El primer día:
después de resultar seropositivo
Mayo de 2008 View PDF En
inglés
Progreso de la enfermedad
El VIH es una enfermedad de “espectro”, es decir, que
todos los que están infectados tienen la misma enfermedad
pero están en distintas etapas. SIDA es el nombre que se
da a la etapa tardía más seria. En las etapas tempranas
y menos serias, las personas son VIH positivas, es decir que tienen
un resultado positivo de anticuerpos del VIH pero no tienen síntomas
o enfermedades que pongan en peligro su vida. Si se deja sin tratar,
la mayoría de las personas suele ir progresando a lo largo
del espectro hacia el SIDA.
La enfermedad del VIH puede progresar lenta o rápidamente.
Varios estudios han investigado el ritmo al cual progresa si se
deja sin tratar. La mayoría concluye que cerca de la mitad
de las personas infectadas con el VIH progresan al SIDA si se dejan
sin tratar más o menos a los diez años de la infección.
Aproximadamente tres de cada cuatro (un 75%) llega al SIDA hacia
el año quince.
Estos estudios concluyen que el VIH es una enfermedad progresiva
que con el tiempo lleva a la manifestación de sus síntomas
en la mayoría de las personas. Los niños que nacen
con el VIH y las personas infectadas por medio de transfusiones
de sangre parecen enfermarse más rápidamente. Algunos
estudios sugieren que cuando las mujeres tienen el debido acceso
y buscan la atención médica y el monitoreo regular,
su ritmo de progresión es similar y quizás más
lento que el de los hombres. Los estudios que incluyen a las personas
con hemofilia no son concluyentes con respecto a su ritmo de progreso.
No se sabe por qué las personas progresan a distintos ritmos.
Podría deberse a diferencias en las cepas del VIH que la
persona adquiere. Otros creen que están influenciados por
las diferencias genéticas entre cada individuo, mientras
que hay quienes opinan que ciertos factores del estilo de vida hacen
una diferencia.