Como tomar una buena decisión
sobre las terapias
Enero de 2007 View PDF En
inglés
Una vez que ha tomado una decisión sobre un tratamiento,
piense ahora …
¿Cuándo empezar?
Empezar una nueva terapia puede causar ansiedad. No se ha comprobado
que haya un momento para empezar una terapia contra el VIH que sea
el “correcto” para todo el mundo. Existen diversas opiniones
sobre cuándo comenzar la terapia durante el curso de la infección
del VIH; unas dicen que temprano y otras que más tarde. Cada
elección tiene una posible consecuencia a largo plazo.
En general, la opinión más corriente en los Estados
Unidos y Europa es la de demorar el tratamiento hasta que se presente
una disminución significativa en el recuento de células
CD4+. Las investigaciones más recientes demuestran que la
pérdida de células CD4+ por lo general puede recuperarse
cuando las personas inician el tratamiento.
En contraste, comenzar el tratamiento demasiado temprano, antes
de que se presente una disminución significativa en las células
CD4+, puede hacer que las personas agoten antes de lo necesario
el tiempo limitado de funcionamiento del medicamento. También
puede llevar a un riesgo más temprano de desarrollar tanto
efectos secundarios como resistencia a los medicamentos. Esto no
siempre puede ser corregido tan fácilmente. Para más
información. Llame a línea gratuita de ayuda de Project
Inform y pida los materiales sobre Estrategias
de terapia contra el VIH.
Aunque hay situaciones en las que el uso de la terapia contra el
VIH ha mostrado claramente ser benéfico, cuándo comenzarla
continúa siendo una decisión personal. Lo que es más
importante aún es que no tiene sentido comenzar una terapia
hasta que usted esté listo y se comprometa a cumplirla.
Tomar una decisión sobre qué criterio usará
como base para comenzar la terapia (de cualquier clase, es decir
terapia con medicamentos o con hierbas medicinales) pone en sus
manos esa decisión y el control sobre su uso. Tomar una decisión
sobre terapias complementarias es a menudo más complejo debido
a la falta de información sobre estudios que le ayuden a
guiar su elección. (lea, Las
hierbas, los suplementos y el VIH, disponible a través
de la línea de ayuda de Project Inform).
Por ejemplo, usted puede decidir comenzar una terapia con hierbas
medicinales ahora mismo, sin importar su recuento de células
CD4+, su carga viral y su estado general de salud. O, usted puede
decidir empezar una terapia contra el VIH si su recuento de células
CD4+ tiene tendencia a disminuir por debajo de 350 y/o la carga
viral continúa ascendiendo después de 50,000 y/o usted
comienza a experimentar síntomas asociados con la enfermedad
del VIH. Establecer sus propios criterios, con la guía de
su médico, le permite estar en control de sus decisiones
de tratamiento.
¿Cómo vigilar si la terapia le está
funcionando?
Antes de comenzar cualquier tipo de terapia, es importante que usted
tenga expectativas razonables sobre lo que la terapia puede lograr
y determinar una manera de vigilar si esto se está cumpliendo.
En términos de la terapia contra el VIH, podrían esperarse
disminuciones en la carga viral, aumentos en las mediciones sobre
la salud inmunológica (los recuentos de células CD4+)
y mejorías en el estado general de salud.
Determinar si una terapia complementaria está funcionando,
cuando no tiene una actividad directa contra el VIH, puede ser más
complicado ¿ Cómo va usted a determinar si vale la
pena gastar su dinero y exponerse al riesgo potencial de desarrollar
efectos secundarios? (Recuerde: ¡solo porque algo se puede
conseguir sin receta médica no quiere decir que no haya riesgos
asociados con su uso!).
Hable con su médico y colabore con él para desarrollar
formas realistas de determinar si la terapia que usted quiere comenzar
está funcionando. Si después de un tiempo que hayan
acordado no está alcanzando sus metas, revise el uso de esta
terapia que está ensayando. Hable sobre todo esto antes de
comenzar dicha terapia.
¿Cómo vigilar (y manejar) los posibles efectos
secundarios?
Antes de comenzar una terapia dada, aprenda sobre sus posibles efectos
secundarios, cómo vigilar sus síntomas y cómo
manejarlos en caso de que se presenten. Reconozca que no existe
ningún medicamento sin efectos secundarios. Aun la aspirina
puede tener efectos secundarios fatales si se usa constantemente.
Más aún, a pesar de lo que dicen los fabricantes,
muchas hierbas y suplementos pueden tener efectos secundarios, algunos
de ellos serios.
Muchas personas que comienzan o se cambian a una nueva terapia
contra el VIH van a experimentar algunos efectos secundarios o síntomas.
