Estrategias para mantenimiento
general de la salud
Enero de 2007 View PDF En
inglés
Salud mental
Cada uno de los asuntos mencionados anteriormente (nutrición,
ejercicio, descanso y relajación) pueden afectar su salud
mental. Teniendo en cuenta esto, quizás resulte más
fácil observar cómo la salud va más allá
de tener unos huesos, dientes y piel sanos. También puede
hacer más fácil ver cómo está interconectada
nuestra salud física, social, espiritual y mental.
Es muy bueno recibir orientación de un terapeuta experimentado
en asuntos relacionados con el VIH. La salud mental general comprende
desde la autoestima hasta los problemas de adicción, desde
la salud emocional hasta las relaciones con otras personas. La manera
de examinar estos asuntos y desarrollar las estrategias que sean
apropiadas para cada persona, pueden variar.
Adicción
¿Es la adicción un problema de salud mental o biológica?
Algunas personas están genéticamente predispuestas
al alcoholismo y otras adicciones, debido a la manera como sus organismos
procesan (o no procesan) ciertas sustancias químicas. Sin
importar cuál sea la tendencia genética a la adicción
al alcohol, existen evidencias de cambios químicos en el
cerebro que vuelven a las personas dependientes del alcohol después
de consumirlo durante un largo tiempo. Esto podría ser días,
meses o años.
La adicción se presenta de muchas maneras.
La adicción al alcohol y las drogas es quizás la más
discutida. Las personas también pueden tener adicción
a la comida, el sexo, el Internet, los juegos de video, las apuestas,
la nicotina o las compras. La lista sigue interminablemente. Cualquiera
que sea el caso, cualquier persona que tenga una adicción
y que hable francamente de ella dirá que ésta interfiere
con su vida, sus relaciones y su salud.
Dependiendo de la adicción pueden existir
intervenciones médicas, programas de doce pasos, terapia
individual, programas de internado en una institución y de
reducción de daños, los cuales se pueden explorar.
En muchos casos, al diseñar un curso de acción, el
primer paso es reconocer que se tiene una adicción y luego
buscar apoyo, orientación y consejo experimentado.
Depresión
Los estudios muestran que el diagnóstico psiquiátrico
más común entre las personas con VIH es la depresión.
Igual que en la población general, algunos estudios sugieren
que es más común en las mujeres. La depresión
puede ser provocada por desequilibrios químicos. Puede ser
el efecto secundario de algunos medicamentos utilizados para tratar
el VIH y sus afecciones. La depresión también puede
ser causada por la infección del VIH misma o aun por cambios
en el cuerpo (como la menopausia y las disminuciones en la producción
de testosterona).
La clave para tratar exitosamente la depresión
es identificar sus posibles causas. Otro paso, es en primer lugar
reconocerla. Cuando alguien está deprimido, puede experimentar
una fatiga intensa, perturbaciones del sueño, cambios en
el apetito y pérdida general de interés en el disfrute
de la vida.
Algunos de estos problemas están interrelacionados.
La fatiga intensa puede causar depresión. Los cambios en
el sueño pueden causar tanto fatiga como depresión.
La falta de una buena alimentación también puede afectar
la salud mental y física, y estar asociada directamente con
la fatiga.
Especialmente cuando se está deprimido, encontrar
la fortaleza para prestar atención al sueño, la nutrición
y el ejercicio, es importante para evitar el ciclo de problemas
que continúan empeorándose. Si usted tiene depresión,
es de suma importancia encontrar las maneras de lidiar con ella.
Para algunos esto puede incluir tomar medicamentos. Para otros puede
simplemente implicar pasar más tiempo con las personas que
aman y hacer actividades que disfrutan.
La autoestima y la salud emocional
Otro tema común que une a muchas personas que son sobrevivientes
a largo plazo del VIH es su filosofía del bienestar. A menudo
creen que lo que hagan hoy va a marcar una diferencia en lo que
pase mañana. Tienen un enfoque esperanzado en el futuro.
El camino que muchos de nosotros debemos tomar nos
debe llevar a creer en nosotros mismos y a valorar nuestras opiniones
y elecciones. Para algunos, una estrategia para mejorar la autoestima
y la vida emocional podría incluir encontrar un terapeuta.
Para otros podría significar la búsqueda de una vida
más espiritual. Incluso para otros, podría implicar
ir más al gimnasio y mejorar su apariencia corporal.
Para quienes consideran que tienen una visión
positiva y una buena autoestima, ¿qué van a hacer
para mantenerlas? Bienestar no significa que cuando uno se sienta
mal lo tenga que ignorar o que cuando se sienta enojado, deprimido
o disgustado, se supone que tenga que pensar positivamente. Se trata
de experimentar esos sentimientos, elaborarlos y encontrar la manera
de aceptarlos simplemente como parte del conjnto total.