está en alto riesgo de desarrollar estas
infecciones. Ejemplos de lo anterior son los recuentos de células
CD4 inferiores a 200 o un porcentaje de CD4 por debajo del 14%.
Las infecciones oportunistas pueden ser muy comunes, como el herpes
genital. Pero no a todas las personas con VIH que tengan un brote
de herpes se presume que tengan SIDA. Al contrario, el herpes se
convierte en una infección oportunista solamente cuando se
aprovecha de un sistema inmunológico debilitado para ser
más agresivo, persistente y difícil de tratar. Así
es que tener VIH y herpes genital simultáneamente no se considera
automáticamente que sea SIDA; pero tener VIH y brotes de
herpes que persisten por un mes a pesar del tratamiento si lo puede
ser.
Es importante notar que casi cualquier afección o enfermedad
puede volverse oportunista debido a un sistema inmunológico
debilitado. Esto también es cierto para personas con cáncer
y otros problemas de salud. Pero para que una infección oportunista
se convierta en la causa de un diagnóstico de SIDA, debe
estar en la lista de las CDC como una de las infecciones indicadoras
de la presencia del SIDA para las personas seropositivas.
Sin embargo, es posible que las personas con VIH tengan afecciones
que no estén en la lista de las CDC. Ocasionalmente, la CDC
revisa su lista para incluir estas nuevas afecciones. Por ejemplo,
la hepatitis C (VHC) no se encuentra actualmente en la lista de
infecciones que indican la presencia del SIDA, pero cada vez un
mayor número de datos muestran que las personas con VIH están
en alto riesgo de una insuficiencia hepática más grave
debido al VHC. La primera línea de defensa para muchas de
estas afecciones es la prevención.