Entre ellos pueden estar dolores de cabeza, náuseas, diarrea
y tensión. A menudo este tipo de efectos desaparecen en las
siguientes cuatro a cinco semanas. No se tiene claro cuáles
de estos efectos están vinculados a la terapia y al ajuste
del organismo al medicamento, y cuáles son debidos al estrés
y la ansiedad de comenzar una nueva terapia.
No todo el mundo experimenta estos efectos. Algunas terapias tienen
efectos secundarios potenciales que ponen en peligro la vida, los
cuales raramente ocurren. Es de mucha importancia ser consciente
de las primeras señales de estos efectos secundarios y saber
qué hacer si aparecen. Más aún, si usted tiene
bien entendido cuáles son los efectos secundarios potenciales
de una terapia dada, usted puede prepararse para manejarlos si llegasen
a presentarse. (Ver el documento de Project Inform Como
lidiar con los efectos secundarios de los medicamentos).
Hablar con su médico sobre los efectos secundarios antes
de comenzar una terapia le permite tener expectativas realistas
y desarrollar un criterio sobre cuándo usted podría
considerar suspender o cambiar de terapia, debido a los efectos
secundarios. Usted podrá participar más activamente
en la vigilancia de los efectos secundarios y en identificar sus
primeras señales para poder intervenir antes de que se conviertan
en un problema.
¿Cuándo cambiar de terapia y a qué
cambiarse (si es necesario)?
Al desarrollar una estrategia a largo plazo para tratar la enfermedad
del VIH y manejar su salud, es conveniente pensar de antemano y
estar preparado. Afortunadamente, muchas personas están tomando
decisiones estratégicas sobre la terapia que prevén
años hacia el futuro en lugar de días o semanas. Para
hacer esto, se requiere que la persona piense aún más
seriamente sobre cómo las terapias que comience hoy irán
a afectar las opciones disponibles en el día de mañana.
Tenga en cuenta lo que usted pueda hacer en cuanto a tratamientos
si su primera opción no funciona, causa demasiados efectos
secundarios o por cualquier otro motivo no encaja dentro de su estilo
de vida. De nuevo, estar preparado y pensar sobre estas cuestiones
antes de que surja la necesidad de un cambio, le da tiempo para
aprender sobre su próxima opción y quita algo de la
ansiedad que produce afrontar una nueva situación en la que
deba considerar cambiarse a un nuevo régimen de terapia.
¿Cuándo suspender la terapia?
Por la misma razón que es importante saber cuándo
iniciar una terapia, también es importante considerar cuándo
dado ese caso, debe suspender la terapia por un período determinado
de tiempo. ¿Cómo determinar cuando una estrategia
o una terapia dada simplemente no le está funcionando? ¿En
qué punto dice usted que el costo o el riesgo potencial asociado
con el uso de una terapia no equivale a los beneficios que se derivan
de permanecer en ella? Es importante trabajar con su médico
antes de comenzar una terapia, para así desarrollar los criterios
alrededor de este asunto con los cuales ambos se sientan cómodos.
En todas estas áreas, usted puede llegar a acuerdos y decisiones
que pueden cambiar con el tiempo. Sus expectativas sobre una terapia
dada pueden cambiar a medida que aprende más sobre ella y
hay más información disponible. Cambiar de parecer
y reconsiderar sus estrategias y enfoques es una parte saludable
y normal de la evolución del proceso de toma de decisiones.
Escoger el mejor momento para comenzar
Los siguientes factores pueden ayudarle a usted y a su proveedor
de atención médica a escoger el mejor momento para
que USTED comience la terapia:
- Tendencias en los recuentos de células CD4+ (las disminuciones
recurrentes con el transcurso del tiempo, indican que la salud
inmunológica se está deteriorando); las recomendaciones
más recientes sugieren que se fomente el uso de los tratamientos
contra el VIH cuando los recuentos caen recurrentemente por debajo
de 350 (incluso algunas recomendaciones sugieren esperar hasta
200);
- Tendencias en la carga viral (los aumentos consistentes de los
niveles de ARN VIH con el transcurso del tiempo, indican que el
virus se está volviendo más activo; esto puede causar
un mayor daño al sistema inmunológico o puede ser
la señal de que ya el sistema inmunológico está
comenzando a fallar);
- El estado general de salud y la presencia o ausencia de síntomas
menores: y
- Qué tan listo se encuentre usted para comenzar: usted
debe iniciar un tratamiento cuando esté listo para afrontar
sus exigencias; sin un compromiso personal básico, es probable
que usted tenga una mala adherencia a la terapia.