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Estrategias de terapia contra el VIH

Abril de 2008     View PDF     En inglés

Puntos que deben considerar las personas
que piensan tomar una terapia contra el VIH

Existen muchos asuntos a tener en cuenta y discutir con su médico antes de iniciar la terapia contra el VIH. Los siguientes son algunos que sería conveniente tener en cuenta si usted está iniciando la terapia por primera vez (terapia de primera línea) o si está cambiando de terapia (terapia de segunda o tercera línea).

Reducir los niveles del VIH tanto como sea posible, preferiblemente por debajo del nivel de detección, debe ser un objetivo importante de la terapia.

La terapia que tiene un efecto más grande, más continuo y durante más tiempo en reducir los niveles del VIH y aumentar los recuentos de células CD4, es más probable que lleve a una mejor salud duradera y una mayor supervivencia. Las personas con niveles del VIH por debajo del límite de detección tienen respuestas mucho más duraderas a la terapia del VIH que las personas que continuamente tienen niveles detectables. Cuando la terapia falla en reducir la carga viral a niveles indetectables, esto suele ser una señal de que eventualmente va a fracasar. Sin embargo, hay estudios que muestran que un “problema pasajero” en la carga viral (una lectura detectable de vez en cuando) no constituye una inquietud importante. Las tendencias en el tiempo son mucho más importantes que un solo resultado de una prueba.

Hoy en día, las pruebas de carga viral producen resultados confiables hasta de 40 ó 50 copias del virus. Algunas pruebas más antiguas, todavía en uso, miden hasta 400 copias del virus. Las cifras por debajo de esto todavía se consideran indetectables. Muchos investigadores y médicos opinan que las personas que no hayan podido lograr niveles indetectables después de seis meses de terapia deben considerar o bien cambiarse a un nuevo régimen, o si los niveles del VIH son detectables pero permanecen muy bajos (menos de 1,000), añadir un nuevo medicamento. Otros opinan que puede estar bien para una persona con pocas opciones seguir utilizando un régimen si éste está controlando la cantidad del VIH a un nivel bajo aunque detectable (como a menos de 5,000). Aunque los estudios muestran que lograr una carga “indetectable” es lo ideal, el costo en cuanto a efectos secundarios o la complejidad que implicaría un régimen necesario para alcanzar este objetivo podrían no ser realistas para todo el mundo.

Puede haber cierto grado de resistencia cruzada entre los medicamentos de la misma clase.

La resistencia a los medicamentos se presenta cuando el VIH se altera a sí mismo (muta) de manera que ya no es completamente afectado por el medicamento. La resistencia cruzada se presenta cuando la resistencia a un medicamento hace que se presente también resistencia a los demás medicamentos de la misma clase. La resistencia por lo general ocurre cuando los medicamentos que se utilizan ya no tienen la suficiente potencia para parar por completo la replicación del VIH o cuando los medicamentos no se toman como fueron recetados.

Por ejemplo, alguien que sea resistente a uno de los medicamentos NNRTI es casi seguro que vaya a tener una resistencia cruzada con la mayoría de los otros NNRTI (ver el cuadro en la página 8). Lo que esto significa es que una vez que se establece la resistencia a uno de los NNRTI, la mayoría de los otros medicamentos de esta clase serán menos eficaces, y posiblemente hasta ineficaces.

El uso exitoso de las terapias en el largo plazo es más importante que cualquier beneficio a corto plazo.

Es posible obtener beneficios a corto plazo sacrificando posibles beneficios a largo plazo. Un ejemplo de esto sería comenzar un régimen con dos medicamentos de la clase de los NRTI* en una persona con niveles altos del VIH (por encima de 100,000). Los estudios muestran que la resistencia se puede desarrollar a las pocas semanas o meses de haber comenzado una terapia con dos NRTI. Esto puede afectar la utilidad de otros medicamentos similares así como eliminar opciones para futuras terapias.

¿Debo hacerme una prueba de resistencia?

Los estudios muestran que las personas que eligen su terapia basados en los resultados de las pruebas de resistencia, además de su historial de tratamientos, obtienen respuestas más duraderas a la terapia contra el VIH en comparación con los que no lo hicieron al tomar sus decisiones. Algunos investigadores proponen que las personas se hagan pruebas de resistencia antes de iniciar su terapia contra el VIH por primera vez, así como antes de cambiarse a un nuevo régimen.

Para que una prueba de resistencia funcione, usted debe tener un nivel del VIH por encima de 1,000. La prueba no puede realizarse con exactitud si los niveles están por debajo del límite de detección (<50). Además, las pruebas de resistencia tienen la probabilidad de ser más confiables cuando la persona está en terapia contra el VIH.

