Los análisis de sangre:
Una guia completa para el control del VIH
Mayo de 2007 View PDF En
inglés
Otras pruebas que pueden ser hechos
Las siguientes pruebas son consideradas rutinarias en las personas
que viven con el VIH, pero no necesitan hacerse con tanta frecuencia
como los recuentos de células CD4+ y las pruebas de carga
viral.
Prueba cutánea PPD y radiografía del tórax:
Una prueba cutánea PPD es una prueba para detectar tempranamente
la exposición a la tuberculosis
(TB). Si usted ha estado expuesto, la PPD provoca la aparición
a los varios días de un abultamiento en el sitio de la prueba.
A una PPD positiva o no concluyente se le debe hacer un seguimiento
con una radiografía del tórax y un cultivo de esputo
para determinar si hay una TB activa.
Prueba de Papanicolaou (Pap smear):
Las mujeres deben hacerse una prueba de Papanicolaou (citología
vaginal) al menos una vez cada tres años. Las mujeres que
viven con el VIH deben hablar con sus médicos sobre cuándo
y con qué frecuencia deben hacerse un Papanicolaou, ya que
podrían recomendarles pruebas más regulares según
sean su salud y factores de riesgo. Si los resultados son anormales,
podría requerirse hacer un seguimiento con otro tipo de pruebas.
Para tomar la prueba de Papanicolaou, el médico utiliza una
especie de “cepillo” (Pap stick) o un hisopo de algodón
para tomar una o más muestras de células del cuello
uterino y el canal cervical. Podría tener una ligera sensación
de raspadura. El proceso puede ser incómodo pero por lo general
es indoloro. Podría doler si hay una inflamación o
sensibilidad en la zona. Para más información acerca
del VIH y las pruebas ginecológicas, vea las publicaciones
de Project Inform, Los problemas
ginecológicos y el VIH y ¿Es
usted positiva? ¿Cómo se siente?.
Papanicolaou anal:
Esta prueba puede hacerse en el ano para buscar daños causados
por el VPH (virus del papiloma humano).Altas tasas de VPH anal ocurren
en mujeres y hombres VIH positivos, incluyendo a los que reportan
no tener coitos anales. Por esta razón, es importante que
las personas VIH positivas se hagan esta prueba. Si los resultados
son anormales, podrían requerirse otras pruebas.
Serología para la hepatitis:
Las pruebas de función hepática pueden indicar la
infección de hepatitis. Otras pruebas se pueden hacer para
detectar anticuerpos frente a la hepatitis B (HBV) y la hepatitis
C (HCV)—ambas enfermedades del hígado. Esta prueba
debe hacerse después de saber que se es VIH positivo, si
no se la ha hecho antes. Aprenda cómo protegerse usted mismo
de contraer el VHB y el VHC si ha estado expuesto a ellos. Hay una
vacuna para prevenir la infección del VHB. Para más
información sobre la hepatitis y otros problemas del hígado,
vea las publicaciones de Project Inform, Un
hígado sano, Hepatitis
y los problemas del hígado, y Hepatits
C.
Serología para toxoplasmosis (IgG):
Esta prueba puede realizarse para detectar si hay anticuerpos frente
al organismo de la toxoplasmosis (toxo). Toxo puede causar los problemas
en el cerebro y el sistema nervioso central. Una prueba positiva
de IgG señala las personas que podrían ser candidatos
para terapia preventiva. Generalmente, esta prueba se hace cuando
las personas se enteran de que tienen el VIH. De esta forma, si
exhiben un resultado negativo para la toxo, pueden tomar precauciones
para evitar el contacto con este organismo. Para más información
vea la publicación, Toxoplasmosis.