La candidiasis sistémica
Enero de 2005 View PDF En
inglés
Causas
El hongo llamado Candida es el causante de la candidiasis. Este
hongo suele encontrarse en pequeñas cantidades en la boca,
la vagina, el tracto digestivo y la piel. En una persona sana, otras
bacterias y el sistema inmunológico le impiden convertirse
en un problema.
Sin embargo, un sistema inmunológico debilitado hace más
fácil que la Candida pueda crecer y causar una infección.
En la enfermedad del VIH, los brotes más serios de Candida
ocurren cuando los recuentos de células CD4+ son muy bajos
(menos de 100). En las personas con sistemas inmunológicos
debilitados, la candidiasis puede ser recurrente y muy difícil
de tratar.
Factores como la diabetes, el embarazo, la deficiencia de hierro,
folato, Vitamina B12 o Zinc, y el uso de antihistamínicos,
pueden aumentar el riesgo de la infección con Candida. Cosas
que debiliten el sistema inmunológico—desde la quimioterapia
hasta el estrés y la depresión—también
pueden causar o empeorar la candidiasis.
Infección en la vagina
La candidiasis vaginal, llamada infección por levadura o
vaginitis, es una infección en la vulva y/o la vagina. Produce
un flujo de mal olor, espeso y de color blancuzco amarillento, el
cual puede venir acompañado de picazón, ardor e hinchazón.
Un mal caso puede causar mucho dolor al caminar, orinar o tener
relaciones sexuales.
Infección en la boca
La candidiasis oral, llamada también muguet oral, afecta
la boca y algunas veces la garganta. También puede presentarse
sin ningún síntoma. Los síntomas más
comunes por lo general incluyen molestias en la boca y la garganta,
ardor y alteraciones en el sentido del gusto (por lo general descrito
como “un sabor desagradable en la boca”). También
es común presentar un recubrimiento cremoso—de color
blancuzco o amarillento—o parches (aftas) tanto en la boca
como en la garganta. La candidiasis es rara en personas con recuentos
de células CD4+ por encima de 500 y más común
cuando dicho recuento es de menos de 100.
Infección en la garganta
La candidiasis en la garganta y el tracto respiratorio, llamada
infección esofágica, es un problema serio. Está
en la lista de enfermedades indicativas de SIDA, y afectan a 1 de
cada 5 personas que tienen SIDA. A menudo suele presentarse junto
a la candidiasis oral. Los síntomas incluyen dolor en el
pecho, náuseas y dolor para tragar. El esófago puede
quedar parcialmente obstruido por los recubrimientos y los parches
que se van acumulando. En algunos casos raros, ciertas úlceras
pueden perforar el esófago. La candidiasis esofágica
puede esparcirse, o diseminarse, hacia el estómago y los
intestinos. Puesto que la candidiasis esofágica puede causar
dolor al tragar, si no se trata a tiempo, las personas pueden no
comer lo suficiente y perder peso.
Infección en la piel
La Candida puede infectar la piel de las axilas, la ingle (incluyendo
el escroto y el pene de los hombres) y debajo de los senos. A esto
se le llama candidiasis cutánea. La infección también
puede ocurrir alrededor de quemaduras, cortadas o catéteres,
provocando una erupción desigual de aspecto brillante y enrojecido
en los pliegues de la piel. Ésta puede ser recubierta con
una capa de tejido ajado y blanquecino. Otros síntomas incluyen
un ardor leve. Las uñas de las manos y de los pies también
pueden infectarse, lo cual podría ser un problema grave para
las personas que tienen mucho tiempo sus manos en el agua, como
quienes atienden en las barras (bartenders) o los lavadores de platos.
Infección por todo el cuerpo
La candidiasis sistémica es cuando la Candida se esparce
por todo el cuerpo, lo que puede poner en peligro la vida. La infección
puede incluir el cerebro, el corazón, los riñones,
los ojos, el hígado, el tracto genital y las articulaciones.
Esta forma ocurre con mayor frecuencia en personas con recuentos
bajos de glóbulos blancos (neutropenia). A este tipo de infección
también se le llama candidiasis diseminada.