Nutrición y mantenimento del peso
Enero de 2007 View PDF En
inglés
Inquietudes nutricionales de la mujeres con VIH
Por Marcy Fenton, MS RD y Jeffrey Bowan
Extraído de la publicación del AIDS Project de Los
Angeles,
Positive Living de Enero de 1996
Las mujeres suelen velar por la necesidades nutricionales de sus
familias y descuidar las propias. Para las mujeres seropositivas,
este lapso puede llevar a una mayor propensión a problemas
relacionados con el SIDA, una falta general de energía y
depresión; También puede llevar a la aparición
de problemas que impliquen una hospitalización.
Al satisfacer sus necesidades nutricionales básicas, las
mujeres VIH positivas pueden mantener un sistema inmunológico
más fuerte y sano; crear una mejor sistema de defensa contra
las infecciones; aumentar la eficacia de los medicamentos y de los
procedimientos médicos (así como minimizar sus efectos);
prevenir la descomposición de los tejidos blandos y mantener
la energía necesaria para llevar un vida activa y plena.
Estos son algunos de los problemas que afectan a las mujeres seropositivas
y que pueden ser controlados y disminuidos mediante una nutrición
adecuada:
Períodos menstruales abundantes
Algunas mujeres seropositivas experimentan un sangrado más
abundante durante sus períodos menstruales. Este se puede
deber un recuento bajo de plaquetas. Para las mujeres que toman
AZT, existe un mayor riesgo de anemia por deficiencia de hierro.
Comer carnes magras, hígado, yema de huevo, legumbres, verduras
de hoja, granos integrales, melazas, cereales fortificados y otros
alimentos ricos en hierro puede ser de utilidad.
Bajos niveles de hierro
Para aumentar la absorción del hierro proveniente de fuentes
no animales, combine estos alimentos con los que sean ricos en Vitamina
C tales como frutas cítricas, tomates, repollo, fresas, verduras
de hoja, brócoli, pimientos rojos y verdes, papas y suplementos.
Períodos menstruales más livianos
o falta de ellos
Este problema por lo general aparece en las mujeres con un peso
demasiado bajo o demasiado alto. Cuando una mujer está baja
de peso y con un nivel alto de estrés, no obtiene suficientes
calorías y nutrientes, lo que hace que el organismo funcione
conservadoramente y retrase o suspenda la menstruación (lo
que se llama amenorrea). Para ayudar a aliviar esto, haga todo lo
posible por comer tres comidas completas al día, incluyendo
cada uno de los grupos de alimentos, además de bocados saludables
y suplementos para subir de peso (bien sea líquidos o en
barra). Aumente el consumo de líquidos y cada día
tómese un tiempo tanto para el ejercicio físico como
para el descanso.
Síndrome premenstrual (PMS por su
sigla en inglés)
Este problema puede ser mejorado mediante una alimentación
adecuada. Este es el plan: coma cada tres horas alimentos que sean
ricos en fécula y proteína para evitar la sensación
de abstinencia de alimentos y las bajas pronunciadas en el nivel
de azúcar. Escoja de cada uno de los grupos de alimentos
básicos, incluyendo hígado, carne, huevos y verduras
para obtener la vitamina B necesaria. Agregue un poco de aceite
vegetal (girasol, canola o maíz) para asegurar el consumo
de ácidos grasos. Podría ser beneficioso eliminar
o reducir el consumo de cafeína (incluyendo chocolate) para
reducir la hinchazón de los senos y el dolor. También,
evite los alimentos ricos en sodio (que tengan sal añadida,
chips, alimentos procesados, etc.) que pueden causar abotagamiento
o sensación de llenura, Puede ser un alivio saber que es
común consumir de 300 a 500 calorías más antes
del período menstrual, pero sea prudente al escoger los alimentos
y vuelva a su consumo normal de calorías una vez que el período
haya pasado.
Menopausia
Al igual que otras mujeres en la menopausia, las mujeres VIH positivas
en esta etapa pierden calcio de los huesos y por eso deben reforzar
el consumo de calcio en sus dietas. A medida que la mujer va envejeciendo,
tiende a comer más y a hacer menos ejercicio. Incluya una
buena fuente de proteína en cada comida y bocado ocasional,
y participe cada día en actividades físicas, tales
como ejercicios de estiramiento o caminar, según le recomiende
su proveedor de atención médica.