La candidiasis sistémica
Enero de 2005 View PDF En
inglés
Los medicamentos antimicóticos
(contra los hongos) y el embarazo
Las Normas Federales para la Prevención de Infecciones Oportunistas
incluyen recomendaciones acerca del uso de los medicamentos antimicóticos
(contra los hongos) durante el embarazo. En pocas palabras, recomiendan
que los medicamentos de la familia de los “azoles” (incluyendo
el fluconazole, el itraconazole y el ketoconazole) no se empiecen
a tomar durante el embarazo. Las Normas recomiendan también
que dichos medicamentos sean suspendidos si la mujer queda embarazada
y que las mujeres que toman estos medicamentos utilicen medios eficaces
para el control de la natalidad.
En estudios hechos sobre animales, el uso de itraconazole o ketoconazole
durante el embarazo causó defectos de nacimiento. También
se sabe de cuatro bebés nacidos con serios problemas esqueléticos
debido a que sus madres utilizaron fluconazole durante un período
extenso de tiempo al estar embarazadas. Se presume que riesgos similares
se aplican para el uso de los otros medicamentos orales de la familia
de los “azoles”.
Para tratar o prevenir la candidiasis oral o vaginal en las mujeres
en embarazo, pueden ser preferibles las terapias tópicas
como el nyastin (Mycostatyn, Pedi-Dri). Para el tratamiento o la
prevención de otras infecciones por hongos, como la histoplasmosis,
las Normas sugieren el amphotericin B, especialmente durante el
primer trimestre. Éste también está aprobado
para el tratamiento del muguet oral.
Aunque no se han llevado a cabo estudios formales, mujeres embarazadas
han utilizado amphotericin B sin ningún daño aparente
para los bebés que están por nacer. Aunque el amphotericin
B puede ser preferible que la terapia con un medicamento “azole”
en las mujeres embarazadas, éste tiene severos efectos secundarios
potenciales, incluyendo toxicidad en los riñones y anemia.