El primer día:
después de resultar seropositivo
Mayo de 2008 View PDF En
inglés
El VIH y el sistema inmunológico
El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es el virus que
causa el SIDA (Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida).
Ser VIH positivo no quiere decir que tienes SIDA, pero sí que
puedes desarrollarlo. El VIH ataca tu sistema inmunológico,
incapacitando gradualmente su funcionamiento.
Tu sistema inmunológico ayuda a mantener tu cuerpo sano
al reconocer y atacar los elementos extraños, como los virus
o las bacterias. Con el tiempo, si se daña o debilita demasiado
a causa del VIH, tu organismo pierde su capacidad de combatir ciertas
infecciones y cánceres. Estas son llamadas infecciones
oportunistas (abreviado OIs en inglés).
El SIDA es la consecuencia más seria de la infección
del VIH. Ocurre una vez que el sistema inmunológico ha sido
deteriorado significativamente. Si tienes ciertas enfermedades oportunistas,
se producirá un diagnóstico de SIDA. Esto se debe
a que la presencia de estas infecciones en tu cuerpo indica que
ha habido un deterioro importante en tu sistema inmunológico.
También se dará un diagnóstico de SIDA cuando
el recuento de las células de tu sistema inmunológico
(llamadas células T, CD4) cae por debajo de 200. Estas
células
juegan un papel clave en tu sistema inmunológico. El límite
“normal” en una persona VIH negativa sana es de 500
a 1,500 células/mm3.
Esta destrucción gradual del sistema inmunológico
no sucede de la misma manera en todas las personas, o ni siquiera
al mismo ritmo. En algunos, puede nunca llegar a presentarse. En
un pequeño porcentaje de personas el VIH destruye rápidamente
el sistema inmunológico, en tan solo unos pocos años.
Pero otros permanecen bien por 10 a 15 años o más.
En promedio, sin usar una terapia contra el VIH, la mayoría
de las personas permanece bien aproximadamente 10 años, sin
afrontar sus primeros síntomas serios.
Varios factores sobre el VIH son bien conocidos:
- Las pruebas de carga viral miden la cantidad de VIH presentes
en el torrente sanguíneo. Por lo general pueden predecir
con qué rapidez el VIH va a deteriorar el sistema inmunológico.
En efecto, estas pruebas predicen la pérdida de células
CD4: mientras más alto sea el número, mayor
será
el riesgo de un daño a tu sistema inmunológico.
El uso de tratamientos eficaces puede reducir enormemente el
nivel del VIH y retardar su ritmo de progresión hacia
la enfermedad.
- Las pruebas de recuento de células CD4 miden el nivel
de estas células, que son un tipo de células sanguíneas.
Estas pruebas pueden medir el deterioro de tu salud inmunológica.
De hecho, muchas personas que inician una terapia contra el
VIH experimentan un aumento significativo en sus recuentos
de células
CD4.
- En muchas personas, el cuerpo lidia eficazmente con el VIH
durante largos períodos, que a menudo llegan a ser de
varios años.
El número y el porcentaje de células CD4 desciende,
pero lentamente. Durante este lapso, la mayoría de las
personas se sienten normales y no sufren efectos nocivos que
sean muy obvios. A pesar de esto, la mayoría de los
investigadores cree que el sistema inmunológico continúa
su proceso de deterioro. Muchos científicos opinan que
la intervención
temprana, durante este tiempo, podría tener el mayor impacto,
aunque otros permanecen escépticos y sostienen que los
posibles efectos secundarios del tratamiento temprano podrían
contrarrestar sus beneficios.
Sin tratamiento, el organismo pierde lentamente su capacidad de
combatir las infecciones.
- Algunas infecciones como la neumonía por Pneumocystis
jiroveci (algunas veces llamada PCP), se vuelven más
probables cuando el recuento de células CD4 cae por
debajo de 300 o 200. Las infecciones menores pueden presentarse
cuando el recuento está por encima de 300. Otras infecciones
que ponen en peligro la vida se vuelven más probables
cuando el recuento cae por debajo de 100 o 50.