Project Inform
   

La candidiasis oral

Noviembre de 2005     View PDF     En inglés

Tratamiento y prevención natural de
infecciones causadas por los hongos

Existe una conexión muy marcada entre la alimentación de la persona y la salud de su sistema inmunológico. Sin embargo, los enfoques nutricionales para la prevención y el tratamiento de condiciones como la candidiasis son complicados y polémicos. Si bien es cierto que no existe una fórmula mágica para la prevención y el tratamiento en todas las personas de las infecciones por levadura, la observación de algunos parámetros básicos puede reducir las probabilidades de que la levadura se convierta en un peligro.

La mayoría de los nutricionistas está de acuerdo en que el azúcar, la levadura, los productos lácteos, el trigo, la cafeína, la nicotina y el alcohol son los principales causantes de las enfermedades por Cándida , pues contribuyen al crecimiento de la levadura. Para prevenir esto, los nutricionistas recomiendan el consumo de la menor cantidad posible de substancias que contribuyan a la producción excesiva de levadura.

Un enfoque diferente propone consumir cantidades abundantes de alimentos que podrían impedir el aumento de la levadura. Por ejemplo algunos nutricionistas consideran que el ajo posee propiedades naturales contra los hongos y podría ayudar a prevenir la candidiasis. Se considera que el ajo fresco es el más recomendable, si bien las píldoras de ajo que se venden comercialmente ofrecen la ventaja de que reducen el mal olor. El ajo fresco puede mezclarse con otros alimentos, comerse crudo después de quitarle la cáscara o bien triturado y al interior de cápsulas de gel, hasta un máximo de seis dientes al día. (Nota: se desconoce si la ingestión abundante de ajo interfiere con las terapias contra el VIH, pero existe alguna evidencia de que puede aumentar el riesgo de efectos secundarios asociados con el ritonavir [Norvir].)

Otro factor que puede contribuir al crecimiento incontrolado de la levadura es el uso de antibióticos. El cuerpo posee de manera natural bacterias “amistosas” que establecen un equilibrio saludable al tiempo que eliminan las levaduras “enemigas”. Estas bacterias son similares al Lactobacilli, la bacteria que convierte la leche en yogur. Muchos antibióticos comunes (como la tetraciclina y la penicilina) matan estas bacterias—lo cual fomenta el crecimiento de la levadura.

Con el propósito de reducir este efecto en los antibióticos y fomentar la aparición de bacteria saludable en general, muchos nutricionistas recomiendan la adición de bacteria Lactobacilli acidophilus a la dieta personal. Esta bacteria se encuentra en el yogur y en ciertos tipos de leche (busque la presencia de Lactobacilli acidophilus en la etiqueta.) También se puede tomar en forma de pastilla, de venta en muchas tiendas de alimentos naturales. (Nota: no se cuenta con mucha información sobre el efecto que tienen las vitaminas, hierbas y suplementos en la enfermedad del VIH. Tampoco se sabe si existen interacciones entre terapias comúnmente usadas contra el VIH y medicinas complementarias. Para minimizar los riesgos, es aconsejable consultar sobre estos asuntos con el médico y el farmacéutico de confianza).

La candidiasis oral puede alterar el sabor y el disfrute de los alimentos. También puede hacer que comer y tragar resulte difícil. Evitar las comidas ácidas, picantes o calientes, igual que los cigarrillos, el alcohol, y las bebidas gaseosas, podría reducir este efecto. Todos ellos pueden causar irritación en el interior de la boca. Se recomiendan comidas blandas, frescas y suaves (como la harina de avena, los frijoles en puré, la salsa de manzana, etc.)

Muchas personas utilizan suplementos alimenticios líquidos para aliviar las infecciones bucales dolorosas y para conservar o aumentar el peso. Desafortunadamente, muchos de estos suplementos son ricos en azúcar, lo cual puede fomentar el crecimiento de la levadura. Si la persona consume suplementos líquidos, debe asegurarse de que contengan principalmente carbohidratos complejos, sean altos en proteína y posean niveles de azúcar entre moderado y bajo. Es importante recordar que estos productos están diseñados como suplementos y no deben reemplazar los alimentos sólidos.

Existen algunos informes de que las gárgaras con aceite del arbusto del té diluidas en agua, pueden ayudar en el tratamiento de la candidiasis oral. Generalmente estas gárgaras (dos gotas de aceite en una cucharada de agua) se hacen en las mañanas, las noches y después de las comidas. Algunas veces son aplicadas con una torunda de algodón directamente sobre las llagas bucales (una gota de aceite por una gota de agua.)

El extracto de semilla de toronja y el agua oxigenada al 1% también pueden ser usados de manera similar pero deben diluirse mucho más y NUNCA deben ser tragados. No obstante, estos métodos (especialmente el extracto de semilla de toronja) pueden irritar la boca y fomentar una infección. Además, solamente enfrentan los síntomas locales y no las causas primordiales.

Ayuda proveniente de la alimentación o de un cambio de dieta

  • Disminuya o evite los azúcares (el sirope de maíz y de roble, la glucosa, la fructosa y la sucrosa.) Los azucares constituyen alimento para la Cándida y la ayudan a crecer.
  • Disminuya o evite el alcohol. El alcohol se convierte en azúcar y promueve el crecimiento de la Cándida .
  • Algunos nutricionistas y partidarios de la terapia complementaria sugieren que comer ajo en abundancia puede ser eficaz contra los hongos. Según los partidarios de esta teoría, el ajo fresco es considerado el mejor (triturar y poner en cápsulas de gel, hasta seis dientes al día.) Se cree que el ajo posee algunas propiedades naturales que actúan contra los hongos y podría ayudar a prevenir la candidiasis.
  • Es aconsejable tomar leche o comer yogur que contengan la bacteria acidófila. El acidófilo es una bacteria “amistosa” que mantiene el cuerpo en equilibrio y es capaz de rechazar bacterias y hongos enemigos como la Cándida .
 
     
 

© 2008 Project Inform  1375 Mission Street,  San Francisco, CA 94103  415-558-8669
National HIV/AIDS Treatment Hotline 1-800-822-7422 (415-558-9051 local/int'l) 10a-4p Mon-Fri PST