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Los problemas ginecológicos y el VIH

Enero de 2007     View PDF     En inglés

Candidiasis vaginal

La levadura es un hongo común que existe normalmente en el organismo. La candidiasis vaginal es un exceso de crecimiento de dicha levadura en la vulva y la vagina. Muchas cosas pueden perturbar el equilibrio natural del entorno vaginal y causar una infección de levadura. Entre ellas están el consumo de antibióticos, las píldoras para el control de la natalidad, los esteroides, el embarazo, la obesidad, la diabetes y la mala higiene.

Para las mujeres VIH positivas, las infecciones de levadura son el primer síntoma más común del VIH. Las infecciones de levadura repetidas y aquellas que con el tiempo responden menos bien al tratamiento, son señales del debilitamiento del sistema inmunológico. A medida que los recuentos de células CD4+ caen por debajo de 200, aumenta el riesgo de que ocurran infecciones de levadura repetidas en la vagina, la boca o la garganta (esófago).

Los síntomas de la candidiasis vaginal incluyen escozor e hinchazón en la vulva, flujo de color blancuzco amarillento o de textura similar a la del queso, y ardor al orinar o al tener relaciones sexuales. A medida que el sistema inmunológico se debilita, el principal lugar para las infecciones de levadura puede pasar de la vagina a la boca o la garganta. También puede afectar a órganos y tejidos a través de todo el organismo (a esto se le denomina candidiasis diseminada o sistémica).

Existen diferentes maneras de tratar la candidiasis vaginal, incluyendo cremas y óvulos como el clotrimazole (Gyne-Lotrimin). Estos se pueden adquirir con o sin fórmula médica. Si la candidiasis no responde al tratamiento local (en el sitio de la infección), el fluconazole (Diflucan) o el ketoconazole (Nizoral) suelen ser eficaces. Estas píldoras son tomadas oralmente (por la boca) y tratan las infecciones por hongos a través de todo el organismo (sistémicamente).

Varios estudios advierten que las mujeres con recuentos de células CD4+ bajos (por debajo de 50) que han usado extensivamente el fluconazole son más propensas a desarrollar una candidiasis resistente al fluconazole, (que es un tratamiento antimicótico [contra los hongos] muy potente y eficaz). Muchos aconsejan utilizar el tratamiento local primero, reservando las terapias sistémicas como el fluconazole de refuerzo en el caso de que la infección por hongos se vuelva más seria y/o ponga en peligro la vida.

Para más información, lea las publicaciones de Project Inform, Candidiasis oral, candidiasis vaginal y candidiasis sistémica.

Los medicamentos contra los hongos llamados azoles
Algunos medicamentos contra los hongos (llamados azoles) han demostrado causar defectos de nacimiento en estudios con animales y por consiguiente no se recomiendan para el uso en las mujeres que estén en embarazo.

 

Consejos que podrían ayudar
a prevenir las infecciones de levadura

  • Cambie su alimentación. Las azúcares son un alimento para la levadura. Algunas mujeres disminuyen su consumo de azúcar y de cafeína, añaden yogur con lactobacilos a sus dietas (revise la etiqueta del yogur para verificar si contiene lactobacilos), y toman cápsulas de acidófilos (las cuales pueden conseguirse en las tiendas naturistas).
  • Evite las duchas y lavados vaginales. Estas duchas y lavados alteran el nivel natural de ácidos en la vagina (denominado nivel pH) y pueden causar inflamación. Ambos pueden aumentar el riesgo de adquirir otras infecciones, incluyendo las ETS (enfermedades de transmisión sexual). Las duchas también pueden empujar las infecciones hacia el interior del tracto ginecológico. Su organismo posee un sistema natural para limpiarse a sí mismo—¡permítale que funcione!
  • Evite el jabón detergente con aroma, el blanqueador o los suavizadores de telas. El jabón detergente con aroma contiene sustancias químicas que podrían empeorar su infección de levadura. Los residuos de blanqueador presentes en sus prendas de vestir podrían destruir ciertas bacterias amistosas que ayudan a controlar las infecciones por hongos. Los suavizadores de telas bloquean la absorción de la humedad, lo que hace que ciertas áreas naturalmente húmedas de la piel permanezcan mojadas, favoreciendo así el crecimiento de bacterias y hongos, etc.
  • Evite utilizar ropa ajustada, ya que bloquea el flujo de aire, creando zonas húmedas en la piel. Las infecciones de levadura crecen más libremente donde hay humedad. La ropa holgada permite que el aire fluya y que por lo tanto, la piel permanezca más seca.
  • Utilice ropa interior de algodón. A diferencia de las fibras sintéticas como la lycra y el nylon, las telas de algodón permiten el paso del aire y no atrapan la humedad.
  • Evite lavar la zona vaginal con jabones desodorantes. Algunas mujeres comentan que cuando dejan de utilizar jabones aromatizados, las infecciones de levadura sanan mejor y no se repiten con tanta frecuencia. Esto incluye evitar el uso de baños en tina con jabones de burbujas.
  • Ensaye un limpiador que no sea a base de jabón. El jabón puede resecar la piel y empeorar los problemas de la zona vaginal afectada por la infección de levadura. Los limpiadores que no son a base de jabón pueden encontrase en muchas tiendas y supermercados naturistas. Algunos de estos productos contienen ingredientes naturales que podrían ayudar a controlar la infección y promover la salud de la piel.
 
     
 

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