Las terapias que son solo parcialmente eficaces aceleran el desarrollo de la resistencia viral.

Si un medicamento contra el VIH reduce la carga viral pero aún permite niveles mensurables de actividad viral (una carga viral mensurable), el VIH que sigue presente es capaz de mutar y desarrollar resistencia a dicho medicamento. Cuando un régimen de tres medicamentos no lograr del todo parar la actividad mensurable, muchos investigadores opinan que sería prudente o bien cambiar dos de los medicamentos, o quizás añadir un cuarto medicamento.

Tiene lógica intentar suprimir por completo la replicación viral si esto puede hacerse con una calidad de vida aceptable. Cuando no puede lograrse, las personas deben comprender que aún se pueden beneficiar de la terapia y que podrían surgir soluciones a largo plazo cuando aparezcan nuevos medicamentos. Una vez más, el uso de las pruebas de resistencia puede suministrar una guía sobre cuáles medicamentos no están funcionando o cuáles sería conveniente añadir al régimen.

Aprenda sobre las interacciones de los medicamentos.

Dado el número de medicamentos disponibles para tratar el VIH, y prevenir y tratar las infecciones oportunistas y otras afecciones, la posibilidad de interacción entre los medicamentos aumenta. No solo cada medicamento tiene sus posibles efectos secundarios, sino que puede aumentar o disminuir los beneficios de otros medicamentos. Las interacciones entre los medicamentos no siempre se tienen en cuenta al diseñar una estrategia de tratamiento, pero éstas pueden tener un importante rol en su éxito. Asegúrese de que su proveedor de atención médica sepa todos los medicamentos y suplementos que usted toma, incluyendo los medicamentos experimentales y de venta sin receta médica.

Utilizar un medicamento exactamente como fue recetado es de suma importancia para el éxito.

Usar una dosis inadecuada, reducir la dosis por debajo de los
niveles recetados, o dejar de tomarla a intervalos regulares aumenta el riesgo de la resistencia. Si los efectos secundarios se desarrollan, suele ser preferible tratar de superarlos que cambiar inmediatamente de régimen. Si éstos no son manejables, es mejor suspender todos los medicamentos temporalmente que reducir sus dosis, y tratar de resolver el problema con la guía de su médico. La manera más rápida de desarrollar resistencia es utilizar los medicamentos contra el VIH en dosis inadecuadas o desiguales.

Suspender y reiniciar el régimen a menudo (como semanalmente o cada dos semanas) es muy probable que lleve a un mayor riesgo de resistencia a los medicamentos.

Las interrupciones estructuradas del tratamiento (STI, por sus siglas en inglés), como se discuten más adelante, pueden implicar suspender la terapia por dos semanas o más, y luego volver a reiniciarla por otro período de tiempo. Es importante para las personas que están considerando una STI hacerse chequeos frecuentes de sus niveles del VIH y recuentos de CD4. Muchos estudios muestran que algunas personas experimentan un aumento dramático en sus niveles del VIH y disminuciones en los recuentos de CD4. Para más información lea la publicación de Project Inform, Los interrupciones estructuradas del tratamiento.

Si necesita interrumpir su terapia, es mejor suspender todos los medicamentos al mismo tiempo (excepto la nevirapina y el efavirenz) que solamente suspender uno.

Las personas podrían necesitar dejar de tomar sus medicamentos por muchas razones, incluyendo los efectos secundarios, la interacción entre los medicamentos, un embarazo o que se les agote el suministro de medicamentos. Suspender los medicamentos contra el VIH, si se suspenden todos al mismo tiempo, es improbable que vaya a aumentar el desarrollo de la resistencia. Puesto que el Viramune (nevirapina) y el Sustiva (efavirenz) permanecen en el organismo durante más tiempo que cualquier otro medicamento contra el VIH, deben ser suspendidos por lo menos dos o tres días, y posiblemente hasta dos semanas, antes de suspender los otros. De lo contrario, se aumenta el riesgo de desarrollar resistencia hacia los mismos.

Las personas pensando en tomar unas vacaciones lejos de
su casa deben esperar hasta que regresen para iniciar un nuevo régimen de medicamentos.

Cuando los efectos secundarios se presentan, éstos suelen ocurrir en las primeras 2 a 4 semanas después de iniciar un nuevo régimen. Muchos se resuelven con el tiempo a medida que el cuerpo se va adaptando. Algunas, pero no todas las personas experimentan efectos secundarios de leves a moderados. Se debe evitar iniciar una terapia justo antes de salir de la ciudad en plan de vacaciones o antes de comprometerse en actividades importantes de la vida, como una mudanza o un nuevo empleo. En el caso de que se llegara a presentar serios efectos secundarios es mejor que esté cerca de su médico.

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