Nutrición y mantenimento del peso
Enero de 2007 View PDF En
inglés
Terapia hormonal
La hormona recombinante del crecimiento humano
(rHGH, Serostim) está aprobada por la FDA para el tratamiento
del desgaste relacionado con el VIH. Los estudios muestran que las
personas con desgaste que usan rHGH tienen aumentos en la masa corporal
y el nivel de energía, y disminución de la grasa corporal.
Sin embargo, las personas con desgaste pueden no querer perder grasa
corporal, así es que sería lógico añadir
estrategias para mantener y aumentar la grasa corporal mientras
que se esté tomando rHGH. Esto podría incluir el uso
de estimulantes del apetito, los cuales suelen producir aumento
de grasa.
Los efectos secundarios de el uso de la rHGH incluyen rigidez en
las articulaciones, edema, marcadores de laboratorio elevados en
cuanto al procesamiento de azúcares y grasas (glucosa y triglicéridos),
y náuseas. En los estudios por lo general se pudieron aliviar
estos efectos reduciendo un poco la dosis. Este medicamento es extremadamente
caro pero puede conseguirse a través de algunos programas
de acceso del gobierno federal.
Los esteroides anabólicos, como la testosterona, pueden
ayudar a tratar o prevenir el desgaste. (Anabolismo se refiere a
la producción de proteínas.) Pocos estudios han examinado
el uso de los esteroides anabólicos en el VIH, pero los médicos
suelen corregir rutinariamente las deficiencias de testosterona
con una terapia de reemplazo hormonal. Un gran interrogante que
no ha sido aclarado del todo, es si el uso de los esteroides anabólicos
ayuda a prevenir o tratar el desgaste. Hay poca información
disponible sobre cómo estos esteroides afectan la producción
del VIH, pero muchas personas están experimentando para ver
si su uso puede ayudarles a mantener o aumentar su masa corporal.
Un estudio para evaluar los parches de testosterona (Testoderm)
en el tratamiento de la pérdida de peso relacionada con el
VIH, mostró que los que usaban el parche del placebo de hecho
tenían una mejor recuperación de peso que los que
usaban el parche de testosterona, aunque estos últimos tuvieron
mejores niveles de testosterona. Estos resultados cuestionan el
uso de la terapia con testosterona para el manejo de la pérdida
indeseada de peso, o cuando menos, advierten a quienes estén
considerando esta estrategia que tengan objetivos muy claros en
cuanto al uso de esta terapia.
Las mujeres producen naturalmente testosterona. Sin embargo, las
mujeres con desgaste relacionado con el VIH tienen niveles más
bajos de lo normal de esta hormona. Las menstruaciones infrecuentes
es uno de los muchos síntomas asociados al desgaste por el
SIDA. Los resultados de un estudio sugieren que las mujeres que
toman una dosis de reemplazo de testosterona (es decir una dosis
que haga que los niveles sean de nuevo normales) experimentaron
un aumento de peso, regreso de las menstruaciones y una mejor calidad
de vida. La terapia de reemplazo fue por lo general bien tolerada.
Sin embargo, se requieren más estudios para evaluar tanto
sus efectos como su seguridad en las mujeres con VIH.
Otra terapia con anabólicos, llamada oxandrolone (Oxandrin),
está aprobada para tratar la pérdida indeseada de
peso cuando no se logra identificar la causa. Es un medicamento
oral y puede ser usado por las mujeres ya que no es “virilizante”
como otros anabólicos. Cuando una mujer usa otros esteroides
anabólicos, estos pueden provocar la salida de vello facial
y otras características masculinas.
Los esteroides anabólicos tienen varios grados de efectos
secundarios. Estos van desde toxicidad a los riñones, desarrollo
secundario de características masculinas en las mujeres (como
vello facial y agrandamiento del clítoris) y encogimiento
de los testículos en los hombres (atrofia testicular), hasta
problemas de la piel (incluyendo acné) entre otros. La terapia
con testosterona suspende la producción natural de esta hormona.
Esto puede crear una dependencia a la terapia. Por esta y otras
razones, los esteroides anabólicos probablemente no son la
mejor primera línea de tratamiento para la pérdida
de peso, pero pueden tener algunas ventajas sobre terapias como
la rHGH.
El DHEA es un producto que se vende en las tiendas naturistas y
que se cree que ayuda al cuerpo a producir testosterona. Ciertos
estudios que han observado el efecto del DHEA en varios indicadores
inmunitarios, como los recuentos de células CD4+, sugieren
que parece no hacer ningún daño ni beneficio al sistema
inmunológico. Sin embargo, algunas personas reportan que
el uso del DHEA les has resultado en una mejor calidad de vida.
Simplemente porque este producto es de venta libre, no quiere decir
que no tenga efectos secundarios o riesgos potenciales. Efectivamente,
se han presentado reportes de que algunas personas que han usado
DHEA son más propensas a desarrollar ciertos tipos de cáncer.
Ninguno de estos productos debe ser utilizado por mujeres en embarazo
debido a posible riesgos para el bebé que está por
nacer.