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La salud de los huesos
y el enfermedad del VIH

Febrero de 2008     View PDF     En inglés

Cómo prevenir la pérdida de hueso

Casi el 80% de su densidad ósea se determina por su herencia familiar. El otro 20 % puede ser afectado por cambios en el estilo de vida. Por lo general, muchas de las maneras de prevenir la pérdida de hueso en las personas con VIH son las mismas que para las mujeres en la posmenopausia. Se han ensayado algunas estrategias en las personas VIH positivas.

Estilo de vida
Cambiar el estilo de vida puede ayudar a prevenir la pérdida de hueso. Mantener una masa corporal sana es una manera importante—es decir, mantener su peso en proporción con su estatura y constitución corporal. Fumar y beber alcohol también contribuyen a la pérdida de hueso, lo mismo que el uso excesivo de cafeína. De manera que reducir el uso de tabaco, cafeína y alcohol, es muy probable que vaya a beneficiar la salud de sus huesos.

La pérdida de hueso también puede ocurrir por lesiones a un hueso, como una fractura. Reducir su riesgo de caerse o tropezar, también puede ayudar a prevenir las lesiones en los huesos. Los adultos mayores pueden necesitar tomar algunas medidas de seguridad conforme van envejeciendo. Ser concientes del entorno, limpiar la acumulación de cosas inservibles en el hogar, y caminar cuidadosamente al subir y bajar escaleras o colinas, son solo unas pocas maneras de reducir su riesgo.

Dieta
En general, los estadounidenses no obtienen suficiente calcio o vitamina D debido a la falta de actividad física y exposición a la luz solar. La cantidad diaria requerida para la mayoría de los adultos es 200 IU. Para los hombres y las mujeres de 50 años o más, la cantidad debe aumentarse en 400 a 600 IU por día. Las personas con osteoporosis pueden necesitar hasta 800 IU al día.

La vitamina D se encuentra en los huevos, el hígado de algunos pescados, y en pescados como el salmón y el pez espada. Usted puede también obtener suficiente vitamina D recibiendo aproximadamente media hora de luz solar cada día, ya que el organismo la produce mediante el contacto de los rayos solares con su piel. Esto puede ser más difícil para las personas con poca actividad física o durante los meses de invierno.

El fósforo es otro de los minerales importantes para mantener la salud de los huesos. Se encuentra en los productos lácteos, el maní (cacahuates) y los frijoles, aunque la mayoría de las personas no necesita tomar cantidades adicionales del mismo.

El ejercicio
Mantenerse activo todos los días y hacer ejercicio ayuda a que los huesos sean más densos y más fuertes. Las actividades que implican cargar peso obligan al cuerpo a trabajar contra la gravedad. Estas incluyen caminar vigorosamente, trotar, subir escaleras, bailar o correr, en los que sus piernas y pies sostienen el peso del cuerpo. Los ejercicios de resistencia incluyen los estiramientos y el alzamiento de pesas para ayudar a fortalecer los músculos y los huesos. Antes de iniciar una rutina de ejercicios, hable con su médico o con un entrenador profesional para saber el tipo de ejercicios que serían más adecuados para su salud.

Suplementos
Los suplementos pueden ayudar a apoyar la capacidad de su cuerpo de detener y reversar la pérdida de hueso. Muchas personas no obtienen suficiente calcio o vitamina D de su alimentación. Algunos no pueden tolerar los productos lácteos o consumir alimentos ricos en calcio. Otros, incluyendo a los adultos mayores que pasan períodos largos sin recibir la luz solar, pueden no obtener suficiente vitamina D. Tomar suplementos podría ser una opción en estos casos.

Muchas farmacias y supermercados venden tabletas de calcio y algunas vienen con vitamina D agregada. Hable con su proveedor de atención médica sobre todos los suplementos que usted tome o desee tomar para asegurarse de que está obteniendo la cantidad correcta diariamente. Los niveles altos de calcio y vitamina D pueden también causar sus propios problemas. Si usted toma un multivitamínico, revise la etiqueta ya que varios contienen calcio y vitamina D.

Medicamentos recetados
Ciertos medicamentos recetados pueden aumentar la pérdida de hueso, especialmente cuando se toman durante un tiempo prolongado o en dosis altas. Evitar o cambiarse de estos medicamentos podría ayudar. Algunos de estos medicamentos están relacionados con el VIH como la pentamidina, los esteroides como la cortisona y la prednisona, u otros medicamentos como el fenobarbital y la ketoconazola. Hable con su proveedor de atención médica o farmacéutico acerca de cuáles aumentan la pérdida de hueso y discuta sus opciones.

OTROS ENLACES

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