Hormona del crecimiento humano
para la reconstitución del timo
Marzo de 2007 View PDF En
inglés
Napolitano: La primera observación
El Dr. Napolitano y sus colegas del Gladstone Institute of Human
Virology en San Francisco, han publicado una información
sorprendente sobre el uso de la rHGH y su impacto sobre el timo
en las personas con VIH. El estudio utilizó rHGH para tratar
la lipodistrofia. Los voluntarios tomaron dosis que fluctuaban entre
1.5 y 3mg al día durante 6 a 12 meses. En un sub-estudio,
se tomó un tipo de radiografía denominada tomografía
computarizada (CT scan) del timo en cinco de ellos antes, durante
y después de utilizar la rHGH. Todos habían estado
en terapia estable contra el VIH durante 1 a 4 años. Todos
además poseían niveles muy bajos del VIH en su sangre,
la mayoría por debajo del nivel de detección en las
pruebas de carga viral. Las personas estaban relativamente saludables,
con un promedio de células CD4+ de cerca de 419.
A los seis meses, se notaron marcados aumentos en la masa del timo,
más de lo que hasta ahora se había observado con el
uso de solo terapia contra el VIH. Este aumento se sostuvo durante
el curso de la terapia con rHGH y se correlacionó con un
mayor número de células T ingenuas, y más notablemente,
de células CD4+ ingenuas. Este resultado sugiere que el timo
está funcionando adecuadamente y ayudando a producir nuevas
células T. El desarrollo de nuevas células T ingenuas
es de suma importancia para una verdadera restauración inmunológica.
Cuando se suspendió la rHGH, hubo una pérdida de masa
del timo. Sin embargo, los aumentos en el recuento de células
CD4+ observados durante el curso de la terapia se mantuvieron a
pesar de la pérdida de masa.
Aunque estos datos son alentadores, los investigadores no han concluido
aún que el uso amplio y generalizado de la rHGH sea recomendado
en la terapia de restauración inmunológica. Dos de
los cinco voluntarios suspendieron la rHGH debido a sus efectos
secundarios. Es importante anotar que la rHGH puede causar dolor
en las articulaciones (artralgia) e intolerancia a la glucosa, lo
que aumenta el riesgo de diabetes.